Estudio investiga si las estrellas más frías de la galaxia pueden ser estructuras alienígenas
Artículo científico analiza la hipótesis de que las estrellas frías podrían ser estructuras alienígenas y señala cuáles serían las estrellas con mayor probabilidad.

Dentro de la Vía Láctea existe una gran diversidad de estrellas con propiedades físicas y observacionales muy distintivas. Entre ellas se encuentran estrellas extremadamente calientes, como las de tipo O y B, y objetos muy fríos, como las enanas marrones y las enanas rojas. Algunos de estos cuerpos presentan características espectrales y térmicas que aún no tienen una explicación completamente consolidada en la astrofísica. Algunos objetos fríos detectados en estudios infrarrojos exhiben una luminosidad inusual.
Una de las ideas más discutidas para explicar las anomalías encontradas en estrellas frías se relaciona con las llamadas Esferas de Dyson. El concepto fue propuesto por el físico Freeman Dyson en 1960 como un experimento teórico sobre cómo las civilizaciones avanzadas podrían captar la energía de su estrella anfitriona. Sin embargo, en lugar de una esfera, el modelo más probable consiste en un gran conjunto de satélites que orbitan la estrella y recogen su radiación.
Un estudio reciente investiga la posibilidad de que algunos de los objetos estelares extremadamente fríos observados en la galaxia puedan ser candidatos a este tipo de estructura. El estudio considera fuentes infrarrojas y compara sus propiedades espectrales con los modelos teóricos de emisión térmica esperados de una esfera de Dyson. El objetivo es identificar señales que no pueden explicarse por estrellas convencionales o enanas marrones. Aunque carece de evidencia directa, el trabajo muestra cómo se pueden utilizar algunos métodos para investigar la existencia de estas esferas.
Diagrama HR
Una de las principales herramientas para analizar los tipos de estrellas es el diagrama de Hertzsprung-Russell, conocido como diagrama HR. Este diagrama relaciona dos propiedades fundamentales de una estrella: su luminosidad, su temperatura superficial y su tipo espectral. En el diagrama, las estrellas más calientes aparecen a la izquierda y las más frías a la derecha, mientras que la luminosidad aumenta de abajo hacia arriba. La mayoría de las estrellas conocidas, incluido el Sol, se encuentran en la denominada secuencia principal, donde se produce la fusión nuclear estable del hidrógeno en helio.
Además de la secuencia principal, el diagrama HR también muestra otras regiones que corresponden a diferentes etapas evolutivas de las estrellas. Las estrellas que han agotado el hidrógeno de sus núcleos pueden evolucionar hacia la región de las gigantes rojas. Las enanas blancas ocupan la parte inferior izquierda del diagrama, caracterizadas por altas temperaturas pero baja luminosidad. Analizar la posición de una estrella en este diagrama permite inferir su masa aproximada, etapa evolutiva y procesos físicos predominantes en su interior.
Esferas de Dyson
Una esfera de Dyson es una estructura hipotética propuesta por el físico Freeman Dyson en 1960. La idea de una esfera de Dyson es que capta gran parte de la energía emitida por una estrella y se asocia con civilizaciones avanzadas. El modelo más actual de esferas de Dyson consiste en un conjunto de plataformas o satélites en órbita que forman una especie de enjambre de Dyson. Este sistema permitiría la captación de radiación estelar y su conversión en energía a gran escala. Como consecuencia, gran parte de la luz de la estrella sería absorbida por las estructuras y reemitida en longitudes de onda más largas.
Debido a este proceso de absorción y reemisión de energía, un sistema que contenga una esfera o enjambre de Dyson exhibiría una firma observacional específica. La energía capturada por las estructuras se liberaría principalmente en forma de radiación térmica en el infrarrojo. Además, las tecnologías asociadas al funcionamiento de estas estructuras podrían generar emisiones en radiofrecuencias. Por esta razón, los proyectos que buscan inteligencia extraterrestre utilizan con frecuencia radiotelescopios y observatorios infrarrojos para investigar candidatos.
¿Dónde están estas esferas?
Un artículo reciente estudia cómo el diagrama HR puede utilizarse para facilitar la búsqueda de esferas de Dyson. Esto se debe a que una estrella rodeada por una esfera o un cúmulo de Dyson absorbería y reemitiría su radiación a temperaturas mucho más bajas. Por ejemplo, las enanas rojas que emiten a 3000 K se observarían con temperaturas cercanas a los 50 K. Dado que no se conocen estrellas en esta región extremadamente fría del diagrama HR, cualquier objeto detectado con estas características se convierte en candidato a una esfera de Dyson.

Otro punto importante es el análisis espectral del sistema, ya que las estrellas jóvenes generalmente presentan líneas espectrales asociadas a una región rica en polvo. Sin embargo, las estructuras artificiales diseñadas para captar energía no estarían rodeadas de polvo, ya que este dificultaría su absorción. Como resultado, el espectro observado aparecería sin las características típicas de los discos de polvo. Además, dado que un enjambre de Dyson estaría compuesto por múltiples satélites móviles, la luz de la estrella podría variar irregularmente.
¿Cómo encontrarlo?
La búsqueda de posibles esferas de Dyson se basa principalmente en la detección de radiación infrarroja. Dado que estas estructuras absorberían la mayor parte de la luz visible de la estrella y la reemitirían en forma de calor, se utilizarían observatorios sensibles a las longitudes de onda infrarrojas en este tipo de investigación. El Telescopio James Webb es un ejemplo de un objeto que podría utilizarse en esta búsqueda. Telescopios como el James Webb permiten el análisis de millones de fuentes estelares en busca de firmas espectrales compatibles con posibles tecnoseñales.
Gracias a su alta sensibilidad en el espectro infrarrojo, los telescopios ya se utilizan para identificar estrellas frías, enanas marrones y estructuras de polvo alrededor de sistemas estelares. Este tipo de observación permite detectar un exceso de emisión infrarroja que puede indicar procesos anómalos alrededor de una estrella. De esta manera, los estudios infrarrojos cada vez más detallados ayudan a los astrónomos a perfeccionar los métodos para detectar posibles tecnoseñales.
Referencia de la noticia
Amiri 2026 Dyson spheres on H-R diagram arXiv