Universidad pública patentó un innovador monitor ambiental que alerta sobre ruido y calidad del aire en las ciudades
La UNTREF patentó un sistema autónomo que monitorea ruido, temperatura, humedad y calidad del aire en tiempo real. Una herramienta clave para que los gobiernos diseñen políticas que mejoren la salud y la vida en las ciudades.

En la era de las ciudades inteligentes, la información es poder. Poder para tomar decisiones, para diseñar políticas públicas y, sobre todo, para mejorar la calidad de vida de los vecinos. En este contexto, la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) ha dado un paso fundamental al obtener su primera patente con titularidad propia para un innovador Sistema de adquisición de variables ambientales urbanas.
Otorgada por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) con protección hasta 2041, esta tecnología no es un medidor más. Se trata de un sistema autónomo y móvil que funciona como una estación de monitoreo compacta, capaz de capturar en tiempo real y de manera simultánea datos cruciales del entorno: ruido, temperatura, humedad y calidad del aire. La información se procesa, se geolocaliza y se envía a un servidor central, creando un mapa ambiental detallado y dinámico de cualquier área bajo análisis.
Más allá del decibelio: una visión integral del ambiente
El gran diferencial de este desarrollo, liderado por los investigadores Esteban Lombera, Eduardo Sacerdoti, Matías Caccia, Tomás Bilal Iaquinta y Agustín Ylio Arias, radica en su enfoque holístico. Mientras que los dispositivos convencionales suelen medir el ruido de forma aislada, la tecnología de la UNTREF lo integra con otras variables.
"Detectamos que no existían desarrollos con un abordaje profundo del ruido ambiental combinado con otras variables. Nuestro sistema monitorea el ruido en tiempo real y lo vincula con parámetros ambientales complementarios, lo que mejora sustancialmente la interpretación de los datos", explicó Lombera.
Esta visión integral permite, por ejemplo, distinguir si un pico de contaminación acústica en una zona calurosa y húmeda tiene un origen diferente al de un área más seca y tranquila, ofreciendo un diagnóstico mucho más preciso para la toma de decisiones.
Un impacto directo en la salud pública y la planificación urbana
¿Por qué esto es relevante para la población? Porque la contaminación, en todas sus formas, es un asunto de salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido durante años que la exposición prolongada al ruido ambiental no es una simple molestia: es un problema sanitario de primer orden. Está vinculada a enfermedades cardiovasculares, trastornos del sueño, estrés crónico y afecta el rendimiento cognitivo, especialmente en niños.
Tener un sistema que monitorice estas variables en tiempo real permite a los gobiernos locales y a las comunidades:
- Identificar "puntos críticos" de contaminación acústica y atmosférica.
- Diseñar políticas de prevención, como la instalación de barreras acústicas o la reordenación del tráfico.
- Planificar el territorio de forma más saludable, evitando, por ejemplo, la construcción de escuelas en zonas de alta polución sonora o del aire.
- Gestionar eventos masivos para minimizar su impacto ambiental en los barrios aledaños.
Un ejemplo en el mundo: el poder de los datos para transformar ciudades
Este tipo de tecnología ya está transformando la gestión urbana en el mundo. Un claro ejemplo es el proyecto piloto implementado en Barcelona, España, en el marco de su estrategia de "Ciudad Inteligente". La ciudad desplegó una red de sensores en distintos barrios para medir no solo el tráfico, sino también la contaminación acústica y atmosférica de forma integrada.

Los datos recogidos permitieron rediseñar algunas de las "supermanzanas" (superilles), áreas donde se restringe el tráfico para devolver el espacio a los peatones. Gracias al monitoreo constante, pudieron comprobar con evidencia científica cómo la reducción de coches en esas zonas disminuía drásticamente los niveles de ruido y dióxido de nitrógeno, mejorando la calidad de vida de los residentes.
La patente de la UNTREF ofrece exactamente esa capacidad: proporcionar la evidencia necesaria para pasar de la intuición a la acción concreta.
Ciencia argentina al servicio de la comunidad
Este logro consolida un camino virtuoso para la universidad pública argentina. Desde la Oficina de Vigilancia Tecnológica de la UNTREF, Marcela Ricosta destacó que esta patente, financiada íntegramente por la universidad, abre la puerta a la transferencia tecnológica. El próximo paso es presentar este desarrollo a municipios y empresas interesadas en implementar sistemas de monitoreo urbano.
Como bien sintetizó el secretario de Investigación y Desarrollo, Pablo Jacovkis: "Cuando se habla de contaminación, se piensa en gases o residuos, pero el ruido también tiene consecuencias graves y es clave avanzar en su reducción". Esta patente, impulsada por la única carrera de Ingeniería de Sonido del país, demuestra que la innovación tecnológica con impacto social no solo es posible, sino que está ocurriendo hoy en Argentina, sentando las bases para ciudades más habitables, saludables y sostenibles.