De un balcón aburrido a un jardín francés: plantas que aguantan de todo y no necesitan cuidados
¿Sueñas con un encantador jardín de estilo francés, pero no tienes un jardín espacioso? Los expertos en jardinería afirman que puedes recrear la belleza atemporal de la campiña francesa directamente en tu balcón.

Tanto si tienes una terraza espaciosa como si dispones del balcón de un piso pequeño, incorporar unas cuantas flores perennes resistentes puede transformar el espacio en un precioso rincón de descanso que te regalará color y aroma año tras año, sin exigir horas de mantenimiento.
A continuación te explicamos cómo hacerlo.
Flores sencillas, resultados impresionantes
A diferencia de las plantas anuales, las plantas perennes vuelven a florecer año tras año, lo que las convierte en una opción excelente para los jardineros que desean disfrutar de flores de colores sin tener que sustituir constantemente sus plantas.
Un jardín de inspiración francesa, que suele asociarse con los pintorescos paisajes de la Provenza, combina colores suaves, flores aromáticas y texturas naturales para crear un remanso de paz al aire libre. Incluso un balcón pequeño puede transmitir ese aire elegante y rústico con una selección cuidadosa de plantas.

Entre las opciones más populares se encuentra la lavanda, una planta emblemática. Conocida por sus fragantes flores moradas y su follaje verde plateado, la lavanda crece bien a pleno sol y en suelos bien drenados, y requiere relativamente poca agua una vez que se ha establecido.
La salvia es otra de las favoritas gracias a sus altas espigas florales en tonos morados, azules, rosas y blancos. Además de aportar un interés vertical, atrae a abejas, mariposas y otros polinizadores beneficiosos durante toda la temporada de crecimiento.

Para dar un toque romántico, los jardineros suelen recomendar las peonías, cuyas flores grandes y exuberantes se convierten en un llamativo punto focal cada primavera. Aunque florecen durante un periodo más corto que otras plantas perennes, sus impresionantes flores y su larga vida útil hacen que merezca la pena invertir en ellas.
La hierba gatera (Nepeta) aporta un aspecto más suave con sus delicadas flores de color azul lavanda y su follaje aromático. Tolera bien la sequía y sigue floreciendo durante largos periodos con muy pocos cuidados.
Las rosas completan el aspecto clásico de un jardín francés, sobre todo las variedades arbustivas seleccionadas por su resistencia a las enfermedades y su floración repetida. Las variedades modernas pueden ofrecer meses de coloridas flores y, al mismo tiempo, requieren mucho menos mantenimiento que los rosales tradicionales.
Combinar flores de diferentes alturas y texturas también puede crear un aspecto natural y en capas que recuerda a los jardines que se encuentran por toda la campiña francesa.
Tanto si dispones de una terraza espaciosa como de un balcón de piso pequeño, incorporar unas cuantas flores perennes resistentes puede transformar el espacio en un precioso rincón de descanso que te regalará color y fragancia año tras año, sin exigir horas de mantenimiento.