El Niño empezó a cambiar la campaña agrícola: las lluvias llegaron justo para el trigo y aceleran la siembra

Las lluvias de octubre mejoraron las reservas y llegaron en una etapa decisiva para el trigo. Maíz y girasol también aceleran la siembra.

Lote de trigo en espigazón, en la localidad de Enrique Carbó, provincia de Entre Ríos. Gentileza: Luis Tronco, para el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Lote de trigo en espigazón, en la localidad de Enrique Carbó, provincia de Entre Ríos. Gentileza: Luis Tronco, para el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Las primeras lluvias importantes de octubre llegaron cuando buena parte de los cultivos necesitaba agua para sostener su potencial, después de semanas en las que la falta de humedad y las heladas habían comenzado a recortar expectativas. El cambio se observa especialmente en la región central, donde una circulación atmosférica con mayor aporte de humedad desde el norte y noreste empieza a modificar el escenario productivo.

El efecto ya puede verse en los lotes: el trigo entra en etapas decisivas con mejores reservas, mientras la siembra de maíz y girasol encuentra condiciones más favorables para avanzar. Sin embargo, persisten diferencias regionales y algunos daños acumulados que las nuevas precipitaciones no podrán revertir completamente.

Octubre cambia el escenario hídrico de la campaña

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la siembra de maíz alcanzó el 29,9 % de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, luego de avanzar 7,7 puntos porcentuales durante la última semana. Las labores presentan un adelanto de 5 puntos respecto de la campaña anterior y comienzan a ganar terreno hacia Córdoba y el oeste bonaerense.

Las lluvias también mejoraron las condiciones para girasol y trigo, con una elevada proporción de los lotes bajo reservas adecuadas u óptimas. En la zona núcleo, la Bolsa de Comercio de Rosario registró un promedio de 48 milímetros durante la última semana, con precipitaciones que llegaron en un momento decisivo para el cereal.

Maíz: una campaña que arranca con más agua

El maíz temprano encuentra un contexto hídrico favorable en buena parte del centro agrícola, donde los primeros lotes muestran emergencias homogéneas. En el centro-norte santafesino, los cuadros más adelantados ya alcanzan entre V2 y V4, mientras las labores comienzan a ganar velocidad hacia el oeste.

Lote con maíz temprano (de primera), en pleno proceso de desarrollo vegetativo, en el centro del departamento Las Colonias, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Lote con maíz temprano (de primera), en pleno proceso de desarrollo vegetativo, en el centro del departamento Las Colonias, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.

No todas las regiones presentan la misma situación: en el centro-este de Entre Ríos se detectaron nacimientos desparejos después de siembras sobre perfiles secos, seguidas por lluvias intensas. Allí, aproximadamente un tercio de los lotes presenta una condición Regular, una señal de que la llegada del agua no necesariamente corrige los problemas generados durante la implantación.

Trigo: el agua llegó en plena definición del rendimiento

El trigo aparece como el cultivo que puede obtener el beneficio más inmediato, porque las precipitaciones coincidieron con etapas críticas para la definición del rendimiento. Según la Bolsa de Cereales, el 84 % del área transita desde encañazón en adelante, mientras el 91 % presenta una condición hídrica Adecuada u Óptima y el 64 % mantiene una condición de cultivo Buena o Excelente.

ote con trigo; variedad ciclo intermedio, excelente estado, en etapa 7 (grano lechoso), en el centro del departamento General Obligado, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.
ote con trigo; variedad ciclo intermedio, excelente estado, en etapa 7 (grano lechoso), en el centro del departamento General Obligado, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.

Las primeras estimaciones muestran rendimientos inferiores a los extraordinarios registros de la campaña pasada en la mayoría de las regiones, pero superiores al promedio de los últimos cinco ciclos. Todavía continúan las evaluaciones por los daños ocasionados por las heladas, aunque las perspectivas mejoraron después de las últimas lluvias.

En la zona núcleo, la BCR señaló que las precipitaciones llegaron cuando comenzaba a deteriorarse el potencial productivo por la combinación de sequedad y bajas temperaturas. Donde los acumulados superaron los 40 milímetros, los técnicos observan posibilidades concretas de recuperar parte del rendimiento que se consideraba perdido.

Hubo registros destacados de 102,8 mm en Ramallo, 97 mm en Pujato, 85 mm en Zavalla y 83 mm en Rosario, que permitieron mejorar las reservas hídricas. Los lotes de trigo en condición regular se redujeron al 2 %, mientras en distintas localidades vuelven a proyectarse rendimientos superiores a los 40 quintales por hectárea.

Girasol: vuelve a tomar impulso la siembra

La implantación de girasol avanzó 3,2 puntos durante la semana y cubre el 36,1 % de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas, con un importante adelanto respecto de los promedios históricos. Las lluvias permitirían reactivar progresivamente las labores en diferentes zonas del centro y sur agrícola, una vez que los suelos permitan el ingreso de maquinaria.

Lote con girasol, en plena etapa de desarrollo vegetativo, V5 (5º par de hojas verdaderas), en el centro norte del departamento General Obligado, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Lote con girasol, en plena etapa de desarrollo vegetativo, V5 (5º par de hojas verdaderas), en el centro norte del departamento General Obligado, Santa Fe. Gentileza: Bolsa de Comercio de Santa Fe.

El panorama de los cultivos implantados continúa siendo favorable, con el 98,4 % en condición Normal a Excelente y un 92 % bajo disponibilidad hídrica Adecuada u Óptima. Sin embargo, aparecen focos de orugas en Chaco y el centro-norte de Santa Fe, además de daños provocados por aves que redujeron el número de plantas en algunos lotes.

El Niño empieza a mostrar su influencia

La continuidad de las precipitaciones durante los próximos meses será determinante para establecer cuánto puede mejorar el potencial productivo de la campaña 2026/27. Si se cumplen los pronósticos asociados a El Niño, la mayor disponibilidad de humedad podría favorecer especialmente al maíz y la soja durante sus etapas de mayor demanda de agua.

Sin embargo, un escenario de lluvias frecuentes también podría generar dificultades para ingresar a los lotes, retrasar las labores y aumentar la presión de enfermedades. El desafío para los productores será aprovechar las ventanas de buen tiempo, especialmente si los períodos entre precipitaciones resultan demasiado cortos para trabajar con maquinaria.