Perseverance rompe un récord en Marte: ningún vehículo había recorrido tanta distancia en otro mundo
El rover de la NASA superó la marca que mantenía Opportunity desde 2015 y se convirtió en el vehículo que más distancia recorrió sobre otro mundo. Su autonomía y resistencia permitirán explorar terrenos cada vez más antiguos en el planeta rojo.

La exploración de Marte acaba de sumar un nuevo hito. El rover Perseverance de la NASA se convirtió en el vehículo que más distancia recorrió sobre la superficie de otro mundo, al alcanzar los 45,22 kilómetros el pasado 11 de octubre. De esta manera, superó el récord de 45,16 kilómetros que había establecido su antecesor, Opportunity, durante una misión que se extendió entre 2004 y 2018.
La marca llegó en el día marciano número 2006 de su misión. Así, Perseverance consiguió en unos cinco años y medio una distancia que a Opportunity le había llevado casi 15 años completar.
Pero el récord es mucho más que una cifra. Cada kilómetro adicional amplía el territorio que los científicos pueden investigar y permite acceder a formaciones geológicas que podrían aportar nuevas pistas sobre la historia temprana del planeta rojo.
Un viaje hacia algunas de las rocas más antiguas del sistema solar
El rover alcanzó esta marca mientras avanzaba hacia una zona denominada Idubi, en las proximidades del borde occidental del cráter Jezero. Allí se encuentra una región bautizada por el equipo científico como Lac de Charmes, donde Perseverance estudia terrenos extremadamente antiguos.
Las rocas de esta zona podrían conservar información de etapas remotas de la historia planetaria. En la Tierra, formaciones geológicas equivalentes habrían sido modificadas o destruidas hace mucho tiempo por la erosión y la tectónica de placas. Marte, en cambio, carece de placas tectónicas como las terrestres, lo que favorece la conservación de algunos materiales antiguos.

El equipo científico espera encontrar en Idubi indicios de antiguos sistemas hidrotermales, ambientes en los que el agua caliente interactúa con las rocas y puede generar condiciones relevantes para estudiar la habitabilidad pasada de un planeta.
La búsqueda tiene un antecedente importante: durante su recorrido, Perseverance exploró un antiguo lecho lacustre y un sistema fluvial fosilizado. En una roca llamada Cheyava Falls detectó señales que podrían constituir una biofirma, aunque su posible origen biológico todavía requiere confirmación.
La tecnología que permite al rover conducir por su cuenta
Una parte fundamental del logro se explica por AutoNav, el sistema de navegación autónoma de Perseverance. Gracias a esta tecnología, el vehículo puede analizar el terreno mientras avanza, construir mapas tridimensionales de los obstáculos y calcular una trayectoria segura entre puntos definidos previamente por los operadores en la Tierra.
Esta capacidad, que el equipo describe como ”pensar mientras conduce”, permite recorrer hasta 412 metros durante un solo día marciano, cerca de su velocidad máxima.

Más del 90 % de la distancia total de Perseverance se ha cubierto utilizando este sistema. La diferencia con las generaciones anteriores es notable: los primeros sistemas de navegación autónoma de Opportunity y Spirit se emplearon en aproximadamente el 5 % de sus recorridos. Mientras Sojourner, el primer rover de la NASA en Marte, evaluaba el camino mediante unos 20 puntos de medición, Perseverance procesa alrededor de 600.000 en cada análisis.
Las mejoras de software también buscan reducir las maniobras innecesarias y permitir que el vehículo compruebe su posición mediante mapas orbitales durante el desplazamiento. Uno de los desafíos pendientes es mejorar la visión de sus cámaras cuando el resplandor del Sol dificulta la navegación.
Una misión extendida y nuevos objetivos científicos
La NASA aprobó recientemente la primera extensión de la misión de Perseverance, que comenzó en octubre y permitirá continuar explorando el borde del cráter Jezero hasta aproximadamente finales de 2028.
Hasta ahora, el rover ha recolectado 29 muestras de rocas y regolito —el material suelto que cubre la superficie— de distintos ambientes, desde el antiguo fondo del cráter hasta el delta de un río desaparecido y las formaciones del borde.
En esta última zona, Perseverance investiga rocas generadas por impactos hace unos 4.000 millones de años, pertenecientes a una etapa de la historia planetaria de la que quedan pocos registros en la Tierra.
El recorrido continuará por el borde del cráter y luego hacia el sur, con destino a Rainbow Falls. Allí se encuentra un bloque de corteza antigua de unos 100 metros de ancho, elevado por el impacto que formó Jezero.
El récord de distancia es, en definitiva, una consecuencia de una capacidad mucho más importante: llegar a más lugares, estudiar una mayor diversidad de rocas y reconstruir con mayor detalle el pasado de Marte. Y, por ahora, Perseverance todavía tiene camino por delante.