Turbulencia galáctica antigua: ¿colisionó la Pequeña Nube de Magallanes con su vecina?

Desde hace tiempo se considera que los movimientos de las estrellas y los gases dentro de la Pequeña Nube de Magallanes son irregulares en comparación con los de otras galaxias. Un estudio reciente apunta a la posibilidad de que se produzca una colisión con su vecina.

La Pequeña Nube de Magallanes es una galaxia enana con un diámetro de unos 7.000 años luz. Las primeras observaciones realizadas por el telescopio espacial Hubble y el satélite Gaia confirman los movimientos inusuales de las estrellas en el interior de esta galaxia cercana.
La Pequeña Nube de Magallanes es una galaxia enana con un diámetro de unos 7.000 años luz. Las primeras observaciones realizadas por el telescopio espacial Hubble y el satélite Gaia confirman los movimientos inusuales de las estrellas en el interior de esta galaxia cercana.

La Pequeña Nube de Magallanes (SMC) se encuentra a unos 200 000 años luz de la Tierra, lo que la convierte en una de las galaxias vecinas más cercanas a nosotros. En las noches oscuras del hemisferio sur, dentro de la constelación de Tucana, la SMC aparece como una gran mancha difusa y tenue en el cielo, que cubre aproximadamente 70 veces la superficie de la Luna.

La Pequeña Nube de Magallanes (SMC) contiene varios cientos de millones de estrellas, pero abarca aproximadamente 7 mil millones de masas solares. Gran parte de su composición es gaseosa, junto con estrellas más jóvenes en formación, lo que le ha valido la reputación de ser una zona de formación estelar. Su proximidad y composición única la convierten en un lugar ideal para estudiar la formación estelar, un campo que los astrónomos han aprovechado durante décadas.

Sin embargo, el comportamiento peculiar de sus estrellas constituye un enigma fascinante para los astrónomos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Arizona podría haber resuelto una pieza clave de este rompecabezas en un estudio reciente publicado en The Astrophysical Journal.

Movimientos extraños y soluciones

En resumen, los movimientos de las estrellas en la Pequeña Nube de Magallanes parecen fundamentalmente diferentes a los de la Vía Láctea y la mayoría de las demás galaxias. Los movimientos de la mayoría de las estrellas son radiales, es decir, se mueven hacia adentro y hacia afuera, en lugar de circulares.

Simultáneamente, parece como si los gases dentro de la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) estuvieran rotando. Esto es una rareza, ya que las estrellas suelen heredar el movimiento de sus gases progenitores. Las observaciones de este nuevo estudio revelaron el enigma detrás de esta paradoja, ya que los gases también se mueven radialmente hacia y desde el centro de la SMC, lo que puede parecer un movimiento circular desde la perspectiva de la Tierra.

Las observaciones indican que el movimiento de las estrellas y los gases dentro de la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) se extiende a lo largo de un eje hacia su galaxia vecina más grande, la Gran Nube de Magallanes (LMC). Esto apunta a una colisión histórica entre ambas.

Colisiones magallánicas

El estudio publicado señala que probablemente hace unos cientos de millones de años se produjo una colisión entre la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) y la Gran Nube de Magallanes (LMC), en la que la SMC atravesó el disco de la LMC. Esto sometió a la SMC, sus gases y sus estrellas a intensas fuerzas de marea.

Estas fuerzas alteraron la estructura de la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) y desviaron a sus estrellas hacia trayectorias más caóticas. Los gases extremadamente densos de la Gran Nube de Magallanes (LMC) también provocaron perturbaciones en los gases de la SMC, ejerciendo presiones extremas que, en última instancia, eliminaron el movimiento de rotación de los gases.

Debido a su relativa cercanía a la Tierra, la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) ha sido objeto de numerosos estudios durante décadas como modelo para comprender el posible movimiento en otras galaxias. A la luz de este nuevo análisis, los investigadores señalan la importancia de contextualizar adecuadamente las lecciones aprendidas de las observaciones previas de la SMC. Gurtina Besla, coautora del artículo de la Universidad de Arizona, explica: "La SMC sufrió un choque catastrófico que inyectó una gran cantidad de energía en el sistema. No se trata, en absoluto, de una galaxia "normal"".