Un estudio revela que los árboles gigantes desafían los límites físicos para transportar agua y resistir la sequía

Un estudio publicado en la revista Science revela que las especies tropicales de hasta 70 metros han desarrollado adaptaciones internas que garantizan un transporte eficiente del agua y aumentan su resistencia a los efectos del cambio climático.

Árboles gigantes: unos investigadores treparon a ejemplares de hasta 71 metros para estudiar su sistema hidráulico. Crédito: Freepik
Árboles gigantes: unos investigadores treparon a ejemplares de hasta 71 metros para estudiar su sistema hidráulico. Crédito: Freepik

Los árboles gigantes de las selvas tropicales son capaces de transportar agua desde sus raíces hasta la copa sin que ello afecte a su crecimiento, incluso durante periodos de sequía intensa. Este descubrimiento, publicado en la revista Science, refuta una hipótesis bien establecida en botánica que sostenía que los árboles muy altos son naturalmente más vulnerables al estrés hídrico debido a los efectos de la gravedad y a la gran distancia entre las raíces y las hojas.

El estudio revela que estas especies han desarrollado adaptaciones internas capaces de compensar las limitaciones físicas impuestas por su altura. Además de explicar cómo estos árboles continúan creciendo, los resultados refuerzan su importancia para la regulación climática, ya que los árboles más altos almacenan una gran cantidad de carbono y desempeñan un papel fundamental en el ciclo de las lluvias.

Hasta ahora, se creía que la dificultad para transportar agua reduciría la fotosíntesis, limitaría el crecimiento y aumentaría la mortalidad de estos árboles durante sequías prolongadas. Sin embargo, los nuevos datos demuestran que las especies gigantes son capaces de superar estos desafíos con mayor eficacia de lo que se pensaba.

Las adaptaciones garantizan un transporte de agua eficiente

Los investigadores han descubierto que los conductos del xilema (la estructura responsable de transportar agua y nutrientes a las hojas) aumentan de diámetro a medida que el árbol crece. En la práctica, esto es como usar una manguera más ancha para transportar agua a mayor distancia, lo que reduce la resistencia al flujo y disminuye el riesgo de rotura durante los períodos de escasez de agua.

Las hojas también presentan importantes adaptaciones. Si bien la gravedad reduce naturalmente su hidratación, lo que provoca el cierre prematuro de los estomas y una disminución de la fotosíntesis, los árboles gigantes han desarrollado una mayor tolerancia a estas condiciones, manteniendo así su función fisiológica.

Según el investigador Paulo Bittencourt, autor principal del estudio, los resultados sorprendieron al equipo. "Se acepta que los árboles más grandes tienen dificultades para transportar agua y, por lo tanto, pueden morir con mayor frecuencia debido a las sequías. Nos sorprendió mucho descubrir que poseen un mecanismo de ajuste interno", afirma.

La investigación incluyó árboles de hasta 71 metros de altura

La investigación se llevó a cabo durante más de dos años con 38 árboles de la familia Dipterocarpaceae en la Reserva Forestal de Kabili-Sepilok, en la isla de Borneo, Malasia. Las especies analizadas tenían una altura que oscilaba entre los 7 y los 71 metros, y se consideran algunos de los árboles con flores más altos del mundo.

Los investigadores centraron sus estudios en la familia de árboles Dipterocarpaceae, las angiospermas más altas del mundo. Crédito: Palasiah Jotan/Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga y Lindsay Banin/Centro Británico de Ecología e Hidrología.
Los investigadores centraron sus estudios en la familia de árboles Dipterocarpaceae, las angiospermas más altas del mundo. Crédito: Palasiah Jotan/Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga y Lindsay Banin/Centro Británico de Ecología e Hidrología.

El trabajo de campo requirió equipos especializados en trepar árboles gigantes para recolectar muestras de las copas. La experiencia adquirida en este proyecto también se compartió con escaladores de comunidades ribereñas de Amapá, quienes comenzaron a colaborar en investigaciones similares en la Amazonía brasileña.

Además de Malasia, los científicos están investigando árboles gigantes en el Parque Nacional de las Montañas Tumucumaque y en la región del Bosque Nacional Amapá. Se estima que la Amazonía alberga aproximadamente 55,5 millones de estos árboles, concentrados principalmente en zonas del Escudo Guayanés, donde hay mayor disponibilidad de agua.

El cambio climático sigue siendo un desafío

Para evaluar la respuesta de los árboles a la sequía, los investigadores monitorearon su crecimiento antes, durante y después del fuerte fenómeno de El Niño ocurrido entre 2023 y 2024. Los resultados mostraron que tanto los árboles gigantes como los más pequeños sufrieron impactos similares, lo que indica que la altura, por sí sola, no aumenta la vulnerabilidad al estrés hídrico.

Los autores destacan que otros factores, como el microclima del dosel y las características anatómicas de las hojas, pueden ser más importantes para explicar la supervivencia de estas especies frente al cambio climático.

Este conocimiento también debería contribuir a la elaboración de modelos más precisos sobre el funcionamiento de los bosques tropicales y a la orientación de las estrategias de conservación de los ecosistemas esenciales para el equilibrio climático mundial.

Referencia de la noticia

Portal Amazônia. (2026). Árvores gigantes de florestas tropicais superam limites físicos para transportar água até o topo, mostra estudo..