Tiene 215 habitantes, une el mar con un río y fue refugio de Maradona en los 90: el balneario más tranquilo de la costa
A unos 300 kilómetros de Mar del Plata, este pequeño balneario combina playas extensas, la desembocadura del río Quequén Salado, cascadas y aventura en un entorno natural.

Dentro de su variedad y extensión, la costa bonaerense cuenta con sitios que pueden convertirse en una verdadera caja de sorpresas. Sitios donde el paisaje invita a bajar el ritmo, alejarse del ruido y dejar que el día transcurra entre el mar y la naturaleza.
Es el caso de Balneario Oriente, un rincón a la vera del mar muy poco conocido y que durante los años 90 fue elegido por Diego Armando Maradona para descansar en silencio junto a su familia.
Lejos del movimiento y del ruido de los grandes centros turísticos, este pequeño pueblo conserva una identidad tranquila, con calles de tierra, casas bajas, dunas y sectores de vegetación que acompañan el paisaje costero.
La extensa playa sobre el océano Atlántico y la confluencia de las aguas del río Quequén Salado, que desemboca en el mar en las inmediaciones del balneario, convierten a esta pequeña ciudad en un paraíso peculiar.
Así lo quiso Diego Maradona: el refugio calmo de toda la familia
Durante la década de 1990, Diego Armando Maradona encontró en Balneario Oriente un lugar para vacacionar con su familia y disfrutar de una calma y privacidad difícil de conseguir en otros destinos. A esta lejanía de los grandes centros turísticos se suma la calidez de los vecinos como atractivo.

A 30 años de aquella época "maradoneana", el balneario mantiene buena parte de ese perfil sereno. De forma estable viven solo 215 personas en el lugar y no es una ciudad donde crezca exponencialmente su población durante la temporada de verano.
Balneario Oriente: dónde queda y cómo llegar
Balneario Oriente se ubica a unos 300 kilómetros de Mar del Plata y a 570 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Para llegar al sitio hay que atravesar un camino de ripio, por lo que las lluvias pueden volverlo inestable y complicar la circulación.

Este factor motiva a que sea indispensable consultar el estado del camino antes de emprender el viaje.
Y el recorrido es un atractivo en sí. El simple hecho de trasladarse a Balneario Oriente implica dejar atrás el ritmo urbano a lo largo del camino y acercarse a un entorno donde la naturaleza marca el pulso de la vida cotidiana.
El lugar donde se encuentran el mar y el río
Uno de los rasgos distintivos de Balneario Oriente es su ubicación en la desembocadura del río Quequén Salado en el Atlántico. Esa cercanía permite disfrutar de dos ambientes diferentes en una misma escapada.

Por un lado, aparece la playa extensa y abierta al mar, con el paisaje característico de la costa bonaerense. Por otro lado, el río ofrece sectores de aguas más calmas, atractivos para quienes buscan una experiencia distinta de la playa tradicional.
La combinación convierte al destino en una alternativa para quienes quieren pasar unos días junto al agua sin limitarse al clásico plan de sombrilla, arena y mar.
Además, el entorno permite observar aves, fotografiar el paisaje y descubrir los contrastes entre las dunas, la vegetación y el curso del río.
Cascadas y turismo aventura
A lo largo de su recorrido, el río Quequén Salado presenta barrancas, saltos de agua y sectores que se convierten en escenarios para distintas actividades de aventura.

Kayak, tirolesa, rappel, cicloturismo, safari fotográfico y windsurf son algunas de las actividades disponibles en estos rincones. No obstante, la disponibilidad de cada actividad puede variar según el sector, la época del año y las condiciones del agua y del clima.
De esta manera, una jornada de disfrute en Balneario Oriente puede empezar junto al mar y continuar con una recorrida por el río o con actividades al aire libre.
Además, para los amantes de la fotografía y la observación de la naturaleza, el paisaje ofrece escenas como el encuentro entre el agua dulce y el océano, las formaciones de las barrancas, las dunas y los espacios verdes que rodean el balneario.