Cinco consejos para que tu lavanda esté radiante en la maceta, florezca más y perfume toda la casa

Resiste el calor, necesita pocos cuidados y llena el ambiente de aroma. Pero para que la lavanda se mantenga compacta, verde y llena de flores, hay algunos tips que conviene poner en práctica.

Resistente y aromática, es una de las plantas más elegidas para balcones y terrazas.
Resistente y aromática, es una de las plantas más elegidas para balcones y terrazas.

Digámoslo: qué planta noble es la lavanda. Aguanta el sol intenso, crece con pocos cuidados y despliega sus flores perfumadas sin pedir demasiado a cambio, mientras atrae abejas, ahuyenta algunos insectos y convierte cualquier balcón en un rincón más agradable.

Tanta generosidad bien merece un poco de atención de nuestra parte. O, al menos, evitar algunos errores básicos para que siga creciendo sana y llena de flores.

Sus flores violetas no solo decoran: también atraen abejas y otros polinizadores.
Sus flores violetas no solo decoran: también atraen abejas y otros polinizadores.

En macetas puede desarrollarse perfectamente, siempre que reciba lo que más necesita —sol y un suelo con buen drenaje— y no se la cuide “demasiado”.

Porque ahí aparece uno de los errores más comunes: tratarla como a una planta tropical sedienta. La lavanda viene de regiones secas y soleadas del Mediterráneo. Está acostumbrada al calor, al viento y a terrenos pobres. En otras palabras, sufre más por exceso de agua que por falta.

1. Habitar una maceta con buen drenaje

Para que una lavanda prospere en balcones o terrazas, el recipiente no es un detalle menor. Lo ideal es elegir una maceta profunda —de al menos 30 centímetros— y, sobre todo, con buenos orificios de drenaje.

El motivo es simple: las raíces no toleran quedar encharcadas. Cuando el agua se acumula, aparecen hongos, las raíces se pudren y la planta empieza a secarse desde abajo, aunque el problema haya sido justamente el exceso de riego.

El exceso de agua es uno de los principales enemigos de la lavanda en macetas.
El exceso de agua es uno de los principales enemigos de la lavanda en macetas.

Las macetas de barro o terracota suelen funcionar muy bien porque permiten que la humedad se evapore más rápido que en recipientes plásticos. También ayuda colocar una capa de piedras o trozos de cerámica en la base antes de agregar el sustrato.

2. Darle la mayor cantidad posible de sol

Si hubiera que resumir el cuidado de la lavanda en una sola frase, probablemente sería esta: necesita sol. Mucho.

La planta crece mejor cuando recibe al menos seis horas de luz directa por día. En balcones, una orientación norte o noroeste suele ser ideal en gran parte de Argentina. Y si va a estar en interiores, conviene ubicarla pegada a una ventana luminosa.

En macetas con buen drenaje, la lavanda puede florecer durante gran parte del año.
En macetas con buen drenaje, la lavanda puede florecer durante gran parte del año.

Cuando le falta luz, la lavanda se estira demasiado, pierde forma compacta y florece menos. Es una planta que “avisa” rápido cuando no está en el lugar correcto.

También agradece los ambientes ventilados. El aire en movimiento ayuda a mantener el follaje seco y reduce la aparición de enfermedades fúngicas, algo especialmente importante en balcones cerrados o patios húmedos.

3. Regarla menos de lo que creés

Lo mejor es esperar a que el sustrato esté seco antes de volver a regar. En verano necesitará algo más de agua, especialmente en macetas expuestas al sol fuerte, pero aun así conviene evitar los excesos.

En invierno, en cambio, puede pasar varios días -o incluso semanas- sin riego, dependiendo de la temperatura y la humedad ambiente.

Regar de más puede dañar las raíces y favorecer la aparición de hongos.
Regar de más puede dañar las raíces y favorecer la aparición de hongos.

Un truco sencillo es tocar la tierra con el dedo: si todavía se siente fresca o húmeda unos centímetros hacia abajo, mejor esperar.

También conviene regar directamente sobre el sustrato y no sobre las hojas o flores. La humedad acumulada en la parte aérea favorece la aparición de hongos.

4. Podarla para estimular nuevas flores

Muchas lavandas empiezan hermosas y, con el tiempo, terminan leñosas, abiertas y desprolijas. La diferencia suele estar en la poda.

La lavanda necesita mucho sol y poco riego para crecer sana y llena de flores.
La lavanda necesita mucho sol y poco riego para crecer sana y llena de flores.

Después de la floración conviene cortar las varas secas y recortar ligeramente el follaje para estimular nuevos brotes. Además, una poda más importante a fines del invierno o comienzos de la primavera ayuda a mantener una forma compacta y favorece una floración más abundante.

Eso sí: hay un límite importante. No conviene podar sobre la madera vieja y seca donde ya no quedan hojas, porque desde ahí muchas veces no vuelve a brotar.

5. Protegerla del frío excesivo

Aunque tolera bastante bien el frío, las heladas intensas pueden dañarla, sobre todo en macetas, donde las raíces quedan más expuestas que en el suelo.

En zonas frías conviene ubicarla cerca de una pared reparada, bajo un alero o moverla a un lugar protegido durante las noches más extremas del invierno.

Además de ornamental, la lavanda se utiliza en aceites esenciales, sahumerios y bolsitas aromáticas.
Además de ornamental, la lavanda se utiliza en aceites esenciales, sahumerios y bolsitas aromáticas.

Además de sus flores violetas y su perfume característico, la lavanda tiene otros usos que explican su popularidad. Sus flores secas se utilizan en sahumerios, aceites esenciales y bolsitas aromáticas para placares. También suele cultivarse cerca de huertas porque atrae polinizadores como abejas y mariposas.

Y quizás ahí esté parte de su encanto: exige poco, tolera bastante y devuelve mucho. Sol, drenaje y cierta moderación con el agua suelen ser suficientes para que una simple maceta se convierta, durante buena parte del año, en una pequeña explosión violeta sobre el balcón.

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored