¿Y si la pintura más negra del mundo pudiera salvar nuestro cielo estrellado?
Una pintura extremadamente negra podría ayudar a reducir la visibilidad de los satélites desde la Tierra. Una solución que podría contribuir a limitar el creciente impacto de las constelaciones de satélites en las observaciones astronómicas.

Cada vez hay más satélites cruzando nuestro cielo nocturno, hasta el punto de interferir con algunas observaciones astronómicas. Pero una solución muy sencilla podría limitar su impacto: recubrirlos con Vantablack 310.
Una pintura capaz de absorber una cantidad significativa de luz
Desarrollada para ser extremadamente absorbente, Vantablack 310 refleja solo alrededor del 2 % de la luz que incide sobre ella, en comparación con aproximadamente el 5 % de una pintura negra convencional. De esta manera, absorbe casi el 98 % de la luz incidente, mientras que una pintura negra común absorbe alrededor del 95 %.
Ball covered in Vantablack, which absorbs 99.965% of visible light-.
— Massimo (@Rainmaker1973) August 28, 2026
[ Surrey NanoSystems] pic.twitter.com/hnxi9DfPTv
Investigadores de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, estudiaron su comportamiento bajo diferentes condiciones de iluminación y observación, con el fin de determinar qué aspecto tendría un satélite recubierto con Vantablack 310 desde tierra.
El objetivo es, en particular, limitar los reflejos significativos causados por las superficies metálicas de los satélites. Estas superficies pueden volverse especialmente brillantes al reflejar la luz solar directamente hacia la Tierra, produciendo destellos o puntos brillantes muy visibles en el cielo nocturno. Por otro lado, Vantablack 310 absorbería gran parte de esta luz, reduciendo así considerablemente el brillo aparente de los satélites.
Esta solución podría, por lo tanto, ayudar a reducir parte de la contaminación acústica causada por las nuevas constelaciones de satélites. Con decenas de miles de objetos adicionales previstos en órbita terrestre baja para finales de la década, la astronomía, tanto amateur como profesional, podría verse cada vez más afectada por su presencia en el cielo nocturno.
Un tema cada vez más importante para la astronomía
El rápido desarrollo de las megaconstelaciones supone un nuevo reto para los astrónomos. Los satélites pueden cruzar el campo de visión de los telescopios y dejar largas estelas luminosas en las imágenes, lo que dificulta las observaciones destinadas a estudiar los objetos más débiles y distantes del universo.
El problema no se limita a los grandes observatorios. Los astrónomos aficionados y los astrofotógrafos también pueden verse afectados por esta contaminación lumínica. Durante las exposiciones prolongadas, ahora es difícil obtener una fotografía sin las numerosas huellas que dejan los satélites que orbitan nuestro planeta.
This is what astrophotography looks like today, marred by the trails of Starlink satellites.
— Black Hole (@konstructivizm) July 24, 2026
And this is just the beginning: the situation will worsen as Amazon and China join the race for mass satellite deployment, with plans to launch a combined total of around 500,000 pic.twitter.com/VjHnhwiP5F
Vantablack 310 podría ofrecer una solución relativamente sencilla, sin necesidad de modificar sustancialmente el diseño de los satélites. Los investigadores creen que la elección de materiales menos reflectantes podría mejorar significativamente su visibilidad desde la Tierra, conservando al mismo tiempo las características esenciales de las naves espaciales.
Sin embargo, aún será necesario verificar que esta solución funcione realmente en las condiciones orbitales. Los resultados actuales se basan principalmente en mediciones y simulaciones terrestres, y se requerirán pruebas espaciales para confirmar la eficacia del recubrimiento. Si estas resultan concluyentes, una simple capa de pintura podría contribuir a preservar mejor la oscuridad de nuestras noches.
Con el aumento previsto del número de satélites en los próximos años, su presencia en el cielo probablemente se convertirá en un problema cada vez más importante para la astronomía a nivel mundial. Ante este riesgo, cualquier solución que limite su impacto puede ser de gran utilidad, incluso una tan sencilla como utilizar un recubrimiento más oscuro.
Referencia de la noticia
Jamie Middleton. (2026). One of the world's darkest paints makes everything look like a black hole – and it could save our night sky.