Crecen en la sombra: plantas ideales para rescatar los rincones sin luz y llenar de vida el jardín
La falta de luz natural no tiene por qué traducirse en un paisaje triste. Estas especies adoran la penumbra y te permitirán llenar de verde los rincones más difíciles del jardín.

Un rincón sin sol suele ser un dolor de cabeza. Tierra siempre húmeda, poco pasto y una sensación de vacío constante. Sin embargo, aunque parezcan tristes, estos rincones tienen un potencial enorme si sabemos elegir las plantas adecuadas.
La clave está en buscar especies que, en la naturaleza, crecen felices abajo de los árboles grandes. Con un par de elecciones correctas, esa sombra que tanto molesta puede transformarse en un lugar fresco, verde y súper agradable. Estas son grandes opciones para darle vida a esos espacios difíciles.
La frescura de los helechos
Si hay una planta que se lleva todos los premios en los sectores oscuros, es el helecho. Son aguantadores, necesitan poquísimo mantenimiento y la falta de luz directa no les molesta para nada.

Lo más lindo que tienen es la textura de sus hojas. Suavizan cualquier rincón, tapan los paredones grises y dan esa sensación de bosque húmedo que queda tan bien.
Además, muchas variedades se mantienen verdes durante todo el año, así que el lugar no se desarma ni en pleno invierno. Una vez que se adaptan a la tierra, te olvidás.
Eléboros: las rosas del invierno
Si buscás una planta que rompa la monotonía verde de la sombra, los eléboros son una opción imbatible. Crecen de maravilla en los sectores más oscuros, ya que el sol directo del verano suele quemar sus hojas.
Durante el año, estas plantas aportan una estructura hermosa gracias a sus hojas grandes, duras y de un verde oscuro brillante.

Pero lo mejor llega cuando el resto del jardín descansa. A fines del invierno, despliegan unas flores elegantes en tonos que van desde el blanco y el verde manzana hasta el rosa viejo y el púrpura. Son plantas súper aguantadores, toleran la humedad y se consiguen con facilidad en los viveros locales.
Hiedra: verde todo el año
La hiedra a veces tiene mala fama porque crece con mucha fuerza, pero en el lugar correcto es una aliada espectacular. Para tapar esos rincones feos, al fondo del terreno, donde no crece absolutamente nada, viene bárbaro.

Aporta un verde brillante durante las cuatro estaciones y ayuda a crear una atmósfera muy íntima. Además, sirve como refugio para los pajaritos del barrio. Si la controlás un poco para que no se vaya a cualquier lado, te resuelve el problema de la tierra desnuda en un abrir y cerrar de ojos.
Más opciones con flores y perfume
Para armar un rincón más variado, podés sumar hostas, que tienen unas hojas enormes y llamativas, aunque hay que cuidarlas un poco de los caracoles.
Las anémonas de otoño y los geranios resistentes también van muy bien en la semisombra y aportan tonos rosados y violetas cuando refresca.

Si buscás algo con más cuerpo y porte de arbusto, las camelias son ideales para los rincones oscuros. Soportan la sombra densa, tienen hojas brillantes todo el año y regalan unas flores espectaculares a partir del otoño.
Otra gran opción es la skimmia, un arbusto de porte bajo que prefiere la sombra total y produce flores blancas muy perfumadas seguidas de vistosas bayas rojas.
Un buen consejo antes de plantar es agregar bastante compost o materia orgánica a la tierra para que las raíces arranquen con fuerza. Como ves, la falta de sol no tiene por qué ser un problema. Solo es cuestión de elegir las plantas correctas para descubrir la belleza de un jardín de sombra.