La búsqueda de civilizaciones extraterrestres podría verse obstaculizada por el plasma estelar

Un estudio del proyecto SETI indica que la actividad estelar puede enmascarar señales tecnológicas procedentes de otros sistemas planetarios.

El plasma turbulento y la actividad estelar alrededor de las estrellas pueden distorsionar las señales artificiales, dificultando la detección de señales tecnológicas por parte del proyecto SETI.
El plasma turbulento y la actividad estelar alrededor de las estrellas pueden distorsionar las señales artificiales, dificultando la detección de señales tecnológicas por parte del proyecto SETI.

La búsqueda de señales de civilizaciones extraterrestres se realiza mediante la detección de emisiones de radio sin explicación natural en el espacio interestelar. Uno de los proyectos que demuestra esta búsqueda de señales artificiales es el proyecto SETI, que utiliza radiotelescopios para buscar posibles tecnoseñales. El proyecto consiste en identificar transmisiones de frecuencia que serían difíciles de producir mediante procesos astrofísicos naturales.

A pesar de décadas de observaciones y la mayor sensibilidad de los instrumentos, hasta la fecha no se ha detectado ninguna tecnoseñal confirmada. Desde los primeros experimentos hasta la actualidad, numerosos estudios han analizado grandes volúmenes de datos en diferentes rangos de frecuencia. Si bien se han registrado algunos eventos, como la famosa señal Wow!, ninguno ha sido confirmado como de origen artificial. Esto plantea interrogantes sobre la existencia de vida inteligente en la galaxia y sobre las posibles limitaciones de los métodos de detección actuales.

Un estudio reciente realizado por investigadores del proyecto SETI sugiere que el entorno estelar puede dificultar la detección de señales. Según los autores, la actividad estelar y su entorno pueden generar regiones de plasma turbulento capaces de alterar la propagación de señales de radio. Este plasma puede propagar una señal de forma que distribuya su energía en un rango espectral más amplio. Dado que muchos algoritmos de búsqueda están diseñados para detectar señales más estrechas, este proceso puede reducir la probabilidad de detección.

Plasma

El plasma es un estado de la materia compuesto por partículas cargadas que se forma cuando un gas se calienta o energiza lo suficiente como para que sus átomos se ionicen. Este estado predomina en el contenido visible del universo, representando aproximadamente el 99 % de la materia observable. Las estrellas, los vientos estelares, el medio interestelar y el medio intergaláctico son ejemplos de entornos donde el plasma es el componente principal. Debido a la presencia de cargas eléctricas libres, el plasma interactúa con los campos magnéticos presentes en estos entornos.

La interacción entre partículas cargadas y campos magnéticos hace del plasma un entorno responsable de la dinámica de muchos fenómenos astrofísicos que observamos.

En algunos entornos, el plasma presenta regímenes turbulentos, caracterizados por fluctuaciones caóticas en la velocidad, la densidad y los campos magnéticos a múltiples escalas espaciales. Este comportamiento turbulento surge cuando flujos energéticos, como los vientos estelares o las eyecciones de masa coronal, introducen inestabilidades en el plasma. La turbulencia influye en procesos como el transporte de energía, la aceleración de partículas y la disipación del campo magnético.

Proyecto SETI

El proyecto SETI es una iniciativa dedicada a la búsqueda de evidencia de civilizaciones avanzadas más allá de la Tierra. Su objetivo principal es detectar posibles tecnoseñales, es decir, emisiones artificiales producidas por la tecnología de otras civilizaciones, que pueden observarse desde la Tierra. Para ello, los investigadores utilizan radiotelescopios capaces de monitorizar amplias regiones del cielo en busca de señales inusuales. En muchos casos, la búsqueda se centra en transmisiones de banda extremadamente estrecha, que difícilmente se generarían mediante procesos naturales.

Actualmente, el proyecto consiste en grandes conjuntos de observaciones que se procesan con nuevas técnicas de análisis de datos para identificar patrones inusuales. Un ejemplo de infraestructura dedicada a este tipo de búsqueda es el Allen Telescope Array, diseñado para realizar observaciones continuas en múltiples frecuencias. Además de la búsqueda de señales de radio, estudios más recientes también investigan posibles tecnoseñales ópticas y otras firmas tecnológicas.

¿Por qué nunca lo observamos?

Un estudio reciente realizado por investigadores del proyecto SETI intenta explicar por qué aún no hemos observado ninguna señal. El estudio sugiere que el entorno astrofísico cercano a las estrellas podría dificultar la detección de posibles tecnoseñales. La actividad estelar y el entorno pueden generar regiones de plasma turbulento alrededor de planetas emisores, lo que afecta la propagación de señales de radio artificiales. Incluso si una civilización produce una señal, esta puede ser modificada antes de abandonar su sistema estelar.

Aunque los planetas distantes estén emitiendo señales tecnológicas, el entorno de plasma y los vientos de la estrella anfitriona pueden dispersar la energía de estas transmisiones. Crédito: Gajjar y Brown
Aunque los planetas distantes estén emitiendo señales tecnológicas, el entorno de plasma y los vientos de la estrella anfitriona pueden dispersar la energía de estas transmisiones. Crédito: Gajjar y Brown

Las fluctuaciones en la densidad del plasma y los campos magnéticos asociados con el viento estelar pueden dispersar parte de la energía de la señal. Como resultado, la emisión, originalmente concentrada en una sola frecuencia, puede dispersarse. Este efecto reduce la intensidad del pico de frecuencia que los telescopios suelen intentar identificar. En este proceso, la señal pierde parte de sus características y puede caer por debajo del límite de sensibilidad de los métodos de detección actuales. Por lo tanto, las señales tecnológicas existentes podrían estar presentes en los datos observacionales, pero quedan enmascaradas.

Entorno estelar

Los entornos estelares están dominados por plasma magnetizado, donde procesos dinámicos como vientos estelares, campos magnéticos intensos y eyecciones de masa pueden generar regímenes turbulentos. Estas condiciones producen fluctuaciones en la densidad y velocidad del plasma, así como variaciones en los campos magnéticos a diferentes escalas espaciales. Esto altera la propagación de las ondas electromagnéticas que atraviesan este medio, incluyendo señales de radio potencialmente artificiales.

Este escenario es aún más relevante en torno a las estrellas de tipo M, que representan aproximadamente el 75 % de la población estelar de la Vía Láctea. Estas estrellas exhiben frecuentemente una intensa actividad magnética, con intensos vientos estelares y eventos que contribuyen a la formación de plasma altamente turbulento en su entorno. Este efecto demuestra que las estrategias de búsqueda de tecnoseñales no deben limitarse únicamente a señales de frecuencia extremadamente baja, sino a métodos de observación más flexibles.

Referencia de la noticia

Gajjar and Brown 2026 Exo–IPM Scattering as a Hidden Gatekeeper of Narrowband Technosignatures The Astrophysical Journal