Las arenas del Sáhara cruzan el Atlántico y llegan a Brasil y a otros nueve países de América
Una gran masa de polvo del desierto del Sáhara está siendo transportada por el Atlántico, lo que afectará la calidad del aire y supondrá riesgos para la salud en varios países de América del Sur, el Caribe y América Central en los próximos días.

Una gran masa de polvo del desierto del Sahara está siendo transportada por los vientos alisios sobre el Atlántico tropical y se espera que llegue a zonas del norte y noreste de Brasil, así como a países del norte de América del Sur, América Central y el Caribe, en los próximos días.
Los mapas de pronóstico de la calidad del aire indican un aumento en las concentraciones de material particulado, tanto PM₁₀ como PM₂₅ (fino), con especial énfasis en la fracción más fina.
PM₂₅ corresponde a partículas con un diámetro igual o inferior a 2,5 micrómetros, lo suficientemente pequeñas como para penetrar profundamente en el sistema respiratorio y llegar al torrente sanguíneo.

Aunque el polvo sahariano se compone de una mezcla de partículas de diversos tamaños, la fracción fina puede permanecer suspendida en la atmósfera durante más tiempo y transportarse a largas distancias, lo que eleva la calidad del aire incluso lejos de su fuente original. Por lo tanto, el monitoreo de PM₂₅ es esencial para evaluar los posibles impactos en la salud.
¿Qué es PM₂,₅ y por qué es importante?
El término PM₂,₅ se refiere a partículas en suspensión con un diámetro de 2,5 micrómetros o menos, aproximadamente 30 veces más pequeñas que el diámetro de un cabello humano.
Estas partículas son lo suficientemente pequeñas como para penetrar profundamente en los pulmones e incluso entrar en el torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de irritación respiratoria, ataques de asma, bronquitis y otras enfermedades cardiovasculares, especialmente en ancianos, niños y personas con afecciones respiratorias crónicas.

Desde el lunes 23, países del norte de América como el Caribe, Surinam, Guyana, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y partes de Brasil (especialmente las regiones Norte y Nordeste), vienen observando condiciones de aire más turbio y un aumento del polvo en niveles medios de la atmósfera.
Estos efectos tienden a ser más evidentes en cielos despejados, con visibilidad reducida y una tonalidad más blanquecina o anaranjada en el horizonte, y deberían durar al menos hasta el viernes 27, aunque la mayor concentración se espera el martes 24 y miércoles 25.
Impactos potenciales sobre la salud y el clima
En las zonas afectadas, los altos niveles de PM₂₅ pueden provocar una caída temporal de la calidad del aire, lo que lleva a las autoridades sanitarias y meteorológicas a recomendar que los grupos vulnerables limiten las actividades al aire libre o utilicen protección respiratoria.
Además, el polvo puede modificar las condiciones atmosféricas, inhibiendo potencialmente la formación de nubes y las precipitaciones en algunos lugares, ya que el exceso de partículas puede alterar los procesos de formación de gotas de nubes a medida que "compiten" por la humedad del aire.
En escenarios extremos, los observadores pueden notar atardeceres más vibrantes o matices de color diferentes, causados por la dispersión de la luz por partículas suspendidas.

En Brasil, los impactos tienden a ser más moderados, pero el monitoreo satelital continuo y los modelos de pronóstico de polvo y calidad del aire ayudan a los meteorólogos y autoridades a anticipar estos eventos, lo que permite alertar a la población de forma más eficaz.
Un último dato interesante es que esta columna también transporta nutrientes como fósforo, hierro y otros minerales que contribuyen a la fertilización de la Amazonia.