Tiene más de 26 siglos de vida y mide 57 metros: este es el árbol más viejo de Argentina
En la Patagonia argentina crece un gigante silencioso que comenzó a desarrollarse siglos antes de Cristo. Su historia, su edad y el entorno que lo protege lo convierten en un tesoro natural.

Hace más de 2.600 años, en una época en la que, de acuerdo a las escrituras bíblicas, aún ni siquiera había nacido Jesús; en la actual Patagonia argentina comenzaba a brotar el que hoy es el árbol más antiguo de Argentina y uno de los más ancianos del mundo.
Conocido como el "Alerce Abuelo", y enquistado en el Parque Nacional Los alerces (Chubut), este imponente ejemplar de Fitzroya cupressoides sobrevivió a nacimientos y caídas de imperios y civilizaciones enteras que fueron escribiendo su historia.
La extraordinaria antigüedad del Alerce Abuelo, sumado a su enorme tamaño y al ecosistema que lo rodea, lo convierten en una de las mayores joyas naturales de Argentina.
Cuánto mide el Alerce Abuelo, el árbol más viejo de Argentina y uno de los más antiguos del mundo
El Alerce Abuelo tiene 57 metros de altura y un tronco de casi 2,80 metros de diámetro. Estas características lo convierten en uno de los árboles más altos de Sudamérica.

Sin embargo, es su edad la que despierta el mayor asombro. Y es que según las estimaciones científicas, basadas en los anillos del tronco, comenzó a crecer hace alrededor de 2.630 años, mucho antes del nacimiento del Imperio Romano.
El Alerce Abuelo crece desde hace más de dos milenios y medio en el corazón del Parque Nacional Los Alerces, un área protegida de unas 260.000 hectáreas situada cerca de la ciudad de Esquel (Chubut).
El alerce es la conífera más grande y longeva del bosque andino patagónico y una de las especies más antiguas del mundo.
— Parques Nacionales Argentina (@ParquesOficial) May 10, 2018
El Parque Nacional #LosAlerces protege al Alerce Abuelo, que con aproximadamente 2.600 años ha sido contemporáneo de los más relevantes sucesos históricos pic.twitter.com/36K323ewHn
Esta reserva natural conserva algunos de los bosques templados mejor preservados del planeta y alberga ejemplares milenarios de alerces patagónicos, una especie exclusiva de los bosques andinos de Argentina y Chile.
Es tal la importancia ambiental del sitio que, en 2017, la UNESCO declaró al Parque Nacional Los Alerces como Patrimonio Mundial, poniendo en valor lo excepcional de sus ecosistemas y la necesidad de garantizar su conservación.
Cómo visitar el Alerce Abuelo, uno de los árboles más viejos del mundo
Llegar hasta el árbol no es una misión sencilla. El recorrido combina navegación por lagos y caminatas entre antiguos bosques cordilleranos. Justamente esa ubicación remota fue una de las claves que permitió que este ejemplar permaneciera protegido durante siglos de la explotación forestal y de la intervención humana.

Especialistas explican que el clima frío y húmedo de la Cordillera de los Andes patagónica, sumado a los suelos donde se desarrolla esta especie, favorecen un crecimiento extremadamente lento.
En promedio, un alerce patagónico aumenta apenas cerca de un milímetro por año en diámetro. Ese desarrollo pausado genera una madera muy compacta, resistente al ataque de hongos, insectos y procesos de pudrición, todos factores que ayudan a prolongar su vida durante milenios.
Sus anillos de crecimiento permiten reconstruir cómo fueron el clima y las condiciones ambientales de la Patagonia a lo largo de más de 2.000 años.
Récord: el Alerce Abuelo es uno de los árboles más antiguos del planeta
Los estudios realizados sobre el Alerce Abuelo estiman una edad cercana a los 2.630 años, lo que lo ubica como el ejemplar más antiguo conocido de Argentina y el segundo más longevo de su especie con una edad verificada.

El árbol argentino solo es superado por el llamado Gran Abuelo, otro Fitzroya cupressoides que crece en Chile y cuya antigüedad supera los 5.400 años.
Y si bien existen otros forestales que podrían ser incluso más viejos (como algunos bosques clonales o determinadas especies), pocos ejemplares individuales pueden exhibir una historia tan extensa como la del alerce patagónico.
Un símbolo de conservación de los bosques nativos
Además de su impresionante edad, el Alerce Abuelo representa el enorme valor de proteger los bosques nativos de la Patagonia.

Cada visitante que llega hasta los pies de este gigante milenario se encuentra frente a un ser vivo que comenzó a desarrollarse hace más de veintiséis siglos y que sobrevivió a incontables cambios climáticos y transformaciones del planeta.