Descubre cómo los animales están ayudando a obtener datos de temperatura y salinidad de las remotas aguas de Groenlandia

Al este de Groenlandia, la denominada Corriente de Groenlandia Oriental es una importante corriente oceánica que discurre hacia el sur a lo largo de la costa y, debido a la influencia del Ártico, es una corriente fría con baja salinidad.

Groenlandia se encuentra en la región del Ártico, entre el Océano Ártico y el Océano Atlántico, y es la isla más grande del mundo; más del 80 % de su territorio está cubierto por una capa permanente de hielo.
Groenlandia se encuentra en la región del Ártico, entre el Océano Ártico y el Océano Atlántico, y es la isla más grande del mundo; más del 80 % de su territorio está cubierto por una capa permanente de hielo.

Esta corriente transporta grandes volúmenes de hielo marino e icebergs desde el Océano Ártico hacia el Océano Atlántico, funcionando así como una de las principales rutas de exportación de hielo marino del Ártico.

Utilizar narvales para obtener datos en zonas inaccesibles

Dado que la región oceánica a lo largo de la costa este de Groenlandia es donde las frías aguas polares y el agua dulce procedente de los glaciares y el hielo marino se encuentran con las aguas más cálidas y saladas del Atlántico, obtener datos de temperatura y salinidad de esta región oceánica es crucial.

Sin embargo, se trata de una zona difícil de estudiar debido a su aislamiento, sus condiciones ambientales con una logística costosa y los limitados incentivos económicos.

Durante siglos, el denso hielo marino impidió que los barcos accedieran a las zonas costeras del este de Groenlandia, y no fue hasta 1822 que los primeros buques se aventuraron más allá de lo habitual. Durante el siglo XIX, pocos barcos lograron cruzar el hielo marino del este de Groenlandia, una situación que solo cambió con la introducción de embarcaciones motorizadas en el siglo XX.

Por lo tanto, existe una escasez de estudios y datos históricos de esta región. Sin embargo, a medida que la atención mundial se centra en comprender la influencia del Ártico en los sistemas climáticos globales, incluso los lugares más inaccesibles están adquiriendo importancia para el estudio. Una nueva investigación, publicada en la revista Science Advances, obtuvo datos únicos de los fiordos más profundos del este de Groenlandia, utilizando narvales, más conocidos como unicornios marinos.

El narval, o unicornio marino, es un cetáceo de tamaño mediano, con los caninos más grandes del mundo, que vive todo el año en el Ártico y es capaz de realizar inmersiones profundas con regularidad.
El narval, o unicornio marino, es un cetáceo de tamaño mediano, con los caninos más grandes del mundo, que vive todo el año en el Ártico y es capaz de realizar inmersiones profundas con regularidad.

Los autores del estudio utilizaron transmisores satelitales acoplados directamente a los narvales para investigar las condiciones oceanográficas a lo largo de la costa del este de Groenlandia.

Mediante la colocación de transmisores en narvales, una especie capaz de realizar inmersiones profundas con regularidad, los autores recopilaron información sobre la temperatura y la salinidad en lugares y profundidades de zonas previamente inaccesibles.

Este estudio tuvo como objetivo monitorear la circulación y la influencia de las aguas del Ártico y del Atlántico en la circulación oceánica, para comprender mejor los impactos del calentamiento del Ártico.

Los seis narvales monitoreados en la región de Scoresby Sound, el sistema de fiordos más grande del mundo en la costa este de Groenlandia, recopilaron datos de temperatura, salinidad y profundidad durante sus desplazamientos naturales por todo el este de Groenlandia.

Los nuevos datos mejorarán los modelos oceánicos y climáticos

Los autores del estudio, investigadores de la Universidad de Copenhague, el Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia y otras instituciones, obtuvieron así datos completamente nuevos que de otro modo habrían sido imposibles de obtener.

Entre 2017 y 2020, elaboraron 2.060 perfiles oceanográficos, algunos a profundidades superiores a los 1.500 metros, incluyendo observaciones de aguas de difícil acceso para los buques de investigación.

Los investigadores combinaron estas mediciones con más de 2200 perfiles históricos de la Base de Datos Mundial de los Océanos. El análisis indicó un aumento a largo plazo de la influencia del Agua Intermedia del Atlántico en el sistema costero del este de Groenlandia.

En la región estudiada, las temperaturas a profundidades inferiores a 500 metros aumentaron a una tasa estimada de 0,047 °C por año entre 1960 y 2021, lo que demuestra que el agua más cálida del Atlántico está penetrando profundamente en las aguas costeras del este de Groenlandia.

Las masas de agua más cálidas predominan en la columna de agua por debajo de los 250 metros y alcanzan cuencas profundas frente a los glaciares, hasta a 300 km de la costa. Este descubrimiento, el hecho de que se pueda demostrar la presencia de agua atlántica muy lejos de la costa, es algo completamente nuevo.

El estudio obtuvo datos únicos de los fiordos más profundos del este de Groenlandia.
El estudio obtuvo datos únicos de los fiordos más profundos del este de Groenlandia.

El estudio también concluyó que la capa de agua intermedia del Atlántico se ha vuelto más gruesa, mientras que la capa de agua polar suprayacente se ha vuelto más delgada.

Una de las conclusiones importantes del estudio, que tiene implicaciones para el deshielo submarino, es el hecho de que el calor procedente del Atlántico está llegando ahora a las cuencas glaciares frontales, a cientos de kilómetros de la costa este de Groenlandia.

Se ha confirmado que las aguas del Atlántico están penetrando cada vez más en las aguas polares, un proceso conocido como "atlantificación". Este fenómeno también ha acelerado el deshielo de los glaciares, consecuencia del cambio climático.

El deshielo de los glaciares y de la capa de hielo de Groenlandia es un factor importante en la investigación climática. Cuando los glaciares se derriten, se liberan grandes volúmenes de agua dulce al océano, lo que puede influir en la circulación oceánica y en los patrones climáticos mucho más allá del Ártico.

Los resultados de este estudio permitirán a los investigadores obtener estimaciones más precisas del deshielo de los glaciares e incorporar datos de una región del océano previamente inaccesible en los modelos oceanográficos y climáticos, mejorando así las predicciones del cambio climático futuro.

Referencia de la noticia

Heide-Jørgensen, M., Chambault, P. et.al.. (2026). Narwhals document atlantification of East Greenland.