¿Ayuda el invierno al avance del coronavirus?

Desde que este virus cambió drásticamente el mundo en que vivimos, muchas son las preguntas por responder. Una es si en invierno es más posible su propagación. En la nota, las respuestas.

COVID19
El comportamiento social es esencial para poder quebrar el crecimiento del virus.La realidad lo está demostrando a fuerza de hechos.

Las primeras noticias que tuvimos del coronavirus aparecieron en algunos medios en los primeros días de este 2020, aunque algunas informaciones posteriores indican que el virus ya circulaba por Europa algunos meses antes. Como sea, la gran explosión de la enfermedad en China y en países como Italia o España ocurrió en invierno y principios de otoño con bajas temperaturas.

Es por ello que muchos pensaron en un primer momento que el virus progresa mejor en invierno, o con bajas temperaturas. Pero, ¿es esto cierta esta afirmación? Esta asociación parte de la base que cuando llegan las bajas temperaturas, otras enfermedades como la gripe o el resfrío común también aumentan.

Mientras en países como Estados Unidos las cifras de contagiados no dejan de crecer, mucho se especulaba con que con la llegada del otoño en el hemisferio norte, llegaría la segunda ola. Algunos números en países como España hacen pensar que ese proceso ya puede haberse iniciado aun en pleno verano.

Muchos más factores

Según un informe publicado por BBC, más allá de que el invierno predisponga a la propagación del virus, la experiencia está demostrando que es muy importante el comportamiento social. Sí es cierto que en invierno se pasa más tiempo en espacios cerrados, por lo que la disciplina con las medidas de seguridad juegan un papel superior.

El mismo infome de BBC apunta al hecho de que también existe un campo científico relativamente nuevo que muestra que una infección viral puede potencialmente bloquear otra, con implicaciones aún desconocidas para el coronavirus. Boris Johnson, el primer ministro británico vaticinó que a más tardar en Navidad todo habrá vuelo a la normalidad como la conocíamos. ¿Ese escenario será posible antes de que termine este año que quedará recordado en la historia?.

De todas formas, la respuesta a la pregunta del título parece inclinarse más por un si que por un no. Y la ciencia basa esa respuesta a la experiencia con otros virus, por lo que el crecimiento de casos en algunos países europeos en verano, especialmente asociado al comportamiento de los más jóvenes, podría acelerarse en otoño si las políticas publicas resultan erróneas.

¿Ayuda la meteorología o el comportamiento humano al virus?

En el mismo informe, la doctora Rachel Lowe de la Escuela de Higine y Medicina Tropical de Londres señala que “puede ser estacional, basado en otros virus que tienden a alcanzar su punto máximo en invierno". Pero de todas formas no se sabe bien si ese potencial comportamiento esté asociado a condiciones meteorológicas o al comportamiento humano.

Politicas publicas
Las políticas públicas juegan un papen esencial en la lucha contra toda pandemia.

Por regla general todos los virus sobreviven fuera del cuerpo humano cuando hace frío. Para temperaturas en el entorno de 4 °C la sobrevivencia del virus puede resultar mejor, mientras en invierno hay menos radiación UV que ayuda a inactivarlo. Son varias las condiciones que se ayudan a los virus en invierno.

Un número importante para entender cómo se está esparciendo el virus, es el número R. Esa variable representa a cuántas personas puede pasar el virus alguien enfermo. En la mayoría de los países ese número rondaba el 3 antes de iniciarse procesos de confinamiento, y ahora está por debajo de 1. Un caso a seguir es el de Australia, que demuestra que con toda la atención puesta en el coronavirus, esto también ayudó a que se registren menos casos de gripe. Claramente las medidas para un virus fueron efectivas para otro.