Cinco técnicas para secar flores en casa y disfrutar de su belleza todo el otoño

Cuando el otoño invita a bajar un cambio, los arreglos secos aportan textura, calma y una estética que dialoga con la luz dorada de la temporada.

Las flores secas aportan textura y una belleza serena que encaja con el clima otoñal.
Las flores secas aportan textura y una belleza serena que encaja con el clima otoñal.

En pocas semanas el calendario marcará el inicio del otoño y el paisaje empezará a cambiar de tono. La luz se volverá más dorada, las hojas caerán y las flores frescas durarán cada vez menos en el florero.

Pero esa transición no implica despedirse de su belleza: con técnicas muy simples es posible conservarlas y que decoren la casa durante toda la temporada.

Con técnicas simples, los ramos frescos pueden convertirse en decoraciones permanentes.
Con técnicas simples, los ramos frescos pueden convertirse en decoraciones permanentes.

Además de un hermoso recurso decorativo, secar flores es una forma de perpetuar su espíritu y belleza. Con paciencia y algunos cuidados básicos, cualquier hogar puede sumar arreglos secos para jarrones, marcos, frascos o centros de mesa otoñales.

1. Prensado clásico: ideal para cuadros y papelería

Es el método más antiguo y uno de los más sencillos. Funciona mejor con flores pequeñas, planas o de pétalos finos, como pensamientos, violetas, margaritas chicas, jazmín o pequeñas flores silvestres. También se pueden prensar hojas decorativas, como helechos.

Se colocan de a una, bien separadas, entre hojas de papel absorbente (papel de diario o secante) y luego dentro de un libro pesado. El peso ejerce presión y el papel absorbe la humedad. Conviene no superponerlas para que no se peguen ni se deformen.

Una vez deshidratadas, las flores conservan su forma y se transforman en piezas decorativas.
Una vez deshidratadas, las flores conservan su forma y se transforman en piezas decorativas.

Después de dos o tres semanas quedan planas y secas, listas para enmarcar, decorar cuadernos o armar láminas botánicas. No conservan volumen, pero sí detalles y colores suaves, perfectos para una estética otoñal más delicada.

2. Secado al aire: para mantener volumen y forma

Es la técnica más adecuada cuando se quiere conservar la estructura completa. Resulta ideal para flores medianas o grandes de tallo firme, como rosas, lavandas, hortensias o espigas ornamentales.

Si son flores chicas (lavanda, statice), se pueden agrupar en ramilletes de 8 a 12 tallos. Si son flores grandes, como rosas u hortensias, conviene colgarlas de a 1 o 2 para que circule bien el aire y no acumulen humedad.

Prensadas o colgadas, las flores encuentran una segunda vida más duradera.
Prensadas o colgadas, las flores encuentran una segunda vida más duradera.

Se atan y se cuelgan boca abajo en un lugar seco, ventilado y oscuro. En dos a cuatro semanas estarán listas. Es el método más elegido para armar ramos secos que mantengan presencia y volumen en un jarrón.

3. Microondas: opción rápida para pétalos y flores pequeñas

Ideal para pétalos sueltos de rosa, caléndula o flores chicas separadas del tallo. También sirve para pequeñas margaritas si se colocan individualmente.

Se disponen en una sola capa sobre papel absorbente, sin que se encimen, y se aplican intervalos cortos de calor, controlando cada 30 a 60 segundos. Es importante no sobrecargar el plato: pocas flores por tanda dan mejores resultados.

La textura crujiente de los pétalos secos aporta carácter a cualquier ambiente.
La textura crujiente de los pétalos secos aporta carácter a cualquier ambiente.

En minutos quedan secas y firmes, listas para frascos decorativos, popurrí o detalles románticos. Es rápido, pero exige supervisión constante.

4. Horno a temperatura mínima: volumen en menos tiempo

Funciona bien con flores de varios pétalos y estructura compacta, como crisantemos, camelias o rosas abiertas. Conviene colocarlas separadas entre sí, sobre una rejilla o bandeja, sin que se toquen.

En el caso de flores grandes, es mejor trabajar de a pocas unidades para que el calor circule de manera uniforme. El horno debe estar a temperatura muy baja, apenas tibio, y el proceso puede durar varias horas.

Flores secas, luz dorada y tonos tierra: una combinación perfecta para habitar el otoño.
Flores secas, luz dorada y tonos tierra: una combinación perfecta para habitar el otoño.

Conserva bastante bien la forma general, aunque puede modificar ligeramente el color. Es útil cuando se necesita un arreglo seco en pocos días.

5. Secado con gel de sílice: para flores delicadas y colores intensos

Es la mejor opción para flores delicadas o de alto valor ornamental, como peonías, rosas bien formadas, dalias o pequeñas flores de pétalos frágiles.

Se colocan de a una en un recipiente hermético y se cubren completamente con gel de sílice, asegurándose de que el material penetre entre los pétalos. No conviene amontonarlas: cada flor necesita espacio.

En varios días el gel absorbe la humedad de manera controlada y permite conservar mejor la forma y el color original. Es el método más preciso, ideal para quienes buscan un resultado casi intacto.

Así, cuando el otoño avance y el paisaje se vuelva más sereno, las flores seguirán ocupando un lugar en la casa. No tendrán la frescura del primer día, pero sí otra forma de belleza: más quieta, más duradera, y en sintonía con la estación.