El increíble hallazgo en la Antártida: buscaban un naufragio histórico y encontraron un ecosistema oculto tras el hielo

Una expedición que buscaba un histórico barco centenario encontró más de 16.000 nidos de peces bajo el hielo del mar de Weddell y reveló un ecosistema extraordinario.

Con cámaras y un vehículo tripulado de forma remota, captaron más de 16.000 nidos de peces en las profundidades del mar de Weddell (Antártida).
Con cámaras y un vehículo tripulado de forma remota, captaron más de 16.000 nidos de peces en las profundidades del mar de Weddell (Antártida).

Más allá de la base empírica y de los indispensables conocimientos fundamentales, dentro de las mismísimas expediciones científicas suele haber una marcada cuota de "estar en el lugar indicado, en el momento justo". Y ello fue lo que ocurrió en la Antártida recientemente.

Un grupo de expedicionarios que intentaba localizar los restos del legendario HMS Endurance, el barco con el que el explorador Ernest Shackleton quedó atrapado en el hielo en 1915 encontró -casi por accidente- un ecosistema oculto bajo el hielo y en las profundidades.

Porque las cámaras del vehículo submarino que rastrillaron las profundidades del mar de Weddell captaron más de 16.000 nidos de peces antárticos, todos conformando estructuras circulares distribuidas en distintos sectores.

Este descubrimiento fue considerado clave para la comunidad científica al aportar nuevas pistas sobre cómo sobreviven y se reproducen algunas especies en uno de los ambientes más extremos del planeta.

El mundo "oculto" bajo hielo que quedó al descubierto

Si bien el hallazgo fue confirmado ahora, es todo parte de un proceso que comenzó hace 9 años. Fue en 2017 cuando el gigantesco iceberg A68 se desprendió de la plataforma de hielo Larsen C. Este desplazamiento dejó expuestas áreas del océano que habían permanecido cubiertas por décadas.

La misión buscaba los restos del HMS Endurance, barco con que el explorador Ernest Shackleton quedó atrapado en el hielo en 1915; pero encontró un fascinante ecosistema. Foto: X @ProchikExplains
La misión buscaba los restos del HMS Endurance, barco con que el explorador Ernest Shackleton quedó atrapado en el hielo en 1915; pero encontró un fascinante ecosistema. Foto: X @ProchikExplains

Aprovechando la oportunidad, los científicos decidieron explorar aquellos sectores del océano que prácticamente no habían sido observados.

En enero de 2019 un grupo de investigadores embarcó en el buque SA Agulhas II, preparado para el trabajo en las hostiles condiciones de las regiones polares.

La misión duró 49 días y, entre otros objetivos, se propuso el de estudiar y observar la biodiversidad del mar de Weddell. También apuntaban a rescatar los restos del Endurance, el barco que quedó atrapado en el hielo durante una expedición y terminó hundiéndose en 1915.

Sin embargo, el hielo marino complicó la navegación del SA Agulhas II, por lo que la expedición se vio obligada a sortear y esquivar enormes bloques. Fue entonces cuandose toparon con la sorpresa.

Miles de círculos "vivos" en el fondo del mar

Lassie fue el nombre del vehículo submarino operado de manera remota que utilizaron los científicos para observar el fondo del océano. Y, al momento de revisar lo registrado, encontraron más de 16.000 "círculos" que se dibujaban en las profundidades.

Los nidos se encuentran conformados por ejemplares pequeños de peces, huevos y larvas que conforman "siluetas vivas". Foto: X @Agenda_Malvinas
Los nidos se encuentran conformados por ejemplares pequeños de peces, huevos y larvas que conforman "siluetas vivas". Foto: X @Agenda_Malvinas

Pero, al analizarlos bien, descubrieron que se trataba de nidos de peces. Ejemplares pequeños, huevos y larvas ocupaban su espacio y conformaban estas siluetas vivas.

Fueron identificados como Lindbergichthys nudifrons, una especie adaptada a las condiciones extremadamente frías de la Antártida. El hallazgo, en tanto, fue inédito ya que evidencia una intensa actividad biológica en una zona extremadamente inhóspita.

Un ecosistema que no deja de sorprender

Entre los datos que sorprendieron a los investigadores, sobresale aquel que evidenciaba que los nidos no estaban distribuidos de una única manera.

En 2017, el desprendimiento del gigantesco iceberg A68 de la plataforma de hielo Larsen C dejó expuestas áreas del océano que llevaban décadas cubiertas. Foto: X @Punto4T
En 2017, el desprendimiento del gigantesco iceberg A68 de la plataforma de hielo Larsen C dejó expuestas áreas del océano que llevaban décadas cubiertas. Foto: X @Punto4T

Es que fueron encontrados en grupos, en forma de líneas, de óvalos, de medias lunas y estructuras similares a una U. Incluso, algunos aparecían superpuestos, mientras que otros se encontraban completamente aislados.

Casi la mitad de los nidos estaban agrupados en forma de racimos. Y se cree que esta disposición de los integrantes tiene que ver con que la concentración permite disminuir el riesgo individual frente a los depredadores.

En cuanto a la función de cada integrante de los nidos, se observó que los machos permanecían custodiando los huevos durante aproximadamente cuatro meses.

Los nidos de huevos se encuentran dispuestos de distintas formas, entre ellas círculos, racimos y hasta "U". Foto: lopezdoriga.com
Los nidos de huevos se encuentran dispuestos de distintas formas, entre ellas círculos, racimos y hasta "U". Foto: lopezdoriga.com

Así las cosas, la concentración de nidos permite a los investigadores pensar en la adopción de una estrategia colectiva referida a que, mientras más ejemplares haya juntos, más difícil resultará a los depredadores localizar un nido específico.

La otra estrategia de los peces grandes

Los nidos aislados, en tanto, tendían a estar ocupados por peces de mayor tamaño. Una posible explicación es que esos ejemplares tengan mayores posibilidades de defender por sí mismos sus huevos.