Investigadores portugueses lanzan al mar a Íris: el robot que recupera redes de pesca fantasma

Las redes de pesca perdidas constituyen una de las principales amenazas para la vida marina, pero la tecnología desarrollada por la Universidad de Oporto está localizando y recuperando estas trampas mortales.

Equipado con inteligencia artificial y visión artificial, el robot ÍRIS se sumerge hasta 500 metros de profundidad para localizar redes de pesca abandonadas. Foto: INESC TEC
Equipado con inteligencia artificial y visión artificial, el robot ÍRIS se sumerge hasta 500 metros de profundidad para localizar redes de pesca abandonadas. Foto: INESC TEC

Las redes fantasma se encuentran entre las mayores amenazas para la biodiversidad marina. Abandonadas o perdidas en el mar, suman más de 600.000 toneladas anuales, lo que representa el 10 % de toda la basura marina.

Fabricadas con materiales duraderos como el nailon, permanecen en el medio ambiente durante más de seis siglos, mientras que los peces siguen sin hacer distinciones.

Depositadas en el lecho marino, capturan tortugas, mamíferos y aves marinas, y se estima que hasta el 30 % de la disminución de ciertas poblaciones de peces se debe a este fenómeno.

El impacto también es dramático para los pescadores. Además de la reducción de las poblaciones disponibles para la actividad comercial, las redes se enganchan en restos de equipos viejos, lo que genera pérdidas financieras sustanciales y riesgos operativos constantes.

Pruebas reales en Vila do Conde y Póvoa de Varzim

Para frenar este ciclo destructivo, se creó NetTag+. El proyecto reúne a un consorcio liderado por el Centro Interdisciplinario de Investigación Marina y Ambiental (CIIMAR) de la Universidad de Oporto, en el que participan 15 socios de siete países.

La solución se basa en marcadores acústicos inteligentes que permiten localizar con precisión los aparejos de pesca perdidos. La tecnología se está probando en condiciones reales en el Atlántico y el Mediterráneo, con especial atención a las comunidades de Vila do Conde y Póvoa de Varzim.

Las comunidades pesqueras de Vila do Conde y Póvoa de Varzim están ayudando a los científicos a combatir el problema de las redes de pesca abandonadas en el mar. Foto: WWF Mediterráneo
Las comunidades pesqueras de Vila do Conde y Póvoa de Varzim están ayudando a los científicos a combatir el problema de las redes de pesca abandonadas en el mar. Foto: WWF Mediterráneo

Cuando una red de pesca desaparece en el océano, los investigadores activan el robot IRIS. Este dispositivo autónomo, desarrollado por INESC TEC, puede sumergirse hasta 500 metros de profundidad para realizar misiones de búsqueda.

Mediante un hidrófono instalado en las propias redes, se comunica como si tuviera ojos submarinos. Gracias a un avanzado ordenador a bordo y a sistemas de navegación acústica, el robot calcula distancias y se orienta hacia el objetivo, incluso con visibilidad nula en el agua.

Recuperación inteligente en el lecho marino

Una vez que IRIS localiza el equipo, comienza una compleja fase de recuperación. El robot utiliza un sistema mecánico para conectar un cable de recuperación a la red detectada.

El proyecto NetTag+ se está probando en aguas del Atlántico y del Mediterráneo, con la participación de siete países. Foto: WWF Mediterráneo
El proyecto NetTag+ se está probando en aguas del Atlántico y del Mediterráneo, con la participación de siete países. Foto: WWF Mediterráneo

Gracias a la inteligencia artificial y la visión artificial, la máquina distingue la red de otros objetos naturales en el lecho marino, identificando el punto más seguro para sujetar el cable y garantizando un rescate exitoso. Posteriormente, un buque de apoyo o la autoridad portuaria competente iza el aparejo de pesca a la superficie.

Esta innovación permite operar en zonas profundas donde la intervención de buzos humanos sería demasiado peligrosa.

El sistema fue diseñado para ser versátil y utilizable incluso en embarcaciones pequeñas, lo que hace que la solución sea escalable para diferentes flotas pesqueras nacionales e internacionales.

El papel crucial de las comunidades pesqueras

Si bien no manejan el robot directamente debido a consideraciones de costos, los pescadores desempeñan un papel fundamental en la eficacia del sistema.

En las operaciones diarias, los buques solo necesitan sistemas de localización sencillos y redes equipadas con marcadores acústicos. Mediante una aplicación móvil, los profesionales pueden recuperar la mayor parte del equipo extraviado.

El robot IRIS está reservado únicamente para intervenciones críticas en zonas rocosas o lugares con corrientes muy fuertes.

Actualmente, unos doscientos pescadores del norte de Portugal están validando la robustez de estos prototipos en un entorno real. Además de las pruebas técnicas, participan en capacitaciones sobre buenas prácticas ambientales y campañas de limpieza. El proyecto NetTag+ va aún más allá, concienciando a la población y distribuyendo guías de conducta marítima y ceniceros portátiles.

Referencia de la noticia

Projeto NetTag - Tagging fishing gears and enhancing on board best-practices to promote waste free fisheries. Centro Interdisciplinar de Investigação Marinha e Ambiental (CIIMAR)

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