El efecto invisible del calor extremo: cómo las altas temperaturas están aislando a la población, según los expertos
Las tormentas severas, las olas de calor y los incendios forestales pueden paralizar la vida social de una comunidad.

Cuando suben las temperaturas, amigos y vecinos comparten alertas por calor, se preocupan por los ancianos u otros miembros de la comunidad que puedan necesitar ayuda y coordinan refugios comunitarios con sistemas de refrigeración cuando los sistemas formales se ven desbordados. Sin embargo, los efectos del cambio climático podrían estar debilitando el tejido social que permite que las comunidades prosperen.
Fiona Doherty, profesora adjunta de trabajo social en la Universidad de Tennessee, que estudia la convergencia de crisis sociales y ambientales, incluyendo el aislamiento social y los fenómenos meteorológicos extremos, ha descubierto que uno de los impactos más ignorados del cambio climático puede ser su capacidad para exacerbar la persistente epidemia de soledad.
Investigaciones recientes realizadas por el equipo de Doherty en la zona rural de los Apalaches han revelado varias maneras en que los fenómenos meteorológicos extremos están obstaculizando aún más las actividades sociales.
Las condiciones climáticas extremas mantienen a la gente separada
Cuando las temperaturas exteriores se vuelven peligrosas, la gente se refugia en interiores, en lugares con aire acondicionado o cerca de ventiladores. Esto puede tener un costo social.

Las tormentas severas y las inundaciones pueden hacer que viajar sea peligroso o imposible, impidiendo que las personas salgan de sus casas, visiten a sus familiares o participen en reuniones sociales. Estas interrupciones pueden perjudicar las interacciones cotidianas que ayudan a las personas a sentirse conectadas.
Los cortes de energía interrumpen las comunicaciones
Las condiciones climáticas extremas también pueden interrumpir los canales de comunicación que ayudan a las personas a mantenerse conectadas. Las tormentas severas, las inundaciones, el clima invernal y el calor extremo están asociados con cortes de energía que pueden dejar a los residentes sin electricidad, a veces durante semanas.
Los cortes de energía suelen ir acompañados de interrupciones en los servicios de internet y telefonía móvil, lo que dificulta la comunicación a través de mensajes de texto, llamadas telefónicas, redes sociales y correo electrónico precisamente cuando más se necesita.
Mantener la conexión social en medio de desastres
Con el aumento de las temperaturas globales, el cambio climático afecta cada vez más la vida cotidiana. La conexión social es fundamental, tanto para responder a los fenómenos meteorológicos extremos como para colaborar en la adaptación de toda la comunidad a estos cambios.
Una forma prometedora de mejorar este aspecto es que las ciudades inviertan en centros comunitarios, como bibliotecas públicas, o que creen nuevos espacios para la interacción social en toda la comunidad.
Estos espacios pueden fortalecer la conexión social durante todo el año, ofreciendo actividades inclusivas de aprendizaje permanente, además de servir como refugios refrigerados y centros de resiliencia climática, proporcionando recursos para ayudar a los residentes a prepararse para desastres, estaciones de carga para teléfonos móviles cuando hay cortes de energía en otros lugares y acceso a internet.
En una era de cambio climático acelerado, la conexión social puede ser el mayor activo de una comunidad y, al mismo tiempo, uno de sus recursos más frágiles a proteger.
Referencia de la noticia
Doherty, F.. Climate change may be making us lonelier: How heat waves and extreme weather disrupt social connections everyone relies on.