La humedad sigue demorando la cosecha de soja y maíz y ahora también retrasa la siembra de trigo y cebada
La transición entre la campaña gruesa y la fina avanza con dificultades en gran parte del país por los excesos de humedad acumulados durante las últimas semanas.

La campaña agrícola atraviesa uno de los momentos más sensibles del año. Mientras la cosecha de soja y maíz busca completarse antes de avanzar sobre el invierno, la implantación de trigo y cebada intenta recuperar ritmo luego de varias semanas marcadas por lluvias persistentes y suelos con escasa transitabilidad.
Los últimos relevamientos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario muestran que un mismo factor está condicionando toda la actividad agrícola. Las precipitaciones acumuladas demoraron el ingreso de la maquinaria tanto para levantar los cultivos estivales como para implantar los cereales de invierno, generando una transición entre campañas más lenta de lo habitual.
El resultado es un escenario poco frecuente para la agricultura argentina. Las demoras afectan al mismo tiempo el cierre de la campaña gruesa y el inicio de la fina, obligando a reorganizar las tareas en buena parte de las principales regiones productivas del país.
Así avanza la campaña de los principales cultivos
El estado de los cultivos resume con claridad el momento que atraviesa el sector. Mientras algunos productores esperan poder terminar la cosecha, otros aguardan mejores condiciones para continuar con la siembra.
Cultivo | Situación actual |
|---|---|
Soja | La cosecha supera el 98 % del área apta y la producción se mantiene estimada en 50,1 millones de toneladas, aunque persisten demoras en los últimos lotes. |
Maíz | La recolección alcanza el 51,2 % del área prevista y continúa avanzando lentamente. La producción se sostiene en 64 millones de toneladas. |
Trigo | La siembra nacional avanza sobre el 65,8 % de la superficie proyectada, con demoras por humedad en distintas regiones. |
Cebada | La implantación llega al 34,6 % del área prevista y mantiene un retraso respecto del promedio de las últimas campañas. |
Avance nacional de la campaña según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. | |
Las cifras muestran que ninguno de los principales cultivos quedó al margen de las complicaciones. Ahora la expectativa del sector está puesta en que el cambio de las condiciones meteorológicas permita acelerar las labores antes de que se reduzcan aún más las ventanas de trabajo.
El trigo enfrenta una ventana de siembra cada vez más corta
El cultivo que concentra mayor atención es el trigo. Si bien la implantación ya supera el 65 % del área proyectada, el avance continúa retrasado respecto del promedio de los últimos años debido a las dificultades para ingresar con las sembradoras en numerosos lotes.
Trigo pic.twitter.com/jFZxG23vov
— Franco Befart (@FBefart) June 27, 2026
En la región núcleo, la GEA advierte que hasta 100.000 hectáreas podrían terminar sembrándose fuera de la fecha óptima si las condiciones no mejoran rápidamente. El problema se concentra principalmente en sectores donde las lluvias recientes mantuvieron elevada la humedad superficial y redujeron las oportunidades de trabajo.
La cebada tampoco logró escapar a este escenario. Con un avance de siembra del 34,6 %, el cultivo presenta retrasos especialmente en los principales núcleos cebaderos del sur bonaerense, donde todavía persisten dificultades para ingresar con maquinaria.
Soja y maíz buscan completar la cosecha
La soja transita el tramo final de la campaña con un rendimiento medio nacional de 31,6 quintales por hectárea y una producción estimada en 50,1 millones de toneladas. Los lotes pendientes se concentran principalmente en el centro y sur bonaerense, donde la falta de piso continúa limitando el ingreso de las cosechadoras.

En maíz, la cosecha también avanza lentamente. Los elevados contenidos de humedad presentes tanto en los granos como en los lotes mantienen un ritmo moderado de trabajo, aunque la Bolsa de Cereales sostiene su proyección nacional de 64 millones de toneladas.
El pronóstico empieza a dar una señal positiva
Después de varias semanas marcadas por lluvias frecuentes, el panorama meteorológico comienza a cambiar. Según la GEA, el ingreso de una masa de aire frío favorecerá un ambiente más seco, con temperaturas mínimas que podrían ubicarse entre 0 °C y -3 °C en la región núcleo y sin precipitaciones significativas durante los próximos días.
Ese cambio es seguido de cerca por los productores porque podría mejorar la transitabilidad de los lotes y permitir recuperar el ritmo de las tareas tanto en la cosecha como en la siembra. Si el pronóstico se confirma, el cierre de junio podría marcar el comienzo de una normalización progresiva de la actividad en las principales regiones agrícolas del país.