Tecnología amazónica: transforman 3 residuos de frutas en bioplástico sostenible para la industria de la construcción

La tecnología desarrollada en la Amazonía transforma los residuos de las frutas tucumã, açaí y cupuaçu en bioplástico de alta resistencia, con aplicaciones en la construcción civil y el potencial de reducir las emisiones de carbono.

El hueso de fruta amazónica se convierte en una materia prima sostenible para la producción civil. Crédito: Comunicado de prensa de IPAM
El hueso de fruta amazónica se convierte en una materia prima sostenible para la producción civil. Crédito: Comunicado de prensa de IPAM

El aprovechamiento de los huesos de frutas amazónicas como el tucumã, el açaí y el cupuaçu ha adquirido una nueva utilidad gracias a una innovación que combina bioeconomía y tecnología.

Un bioplástico desarrollado a partir de una combinación de resina plástica y residuos agroindustriales se ha transformado en un material altamente resistente y duradero, capaz de sustituir parcialmente a los polímeros sintéticos en aplicaciones industriales y reducir la huella de carbono de los productos hasta en un 40 %.

La solución fue desarrollada por la startup Fipo Biopellet con el apoyo del Programa Prioritario para la Bioeconomía (PPBio), una iniciativa financiada con recursos de la Ley de Informática.

El nuevo material, denominado biopellet, amplía el aprovechamiento de los residuos generados por la cadena de producción amazónica y demuestra el potencial del bosque como fuente de materias primas para productos de mayor valor añadido.

Una de las primeras aplicaciones comerciales de los bioplásticos es la fabricación de separadores plásticos para la construcción civil, conocidos como "separadores". Estas piezas se utilizan para mantener la correcta posición de las barras de refuerzo en las estructuras de hormigón, asegurando el espesor adecuado de la capa protectora y evitando desplazamientos durante el hormigonado.

De la idea al desarrollo tecnológico

La iniciativa surgió al observar el gran volumen de semillas de tucumã que el sector alimentario desechaba diariamente. Al darse cuenta del potencial de reutilización de estos residuos, Antonio Kieling, socio de Fipo Biopellet, inició estudios para desarrollar un nuevo material que transformara un problema ambiental en una oportunidad económica.

Se produjo un biopellet de alta resistencia y durabilidad a partir de una combinación de residuos agroindustriales amazónicos. Crédito: Comunicado de prensa de IPAM
Se produjo un biopellet de alta resistencia y durabilidad a partir de una combinación de residuos agroindustriales amazónicos. Crédito: Comunicado de prensa de IPAM

Tras una serie de proyectos de investigación, la empresa desarrolló un biocompuesto a partir de una combinación de residuos de tucumã, açaí y cupuaçu con resina plástica. El resultado fue un material con propiedades mecánicas compatibles con diversas aplicaciones industriales, que mantiene su resistencia y durabilidad sin comprometer la sostenibilidad.

Para transformar la idea en una solución lista para el mercado, el apoyo de PPBio fue crucial. Según Genilson, miembro del equipo de la empresa, los recursos asignados al proyecto les permitieron financiar la investigación, las pruebas, la creación de prototipos y la mejora de la tecnología, pasos fundamentales para validar el rendimiento del material a escala industrial.

Nuevos mercados para la bioeconomía amazónica

Además de sus aplicaciones en la construcción civil, la inversión también permitió el desarrollo de las primeras biocomponentes destinadas a la industria de vehículos de dos ruedas. Entre los resultados obtenidos destaca la fabricación de un pedal de bicicleta con el biocompuesto desarrollado por la startup, lo que demuestra la versatilidad de la tecnología.

El apoyo brindado por el programa también contribuyó a demostrar la viabilidad técnica y comercial de la innovación, acercando el producto al mercado. La iniciativa refuerza el papel de la bioeconomía amazónica en la generación de ingresos, el aprovechamiento de los residuos agroindustriales y la creación de alternativas más sostenibles para diferentes cadenas de producción.

Los próximos pasos de Fipo Biopellet incluyen la expansión de su cartera de productos. La empresa ya produce vasos sostenibles personalizados para eventos utilizando residuos amazónicos y está trabajando en el desarrollo de filamentos para impresión 3D, un segmento en crecimiento que podría aumentar aún más el uso de materias primas renovables y consolidar nuevas oportunidades para la industria forestal.

Referencia de la noticia

Portal Amazônia. (2026). Caroço de tucumã se transforma em bioplástico sustentável para a construção civil.