La ciencia duplica el tiempo de vida de las plantas: un modelo climático estima que resistirán 2000 millones de años más
Un nuevo modelo climático estima que la vegetación terrestre podría sobrevivir hasta casi 2.000 millones de años más, aunque el brillo creciente del Sol terminará por hacer inhabitable el planeta.

Quienes eligen una alimentación basada en plantas pueden estar tranquilos: la vegetación seguirá formando parte de la Tierra durante muchísimo tiempo. Sin embargo, la ciencia sostiene que su permanencia tiene un límite. Un nuevo estudio concluye que, aunque faltan cerca de 2.000 millones de años para ese momento, llegará un punto en el que las plantas ya no podrán sobrevivir en nuestro planeta.
La razón principal no está relacionada con una catástrofe repentina, sino con un proceso lento e inevitable. A medida que pasan los miles de millones de años, el Sol incrementa gradualmente su luminosidad. Ese aumento, de aproximadamente un 10% por cada mil millones de años, modifica la temperatura de la superficie terrestre y condiciona el futuro de la vida.
Pero la radiación solar no es el único factor en juego. También influye el dióxido de carbono (CO₂), un gas indispensable para que las plantas realicen la fotosíntesis. La evolución de su concentración en la atmósfera determinará cuánto tiempo más podrá mantenerse la vegetación.
El papel clave del dióxido de carbono
En condiciones naturales, el CO₂ es retirado continuamente de la atmósfera mediante un proceso conocido como meteorización de silicatos. Se trata de una reacción química entre las rocas, el agua de lluvia y el dióxido de carbono que termina formando compuestos que viajan por los ríos y se depositan en el fondo de los océanos como carbonato de calcio.
Actualmente, la meteorización elimina cerca de 130 millones de toneladas de carbono por año. Sin embargo, las emisiones humanas superan esa cifra en alrededor de 90 veces, alterando temporalmente ese equilibrio natural.
Un modelo más preciso para mirar el futuro
Para conocer cómo evolucionará este proceso en escalas de tiempo extremadamente largas, los investigadores Jacob Haqq-Misra y Eric Wolf, de Blue Marble Space, desarrollaron simulaciones utilizando un modelo climático tridimensional de circulación general.
El trabajo evaluó distintos escenarios según la intensidad futura de la meteorización y analizó la respuesta de los tres grandes grupos de plantas existentes en la actualidad: las C3, que representan aproximadamente el 95% de las especies; las C4, con cerca del 3%; y las plantas CAM, que constituyen alrededor del 2%.
Cada uno de estos grupos necesita una concentración mínima de CO₂ para sobrevivir. Las plantas C3 dejan de funcionar cuando el dióxido de carbono atmosférico cae por debajo de unas 50 partes por millón (ppm), mientras que las C4 resisten hasta unas 10 ppm y las especies CAM soportan concentraciones todavía menores.
Dos posibles escenarios para la Tierra
En uno de los escenarios analizados, la meteorización futura sería relativamente débil. En ese caso, aunque el Sol continúe aumentando su brillo y la temperatura del planeta se eleve lentamente, la concentración de CO₂ permanecería cercana a los valores actuales.
Según explicó Haqq-Misra, la vida ha demostrado una enorme capacidad de adaptación. Incluso en ambientes más cálidos y con menos dióxido de carbono, tanto las plantas como los animales que dependen de ellas podrían persistir durante un largo período.

Las simulaciones indican que la Tierra conservaría condiciones aptas para ecosistemas complejos durante aproximadamente 1.500 millones de años. Después comenzaría un calentamiento mucho más intenso y, hacia los 2.000 millones de años en el futuro, ya no quedarían regiones capaces de sostener vegetación. En ese escenario, el planeta pasaría a estar dominado únicamente por microorganismos.
Los investigadores también estudiaron un caso opuesto, en el que la meteorización se vuelve mucho más intensa. Allí, el incremento de la luminosidad solar acelera la eliminación del CO₂ atmosférico, debilitando el efecto invernadero y provocando un enfriamiento de la superficie.
Gracias al uso de Exo-CAM, un sofisticado modelo climático desarrollado originalmente para estudiar exoplanetas con atmósferas muy diversas, el equipo concluyó que la biosfera vegetal podría mantenerse entre 1.350 y 1.860 millones de años, un plazo considerablemente mayor que el estimado en investigaciones anteriores.
Para Haqq-Misra, el panorama general sigue siendo optimista en términos geológicos. El investigador sostiene que la vida en la Tierra probablemente sobrevivirá al menos hasta que el aumento del brillo solar termine evaporando los océanos, dentro de casi 2.000 millones de años. Incluso entonces, no descarta que la tecnología o una evolución biológica a muy largo plazo permitan que la vida continúe más allá de nuestro planeta.
Referencia de la noticia
Jacob Haqq‐Misra et al. (2026). Maximum Lifetime of the Vegetative Biosphere.