146 científicos de The Lancet Countdown piden declarar la emergencia sanitaria mundial ante el calor extremo

El informe “The Lancet Countdown” alerta del aumento de las muertes por calor, las pérdidas económicas y los riesgos para la salud, pese a los compromisos climáticos internacionales.

El cambio climático causa cada vez más muertes por calor y 146 investigadores reclaman que se reconozca como una emergencia sanitaria mundial.
El cambio climático causa cada vez más muertes por calor y 146 investigadores reclaman que se reconozca como una emergencia sanitaria mundial.

La crisis climática tiene consecuencias directas sobre la salud pública y la economía. Sus efectos ya se traducen en fallecimientos, pérdidas de horas de trabajo y dificultades para mantener la producción agrícola. Además, los datos recopilados por investigadores de distintos países demuestran que estos problemas siguen aumentando.

El último informe “The Lancet Countdown” advierte de que los compromisos internacionales adoptados durante la última década no han conseguido frenar el deterioro de varios indicadores sanitarios. Ahora, sus autores solicitan que los gobiernos sitúen la protección de la salud entre sus prioridades y respondan a una situación que afecta a millones de personas.

El cambio climático agrava los riesgos para la salud

El informe “The Lancet Countdown” reúne el trabajo de 146 investigadores pertenecientes a más de 100 instituciones de más de 30 países. Esta colaboración internacional estudia la relación entre las alteraciones del clima y sus consecuencias para la población. Sus conclusiones apuntan a un empeoramiento de varios indicadores durante los últimos años.

Uno de los datos más preocupantes corresponde a 2023, cuando el calor estuvo relacionado con 710.000 muertes. Esta cifra supera las estimaciones de fallecimientos atribuidos a enfermedades como la malaria o el VIH. El informe advierte, además, de que las muertes anuales vinculadas a las altas temperaturas aumentaron un 36% en la década posterior al Acuerdo de París frente al periodo anterior.

Los investigadores sostienen que los daños sanitarios han crecido con mayor rapidez entre 2016 y 2025 que durante los diez años comprendidos entre 2006 y 2015. Por ello, reclaman que el cambio climático reciba el reconocimiento oficial de emergencia sanitaria mundial. La petición busca que las decisiones sobre emisiones y adaptación tengan en cuenta sus consecuencias para la salud.

El Acuerdo de París no frena las muertes atribuibles al calor extremo

En el Acuerdo de París, celebrado en 2015, casi 200 países firmaron para limitar el calentamiento del planeta, pero las medidas acordadas no han bastado para frenar el aumento de las temperaturas. Los compromisos de reducción de emisiones se revisan cada cinco años. Sin embargo, el informe considera insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora.

Las temperaturas extremas provocaron 710.000 fallecimientos en 2023, mientras las pérdidas de productividad por calor alcanzaron 1,07 billones de dólares en 2025.
Las temperaturas extremas provocaron 710.000 fallecimientos en 2023, mientras las pérdidas de productividad por calor alcanzaron 1,07 billones de dólares en 2025.

Marina Romanello, directora ejecutiva de The Lancet Countdown en el University College London, reconoce los avances en energía limpia, preparación sanitaria y regulación para proteger a la población. No obstante, advierte de que los resultados siguen siendo insuficientes y no alcanzan a quienes afrontan mayores riesgos. La investigadora pide situar la salud en el centro de las políticas climáticas.

La producción prevista por las principales compañías de combustibles fósiles también preocupa a los autores. Las 100 mayores empresas petroleras y gasísticas proyectan producir en 2040 un 150% más de combustibles fósiles de lo compatible con el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C. Esa previsión supera en un 12% la calculada el año anterior, según los datos recogidos en el informe.

Menos contaminación y más inversión pueden salvar vidas

El documento también recoge resultados favorables de las medidas ambientales. Según Anthony Costello, copresidente de The Lancet Countdown, "una década después del Acuerdo de París, tenemos pruebas de que la acción climática centrada en la salud funciona: un aire más limpio, sistemas de salud y alerta más resilientes están protegiendo la salud y salvando vidas en todo el mundo". El reto consiste en extender estas actuaciones con mayor rapidez.

Las sequías y las inundaciones, cada vez más frecuentes, reducen la producción agrícola y agravan las pérdidas económicas asociadas al cambio climático.
Las sequías y las inundaciones, cada vez más frecuentes, reducen la producción agrícola y agravan las pérdidas económicas asociadas al cambio climático.

La reducción de la contaminación procedente de combustibles fósiles ha evitado 323.000 muertes anuales en al menos 77 países desde 2016, según el informe. Además, la financiación destinada a investigar los vínculos entre salud y clima pasó de 42 millones de dólares en 2016 a 316 millones en 2024. El incremento registrado durante ese periodo fue del 655%.

El impacto económico también alcanza al empleo y a la producción de alimentos. Las sequías y las inundaciones perjudican la actividad agrícola, mientras que las altas temperaturas reducen el rendimiento laboral. En 2025, las pérdidas de productividad relacionadas con el calor ascendieron a 1,07 billones de dólares, por tercer año consecutivo por encima del billón. Helen Clark, expresidenta del Gobierno de Nueva Zelanda y responsable del consejo de The Lancet Countdown, resume la advertencia así: "Lo que falta no es evidencia, sino la voluntad política de actuar sobre ella".

Referencia de la noticia

Prof Marina Romanello, Maria Walawender, Jennifer Israelsson, Muhammad Mahmudul Hasan, Fabio Battaglia, Aditi Dutta. The 2026 report of the Lancet Countdown on health and climate change: a decade of escalating health harms and a decisive moment for all.