Se viene una semana decisiva para la soja: el calor no da tregua y las lluvias no llegan. Estas son las zonas afectadas
Con lluvias erráticas y una ola de calor en desarrollo, la soja de primera entra en su período crítico en la región núcleo, mientras el escenario nacional comienza a mostrar señales de ajuste.

El clima volvió a colocarse en el centro de la escena productiva. Con temperaturas extremas en ascenso, lluvias que siguen siendo esquivas y el cultivo ingresando en su período más sensible, la soja de primera enfrenta una semana que puede marcar un punto de inflexión en la campaña.
Las precipitaciones de los últimos días se distribuyeron de manera muy irregular en el área agrícola. A este patrón errático se sumó un marcado repunte térmico, con máximas cercanas a los 37 grados, que aceleró el consumo de agua justo cuando el cultivo comienza a definir su rendimiento.
El contexto nacional refuerza la señal de alerta
A escala país, los contrastes hídricos condicionan de forma creciente la evolución de la campaña gruesa. Según el último Panorama Agrícola de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la condición hídrica adecuada u óptima de la soja cayó con fuerza en las últimas semanas, especialmente en el sur de Córdoba y el oeste bonaerense.
La soja de primera ya inició su período crítico en las principales zonas productivas del país. En paralelo, la soja de segunda muestra dificultades para cerrar el entresurco en los cuadros más avanzados, una señal clara de estrés hídrico en ambientes con menor disponibilidad de agua.

En maíz temprano, la situación también comienza a mostrar signos de ajuste. Aunque la condición general se mantiene mayormente buena, ya se relevan pérdidas puntuales de área y de rendimiento en zonas afectadas por altas temperaturas y déficit de humedad.
Estas son las zonas más afectadas por la falta de lluvias
Dentro de ese marco nacional, la región núcleo aparece hoy como el principal foco de preocupación. Los reportes zonales confirman que el estrés hídrico ya se expresa de manera visible en distintos puntos del centro del país, con impactos concretos sobre el desarrollo de la soja de primera.
En Junín y Marcos Juárez, la soja todavía podría sostenerse una semana más sin lluvias, aunque la definición del rendimiento dependerá de lo que ocurra en el corto plazo. En San Gregorio y Bigand, en cambio, la advertencia es más severa, ya que sin precipitaciones los lotes de loma y los de menor productividad no lograrían cerrar surco.
Incluso en Carlos Pellegrini, donde los registros fueron algo mejores, sigue siendo necesaria una nueva lluvia para sostener el desarrollo normal del cultivo. El denominador común es que el margen de recuperación se achica día a día a medida que avanza el período crítico.
Zona núcleo, bajo presión: 450.000 hectáreas en condición regular
El deterioro observado a campo se refleja con claridad en los datos agregados. De acuerdo con el último relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, unas 450.000 hectáreas de soja de primera se encuentran hoy en condición regular, luego de un deterioro de 13 puntos porcentuales en apenas una semana.
Soja GM 6.0 FS 20/11 en Dto. Paraná, por el momento viene bien, con el agua justa. pic.twitter.com/SiJYPjcKbB
— Renzo Basso (@agro_86) January 23, 2026
Ese segmento ya representa el 15 % del área, mientras la condición buena y muy buena sigue concentrando la mayor parte de la superficie. Sin embargo, el 20 % del área presenta escasez hídrica y la condición regular de humedad se extiende al 65 %, dejando muy poco margen de maniobra si las lluvias no se reactivan.
Desde el punto de vista fenológico, el cultivo transita su etapa más sensible. Un 55 % de los cuadros está iniciando fructificación y otro 5 % ya se encuentra en plena etapa R4, lo que incrementa el riesgo de pérdidas irreversibles de rinde.
Maíz temprano: donde no llovió, los recortes ya son visibles
El maíz temprano todavía sostiene una condición general mayormente buena, pero los ajustes comienzan a hacerse evidentes en las áreas donde el agua no llegó a tiempo. En el sudeste cordobés, especialmente hacia el norte y el este de Marcos Juárez, se estiman pérdidas de rinde de entre 30 y 50 %, con proyecciones muy por debajo de lo esperado.
#SurdeCordoba el 30 de noviembre de 2025 se cortaron las lluvias importantes... mirá este #maíz #maizdeprimera en #Jovita
— Fernanda Bireni (@FernandaBireni) January 22, 2026
90 has. a las vacas FIN@BCCBA pic.twitter.com/cAS0smPpBM
En otros sectores de la región núcleo, como San Pedro y Baradero, las expectativas también se ajustaron de manera significativa. Los técnicos anticipan que la cosecha podría adelantarse en los lotes más castigados por la falta de humedad, reduciendo la posibilidad de que eventuales lluvias reviertan el daño.
Pronóstico inmediato: una semana corta y decisiva
El inicio de la semana en la zona núcleo estará dominado por una ola de calor, con máximas de entre 35 y 38 grados y mínimas elevadas que limitan la recuperación nocturna de los cultivos. Según la entidad rosarina, recién hacia mitad de semana podría avanzar un sistema frontal débil, con lluvias aisladas e intermitentes, aunque su alcance y acumulados siguen siendo inciertos.
Con la soja de primera en plena definición de rinde, la campaña comienza a jugarse en una secuencia climática corta y decisiva. Cada milímetro que no llega en esta ventana crítica puede marcar la diferencia entre sostener el potencial productivo o confirmar los primeros recortes.