Las ciudades aún no están preparadas para un 'super El Niño': los fallos de planificación que la ciencia pide corregir
Las ciudades se tienen que adaptar a las consecuencias que van a tener episodios más intensos de El Niño y que van a desencadenar en eventos meteorológicos mucho más destructivos.

El super El Niño de 2026 está adquiriendo una intensidad extraordinaria y amenaza con poner a prueba a ciudades de todo el mundo, aunque el problema aparece también en las infraestructuras de los núcleos urbanos más poblados.
La advertencia procede de investigadores especializados en adaptación climática y gestión de desastres, que señalan varios puntos débiles en la preparación de las ciudades ante fenómenos extremos.
El centro de Predicción Climática de EEUU (NOAA) señalaba que el 10 de septiembre existía más de un 90 % de probabilidad de que El Niño alcanzará una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno de 2026 - 2027, mientras que se estimaba en un 75 % la probabilidad de que el episodio superara la intensidad de los anteriores registrados desde 1950.
El problema no es solo la lluvia
El Niño es un fenómeno natural del sistema climático que aparece cuando las aguas superficiales del Pacífico tropical central y oriental se calientan de forma anómala, alterando la circularidad atmosférica.
British people should stock up on food and water because of the risk of water and power cuts due to the El Niño weather phenomenon, the environment secretary has warned.
— The Times and Sunday Times (@thetimes) September 23, 2026
Angela Eagle urged people to ensure they have enough essential supplies in case they are cut off from water pic.twitter.com/P39raYWfYN
Sus efectos no son iguales en todo el planeta, ya que una región que normalmente recibe abundantes lluvias puede atravesar una etapa seca, mientras que otra acostumbrada a condiciones más secas puede enfrentarse a precipitaciones extraordinarias.
Por eso, una ciudad situada junto al mar puede tener que preparase simultáneamente para lluvias intensas, inundaciones costeras, oleaje, erosión y calor, mientras que otras región puede enfrentarse principalmente a sequías, incendios o problemas de abastecimiento de agua.
Las infraestructuras son uno de los grandes puntos débiles
Uno de los primeros problemas señalados por los investigadores es relativamente fácil de entender: hay infraestructuras que llevan años necesitando mantenimiento y que podrían enfrentarse ahora a condiciones para las que ya no fueron diseñadas.
El Niño will deliver a major blow to communities, economies & supply chains worldwide. Its local impacts may differ.
— World Meteorological Organization (@WMO) September 8, 2026
National Meteorological & Hydrological Services are the authoritative source of official warnings & locally relevant climate info.
https://t.co/KUPq04jjkT pic.twitter.com/EIuEZLPDxm
Carreteras, puentes, sistemas de drenaje, presas, canales, diques y redes eléctricas pueden quedar sometidos a una presión extraordinaria cuando llegan lluvias muy intensas, inundaciones o fuertes vientos.
Por eso, los expertos plantean revisar sistemas de control de estas infraestructuras básicas de las ciudades antes de que llegue la parte más intensa del episodio.
Una inundación no termina cuando deja de llover
Otro de los errores consiste en concentrar la planificación exclusivamente en las horas durante las que se produce el fenómeno extremo, porque una inundación puede dejar una ciudad parcialmente paralizada durante días o incluso semanas.

Después pueden aparecer problemas de vivienda, cortes de electricidad, carreteras inutilizadas y diferentes dificultades de accesibilidad a recursos e instalaciones imprescindibles.
Por eso, los planes de emergencia deberían contemplar también qué sucede después del desastre.
El calor también forma parte del problema
Una ola de calor prolongada puede provocar más problemas sanitarios que una tormenta de unas pocas horas, especialmente entre personas mayores, enfermos crónicos y quienes viven en viviendas con malas condiciones de aislamiento o sin sistemas adecuados de refrigeración.
En un escenario de cambio climático, además, El Niño se superpone a un planeta que ya registra temperaturas más elevadas debido al calentamiento global. Y es por eso que una ciudad no debería considerar cada fenómeno extremo de manera aislada.
Referencia de la noticia
Woods Lucas Brady. (2026). Why LA County emergency managers are prepping for the worst ahead of this year's El Niño.