Avanza la siembra de trigo con heladas de hasta -8,2 °C: cómo sigue la campaña y dónde persiste el barro
El trigo entró en la recta final con buena humedad, frío intenso y heladas, mientras la falta de piso todavía demora las labores en el sur.

La siembra de trigo ingresó en su tramo decisivo, atravesada por una combinación de heladas intensas, buena disponibilidad de agua y dificultades para ingresar con las máquinas a los lotes. A escala nacional, ya se implantó el 87,9 % de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2026/27.
Según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, durante la última semana las labores avanzaron siete puntos porcentuales y alcanzaron unas 5,72 millones de hectáreas sembradas. El progreso se mantiene 3,1 puntos por debajo del registrado un año atrás, aunque todavía supera en 12,2 puntos el promedio histórico para esta altura del calendario.
Dónde falta sembrar y cómo impactaron las heladas
En el centro y norte del área agrícola, la implantación se aproxima a su final, salvo en algunos sectores del centro-norte de Santa Fe donde la humedad excesiva todavía condiciona el ingreso a los lotes. En el sur, en cambio, los problemas de transitabilidad son más extendidos y resta sembrar entre el 20 % y el 40 % del área prevista, según la región.
La disponibilidad de agua constituye uno de los principales puntos a favor. La Bolsa de Cereales indicó que el 100 % del área triguera implantada mantiene una condición entre normal y excelente, acompañada por una oferta hídrica adecuada u óptima.
El cultivo presenta, sin embargo, estadios muy diferentes a lo largo del país. Mientras en el NOA ya aparecen los primeros cuadros en encañazón, en otras regiones todavía hay semillas bajo tierra o plantas cuya emergencia se demora por las bajas temperaturas.

Las heladas de comienzos de julio dejaron señales visibles en algunos lotes, particularmente sobre las puntas de las hojas. El relevamiento mostró trigo en expansión foliar en Entre Ríos con efectos superficiales del frío, aunque sin una alteración general de la condición del cultivo.
En la región núcleo el frío ayudó a superar el barro
La Bolsa de Comercio de Rosario, a través de la Guía Estratégica para el Agro, informó que la región núcleo logró completar las 1,6 millones de hectáreas previstas con trigo. Apenas una semana antes, unas 100.000 hectáreas continuaban en duda por el barro y la falta de piso, especialmente en el norte de Buenos Aires.
La región cerró así la siembra con 1,6 millones de hectáreas, un 12 % menos que en la campaña pasada. El frío tuvo una cobertura amplia, con mínimas de entre -2 y -8 °C y un registro extremo de -8,2 °C en Idiazábal, seguido por -5,6 °C en Junín y -5,3 °C en Rosario.
En términos generales, los técnicos consideran que el impacto sobre el trigo fue favorable. En el centro-sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, la combinación de perfiles bien cargados y bajas temperaturas sostiene un desarrollo inicial muy bueno.
En algunas variedades sensibles se observó amarillamiento de hojas, mientras que en Baradero y Piedritas la baja temperatura del suelo enlenteció la emergencia. Por el momento, ninguno de esos efectos genera preocupación entre los técnicos.
Baguette 820 , ya se comenzo a fertilizar con 1ra dosis de Nitrógeno. #trigo #campo pic.twitter.com/g8vkKCNf5z
— Aleferretti (@Aleferretti3) July 10, 2026
Por ahora, la campaña muestra buenas condiciones agronómicas aunque enfrenta una ecuación económica más exigente a pesar de la baja de precio de los fertilizantes. Según la entidad bursátil, los aumentos en alquileres, combustible, fletes y servicios continúan elevando los rindes de indiferencia y presionando la rentabilidad.
Acelera la cebada pero aún continúa retrasada
La siembra de cebada alcanzó el 67,6 % de las 1,35 millones de hectáreas proyectadas, luego de avanzar 33 puntos porcentuales durante la última quincena. Ya fueron implantadas unas 913.000 hectáreas, aunque el cultivo todavía presenta una demora de 12 puntos frente al ciclo anterior y de seis puntos respecto del promedio histórico.
Las mayores dificultades se concentran en el centro y sudeste de Buenos Aires, donde la falta de piso sigue limitando el ingreso de la maquinaria. En el norte de La Pampa y el oeste bonaerense, en cambio, las tareas tomaron impulso y el 90 % del área sembrada ya emergió bajo condiciones óptimas de humedad.
Finalizó la soja y avanza el maíz: cuánto produjo cada cultivo
La campaña de soja 2025/26 terminó con una producción nacional de 50,1 millones de toneladas y un rendimiento medio de 31,3 quintales por hectárea. El volumen quedó 0,4 % por debajo de la campaña anterior, pero resultó 19 % superior al promedio de los últimos cinco ciclos.
La cosecha de maíz cubrió el 56,4 % del área apta, con un rendimiento medio de 81,2 quintales por hectárea. Hasta el momento se recolectaron unas 4,67 millones de hectáreas y se acumularon casi 38 millones de toneladas.
Ahora Si.! Entrando al último lote de Soja de 2da en Tandil.. Se hizo larga la cosecha este año pic.twitter.com/bxemRYJs8X
— Daniel Barcelonna (@dbarcelonna) July 9, 2026
El avance mantiene una demora interanual de 14 puntos, principalmente por el elevado contenido de humedad de los granos. A pesar del retraso, los resultados obtenidos permiten sostener una proyección nacional de 64 millones de toneladas.
Persiste la falta de piso: qué zonas siguen condicionadas
La falta de piso continúa siendo el principal obstáculo operativo de la campaña. En numerosos lotes no falta agua para los cultivos, sino que sobra humedad en superficie y el suelo no puede soportar el peso de sembradoras y cosechadoras.
El sudeste bonaerense aparece entre las zonas más condicionadas, tanto por el retraso de los cereales de invierno como por las dificultades para terminar algunas cosechas. También persisten problemas en el centro de Buenos Aires, la Cuenca del Salado y sectores del centro-norte de Santa Fe.
La región núcleo mostró, de todos modos, que unos pocos días de frío, viento y tiempo seco pueden modificar rápidamente el escenario. El desafío será aprovechar cada ventana de estabilidad para completar las labores sin dañar la estructura del suelo ni comprometer la implantación de los cultivos.