Dinero que viene del espacio: la carrera mundial por los meteoritos

Entre ciencia, aventura y mucho dinero, la búsqueda de meteoritos crece en todo el mundo, impulsada por coleccionistas, subastas millonarias y debates sobre el patrimonio cientifico y la legalidad.

Mientras que la mayoría de la gente se limita a contemplar el espectáculo que producen los meteoritos, un grupo va tras ellos.
Mientras que la mayoría de la gente se limita a contemplar el espectáculo que producen los meteoritos, un grupo va tras ellos. Crédito: Oguzhan Demir/Anadolu Getty Images

La idea de que "el dinero no cae del cielo" está siendo cuestionada por un pequeño pero creciente grupo de personas que viajan por desiertos, bosques y ciudades en busca de rocas del espacio: los cazadores de meteoritos.

Más allá de su valor científico, estos fragmentos extraterrestres se han convertido en un mercado lucrativo, atrayendo a aventureros y comerciantes dispuestos a invertir tiempo y recursos en la búsqueda de hallazgos raros.

Uno de ellos es Roberto Vargas, un estadounidense de ascendencia puertorriqueña, quien en 2021 abandonó su carrera como terapeuta para dedicarse por completo a la caza de meteoritos alrededor del mundo.

De la curiosidad a un negocio multimillonario

La relación de Vargas con los meteoritos surgió por curiosidad. Creía que la gente común no podía poseer este tipo de roca y se sorprendió al sostener uno por primera vez.

Roberto Vargas dejó su trabajo como terapeuta de salud mental para viajar por el mundo en busca de meteoritos.
Roberto Vargas dejó su trabajo como terapeuta de salud mental para viajar por el mundo en busca de meteoritos. Crédito: Archivo personal

En 2019, al enterarse de la caída de un meteorito en Costa Rica, decidió viajar al país. No encontró el fragmento principal, pero compró varias muestras a otros buscadores de meteoritos locales.

De regreso a Estados Unidos, vendió parte del material y, en pocos días, ganó más de 40.000 dólares. El beneficio económico fue decisivo para cambiar su vida profesional.

Subastas, coleccionistas y valorización

El mercado solo sobrevive porque hay compradores dispuestos a pagar un precio alto. Uno de los impulsores de este negocio es Darryl Pitt, un fotógrafo que se convirtió en comerciante de meteoritos en la década de 1990.

En los últimos años, cada vez más personas quieren tener un meteorito, en lugar de solo verlo en un museo.
En los últimos años, cada vez más personas desean tener un meteorito, en lugar de solo verlo en un museo. Crédito: Mathew Chattle/Future Publishing vía Getty Images

Pitt organizó la primera subasta dedicada exclusivamente a estas rocas, lo que contribuyó a atraer coleccionistas y a aumentar los precios. Desde entonces, el interés no ha hecho más que crecer.

Los meteoritos comunes pueden costar unos pocos centavos por gramo, pero piezas raras pueden alcanzar millones de dólares, como un meteorito marciano de 24 kilogramos vendido por 4,3 millones de dólares en Nueva York.

¿Qué define a un meteorito y su valor?

Según la profesora Sarah Russell, del Museo de Historia Natural de Londres, los meteoritos son rocas que llegan a la superficie de la Tierra después de atravesar la atmósfera.

Pueden provenir de asteroides, la Luna o incluso Marte. Su valor depende de factores como el tamaño, la rareza, la composición, el estado de conservación y la procedencia.

La identificación implica características como la corteza de fusión y pruebas químicas, ya que muchas falsificaciones circulan en el mercado.

Controversias jurídicas y científicas

La venta del meteorito hallado en Níger ha reavivado el debate sobre su legalidad y propiedad. El país africano cuestiona cómo la roca salió de su territorio y si contó con autorización oficial.

Las leyes varían según el país: mientras que Australia prohíbe las exportaciones, el Reino Unido no cuenta con regulaciones específicas. En muchos lugares, la falta de regulación facilita las disputas.

Los científicos advierten que el elevado precio podría dificultar el acceso de museos e instituciones de investigación a muestras únicas, que son fundamentales para el estudio del sistema solar.

Entre el beneficio y la preservación

En América Latina, grupos como Meteoríticas, formados por científicos brasileños, buscan garantizar que los meteoritos lleguen a sitios de investigación científica.

Abogan por la regulación del comercio, no por su prohibición, para equilibrar los incentivos para la investigación, la preservación del patrimonio y el acceso científico.

Para Vargas, la motivación económica no excluye el compromiso científico. Según él, el objetivo final es que estas rocas se protejan, se estudien y contribuyan al conocimiento del espacio.

Referencia de la noticia

BBC Brasil. O lucrativo negócio dos caçadores de meteoritos. 2025