El impacto de un meteorito podría haber provocado una lluvia de oro en Australia

Un estudio identifica un antiguo cráter de impacto en la región de Ora Banda y sugiere que la colisión de un asteroide hace 790.000 años esparció partículas de oro durante la eyección de rocas.

Una pepita de oro hallada en la falla de impacto de Ora Banda; diferentes técnicas de imagen revelan que presenta una textura granular. Crédito: Raiza Quintero
Una pepita de oro hallada en la falla de impacto de Ora Banda; diferentes técnicas de imagen revelan que presenta una textura granular. Crédito: Raiza Quintero

Investigadores han encontrado evidencia de que el impacto de un asteroide ocurrido hace aproximadamente 790.000 años en la región de Ora Banda, en Australia Occidental, pudo haber provocado una auténtica "lluvia de oro". El estudio, publicado en la revista científica Meteoritics and Planetary Science, describe cómo la colisión alteró la composición de las rocas locales y favoreció la deposición de partículas del preciado metal.

Según los científicos, el impacto formó un cráter de aproximadamente cuatro kilómetros de diámetro en una zona históricamente conocida por la minería de oro. Además de confirmar el origen de la estructura geológica, la investigación indica que la violencia de la colisión lanzó al aire fragmentos de roca, vidrio y pequeñas gotas de oro, que posteriormente volvieron a la superficie.

El descubrimiento ayuda a explicar por qué algunas grietas encontradas en la región contienen pequeñas pepitas de oro, mientras que otras solo contienen vidrio y minerales formados por el intenso calor generado durante el impacto. Para los investigadores, esta diferencia refleja los procesos extremos desencadenados por la caída del asteroide.

Las pruebas confirman el origen del cráter

Para demostrar que Ora Banda corresponde al cráter producido por el impacto, los investigadores reunieron una serie de evidencias geológicas consideradas diagnósticas para este tipo de evento. Entre ellas se encuentran los llamados conos de fractura, estructuras cónicas que surgen cuando ondas de choque extremadamente intensas atraviesan las rocas durante la colisión de un meteorito.

Conos formados en rocas verdes de la estructura de Ora Banda. A la izquierda: conos de fragmentación en una muestra de superficie oxidada; a la derecha: conos de fragmentación encontrados en un núcleo de perforación. Crédito: Aaron Cavosie
Conos formados en rocas verdes de la estructura de Ora Banda. A la izquierda: conos de fragmentación en una muestra de superficie oxidada; a la derecha: conos de fragmentación encontrados en un núcleo de perforación. Crédito: Aaron Cavosie

Estas formaciones se identificaron en afloramientos rocosos superficiales y sirvieron como uno de los principales indicios de que la región sufrió un gran impacto en el pasado. Los científicos también analizaron muestras de núcleos extraídas del subsuelo, que revelaron una compleja secuencia de diferentes tipos de rocas depositadas tras la colisión.

Las muestras mostraron que los sedimentos ricos en arcilla se concentran en las capas superiores, mientras que las partes más profundas presentan una mayor cantidad de brechas producidas por la violenta fragmentación de las rocas durante el impacto. Estas formaciones son comunes en los cráteres, ya que resultan de la rotura instantánea del material causada por ondas de choque de energía extremadamente alta.

Se cree que el oro ha vuelto a la superficie junto con los escombros

Los investigadores también identificaron diferentes categorías de cráteres de impacto. Algunos están formados por fragmentos de un único tipo de roca, mientras que otros reúnen materiales procedentes de diversos orígenes geológicos, mezclados por la fuerza de la explosión. Otro tipo que se encontró fue la suevita, una roca que incorpora pequeñas partículas vítreas producidas por la fusión del material durante el impacto.

La presencia de estos fragmentos de vidrio indica que algunas de las rocas fueron expulsadas a la atmósfera y fundidas por el calor extremo antes de regresar al suelo. Según los autores del estudio, el mismo proceso pudo haber ocurrido con las partículas de oro, que habrían sido expulsadas junto con los demás escombros y posteriormente depositadas en las grietas recién formadas.

Además de la evidencia macroscópica, los análisis microscópicos revelaron granos de cuarzo deformados de forma típica por impactos de meteoritos y restos del propio cuerpo celeste conservados en el vidrio formado por la colisión. Estos indicios refuerzan la conclusión de que Ora Banda alberga un antiguo cráter de impacto y ayudan a comprender cómo los eventos catastróficos pueden influir en la distribución de minerales valiosos en la corteza terrestre.

Referencia de la noticia

Meteoritics & Planetary Sciences. (2026). A meteorite impact crater in the Eastern Goldfields of Western Australia—Shock metamorphism and projectile signature at the Ora Banda structure.