Respirar aire más limpio, caminar más, comer mejor, vivir en viviendas más confortables: las medidas contra el cambio climático pueden mejorar nuestra salud mucho antes de que sus efectos sobre el clima global se hagan perceptibles.
Rinah es una meteoróloga que ha adquirido una formación diversificada y experiencia en áreas cruciales relacionadas con el tiempo y el clima a lo largo de su carrera. Después de trabajar como jefa del departamento de Comunicación de Météo Madagascar y presentar el Tiempo en la cadena nacional durante 5 años, impartió clases en la Escuela Superior Politécnica de Antananarivo. Su participación en varias ediciones del Foro internacional de Meteorología y Clima ha forjado sus habilidades de comunicación sobre el cambio climático y la ha inspirado para fundar la asociación MAHATSANGY que trabaja en Madagascar para construir un puente entre la ciencia del Clima y la sociedad a través de de estrategias eficientes de comunicación y formación. Aprovechando sus habilidades, obtuvo una beca de ARES para una especialización en gestión de riesgos y desastres, luego ocupó el cargo de Coordinadora de campaña en Francia del Movimiento Laudato si’ hasta julio de 2023. Tiene una visión clara de su desarrollo profesional centrado en crear un impacto significativo a través de la comunicación, la enseñanza y la participación comunitaria.
Respirar aire más limpio, caminar más, comer mejor, vivir en viviendas más confortables: las medidas contra el cambio climático pueden mejorar nuestra salud mucho antes de que sus efectos sobre el clima global se hagan perceptibles.
En 1972, unos investigadores del MIT exploraban un futuro en el que el crecimiento se toparía con los límites físicos del planeta. Cincuenta años después, los datos mundiales siguen pareciendo seguir varias de esas trayectorias. ¿Es solo una coincidencia o una advertencia que sigue siendo válida?
Ahora es posible predecir El Niño con suficiente anticipación para prepararse para sus efectos. Pero entre saber que un fenómeno se avecina y poder protegerse de él, la brecha sigue siendo enorme. Por lo tanto, en 2026, lo que está en juego es tanto social, económico y político como meteorológico.
Los océanos están alcanzando nuevos récords de temperatura, advierte Copernicus, mientras los incendios forestales se intensifican. Se trata de dos fenómenos aparentemente distintos, pero estrechamente vinculados por una fuerza impulsora común: el calentamiento global provocado por el ser humano.
Las lluvias regresan, pero el suelo no siempre recupera su equilibrio. Investigaciones recientes revelan que conserva una memoria de sequías pasadas, con efectos duraderos en las plantas, la agricultura y el riesgo de incendios.
Se produce una ola de calor excepcional, en cuestión de pocos días, los climatólogos estiman que tal fenómeno habría sido prácticamente imposible sin el calentamiento global. ¿Mediante qué mecanismos llegan a esta conclusión con tanta rapidez?
Según estudios de expertos internacionales, el océano representa una de las palancas climáticas más poderosas disponibles en la actualidad, capaz de cubrir más de un tercio de las reducciones de emisiones para 2050. Pero, ¿por qué sigue teniendo un papel marginal en la financiación climática mundial?
Una pregunta a un chatbot, una imagen generada en segundos, código informático producido automáticamente… La IA parece desmaterializada. Sin embargo, un estudio de la ONU revela una huella ambiental que supera con creces las emisiones de CO₂.
Corales blanqueados, océanos sobrecalentados, aumento acelerado del nivel del mar… Las olas de calor marinas se multiplican a un ritmo sin precedentes. ¿Por qué acumula el océano tanto calor? ¿Qué consecuencias tiene esto para el planeta y nuestras sociedades?
Tras un 2024 ya histórico, la Organización Meteorológica Mundial advierte que es probable que el período 2026-2030 esté marcado por nuevos récords de temperatura global , con superaciones temporales más frecuentes del umbral de 1,5 °C.
Los estudios científicos internacionales documentan la contaminación farmacéutica generalizada de los entornos acuáticos, que se extiende desde las aguas continentales hasta los ecosistemas marinos, incluidos los arrecifes de coral.
El calentamiento global está transformando nuestra dieta de forma silenciosa. Según Nature Climate Change, el alza de temperaturas aumenta el contenido de azúcar en los alimentos mientras agota sus nutrientes esenciales de manera progresiva.
Nuestra dependencia del petróleo hace que la economía mundial sea vulnerable. Sin embargo, los expertos señalan que estas crisis también podrían acelerar la transición hacia las energías renovables.
El umbral de 1,5 °C parece inevitable. Queda por ver cuánto tiempo puede tolerar el planeta este exceso antes de que los glaciares o los arrecifes de coral sufran cambios irreversibles. Los modelos trazan una trayectoria posible, pero exigente.
Según un análisis reciente, el calentamiento global ha aumentado significativamente el número de días en los que se superan los umbrales térmicos críticos para el café en las principales regiones productoras.
El científico del clima Ed Hawkins, de la Universidad de Reading, Inglaterra, creador de las famosas franjas de calentamiento, muestra cómo los satélites y los océanos resaltan una firma innegable: el calentamiento global es de origen humano.
Rosas rojas, chocolates, regalos envueltos: el 14 de febrero se celebra el amor. Esta tradición conlleva impactos climáticos y ambientales mensurables, que aún pasan desapercibidos, según expertos y estudios franceses.
Según diversos estudios en ciencias sociales y ambientales, la transición climática no se basa únicamente en objetivos cuantificables. Las emociones moldean la participación ciudadana e influyen en el éxito de las políticas climáticas. A continuación, se presenta un análisis.
Olas de calor mortales, inundaciones recurrentes, tormentas más intensas...según los investigadores, nuestra capacidad para soportar los impactos climáticos está mejorando, pero sus límites son cada vez más preocupantes ante el calentamiento global.
Calentamiento global y zoonosis: mosquitos, roedores, murciélagos...La ciencia revela una realidad más compleja de lo que creemos.