Estos son los pasaportes más poderosos del mundo en 2026. ¿En qué posición está el pasaporte argentino?
El Henley Passport Index 2026 revela una brecha récord en movilidad global: Singapur lidera con acceso a 192 países, mientras Estados Unidos pierde posiciones. Chile, con el pasaporte más fuerte de América Latina.

En un mundo cada vez más interconectado, el pasaporte se ha convertido en mucho más que un simple documento de viaje. Es una llave que abre fronteras, facilita oportunidades de negocios, permite el acceso a educación internacional y determina la capacidad de moverse libremente por el planeta.
La diferencia entre tener un pasaporte poderoso y uno débil puede significar la distinción entre explorar el mundo con facilidad o enfrentar complejos trámites burocráticos para cada destino. Esta realidad se vuelve aún más contundente al analizar el recién publicado Henley Passport Index 2026, que revela una brecha histórica de 168 destinos entre los pasaportes más y menos poderosos del planeta.
El poder de un pasaporte se mide por la cantidad de países a los que sus titulares pueden acceder sin necesidad de tramitar una visa previa. Este índice utiliza datos exclusivos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que monitorea 227 destinos globales y clasifica 199 pasaportes diferentes.
La metodología evalúa tanto el acceso sin visa como aquellos destinos donde se otorga visa a la llegada, reflejando con precisión la movilidad real que cada nacionalidad disfruta. Según Christian Kaelin, presidente de Henley & Partners y creador del índice, "el privilegio del pasaporte desempeña un papel decisivo en la configuración de oportunidades, seguridad y participación económica", mientras los beneficios se concentran cada vez más en naciones económicamente fuertes y políticamente estables.
Asia domina el podio, Europa completa el top 10
Por segundo año consecutivo, Singapur mantiene la corona como el pasaporte más poderoso del mundo, brindando a sus ciudadanos acceso sin visa a 192 destinos de los 227 monitoreados. Esta posición privilegiada refleja décadas de estabilidad política, credibilidad diplomática y habilidad para influir en las reglas internacionales.

El segundo puesto lo comparten dos gigantes asiáticos: Japón y Corea del Sur, ambos con acceso a 188 países sin restricciones previas. Este dominio asiático en las posiciones de élite marca un cambio notable en el equilibrio global de poder y movilidad.
Europa contraataca en el tercer escalón con una presencia masiva: Dinamarca, Luxemburgo, España, Suecia y Suiza comparten el podio con 186 destinos accesibles.
Del cuarto al noveno
El cuarto puesto también pertenece al Viejo Continente, donde Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Países Bajos y Noruega ofrecen a sus ciudadanos entrada libre a 185 países.

Esta abrumadora presencia europea en el top 10 demuestra el peso diplomático y la integración regional que caracterizan a la Unión Europea. El quinto lugar incluye a Hungría, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y, notablemente, Emiratos Árabes Unidos con 184 destinos, siendo este último el país con mejor desempeño en los 20 años de historia del índice, ascendiendo 57 posiciones desde 2006.
Completando el top 10 global encontramos a Croacia, República Checa, Estonia, Malta, Nueva Zelanda y Polonia en el sexto puesto con 183 destinos; Australia, Letonia, Liechtenstein y Reino Unido en el séptimo con 182; Canadá, Islandia y Lituania en el octavo con 181; Malasia solitaria en el noveno con 180.
Estados Unidos: retroceso significativo al puesto 10°
Estados Unidos cierra el top 10 con 179 destinos accesibles. Esta última posición estadounidense representa un descenso significativo respecto a años anteriores, cuando el pasaporte norteamericano dominaba el ranking global.

El informe advierte que la erosión de derechos de movilidad en países como Estados Unidos y Reino Unido señala una recalibración geopolítica profunda, marcada por tensiones transatlánticas y políticas internas volátiles.
Chile, Argentina y Brasil: los mejores de América Latina
En el contexto latinoamericano, Chile brilla con luz propia al posicionarse en el puesto 13 global con acceso sin visa a 175 países y territorios, consolidándose por tercer año consecutivo como el pasaporte más poderoso de la región. Esta posición representa un ascenso de tres escalones respecto a 2025 y refleja el sólido posicionamiento internacional del país austral, producto de estabilidad institucional, acuerdos bilaterales estratégicos y una política exterior sostenida.

El segundo y tercer puesto regional lo comparten Argentina y Brasil, ambos ubicados en la posición 16 mundial con acceso a 169 destinos sin restricciones previas. Este empate representa una paridad inusual entre dos de las economías más grandes de Sudamérica, cuyos pasaportes permiten movilidad considerable aunque ligeramente inferior a la chilena.
¿Cómo está el resto de Latinoamérica?
México y Uruguay completan el top 5 latinoamericano en el puesto 17 global, ambos con acceso a 157 países. Uruguay, históricamente reconocido por su estabilidad democrática, mantiene una posición sólida aunque varios escalones por debajo de Chile.
Colombia se ubica en el puesto 27 con acceso a 151 destinos, mostrando avances respecto a años anteriores pero aún rezagada frente a sus vecinos del Cono Sur.
Más abajo en el ranking regional aparecen Perú, Venezuela y los países centroamericanos, con Costa Rica destacando en el puesto 26 global gracias a sus 158 destinos accesibles.
Países frágiles, menos oportunidades
En el extremo opuesto del espectro latinoamericano, Haití ocupa el último lugar regional con acceso a apenas 53 países, seguido por Cuba con 62 destinos y República Dominicana con 75. Esta brecha interna refleja las profundas desigualdades económicas y políticas que persisten en el continente americano.

El informe de Henley & Partners advierte que la brecha de movilidad global se ha ampliado dramáticamente: mientras en 2006 la diferencia entre el primer y último pasaporte era de 118 destinos, en 2026 alcanza los 168, con Afganistán ocupando el último puesto mundial con acceso a solo 24 países.
Esta creciente desigualdad en la libertad de movimiento dibuja un mundo donde la nacionalidad determina de manera cada vez más definitiva las oportunidades vitales, el acceso a educación, trabajo y turismo, consolidando privilegios en función del lugar de nacimiento más que del mérito individual.
Referencia de la noticia
Henley Passport Index 2026, elaborado con datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).