El error de jardinería que no podés cometer: qué podar en agosto para que tu jardín explote de color en primavera

El fin del invierno es el momento ideal para podar algunas plantas del jardín. Qué especies necesitan un cuidado especial antes de la primavera y por qué una poda correcta garantiza una buena floración.

Agosto marca el comienzo del fin del invierno y es el mes ideal para podar algunas plantas.
Agosto marca el comienzo del fin del invierno y es el mes ideal para podar algunas plantas.

Agosto es un mes especial para la jardinería. Y es que marca el comienzo de esa esperada cuenta regresiva hacia la primavera y, por lo tanto, es también el momento ideal para realizar la poda, una de las tareas más importantes del año en el jardín.

Avanzar con la poda en agosto permite eliminar ramas dañadas, estimular el crecimiento de nuevos brotes y conseguir una floración más abundante cuando lleguen los días templados y cálidos.

Si bien hay quienes esperan a que aparezcan las primeras flores para intervenir las plantas, especialistas coinciden en que el final del invierno es el momento perfecto para prepararlas y podar.

Y es que una poda realizada a tiempo favorece la circulación de aire, mejora la entrada de luz y ayuda a que la planta concentre su energía en desarrollar ramas sanas y fuertes.

Por qué agosto es el mes para la poda

En el invierno, muchas plantas y forestales ornamentales entran en una etapa de reposo vegetativo. En este período reducen su actividad y consumen menos energía. Sin embargo, cuando las temperaturas comienzan a subir y la exposición solar es más duradera, es como si las plantas empezaran a despertar.

Tras algunos meses "dormidas", las plantas comienzan a gastar energía a fines de invierno y es momento de prepararlas para la nueva floración.
Tras algunos meses "dormidas", las plantas comienzan a gastar energía a fines de invierno y es momento de prepararlas para la nueva floración.

De esta manera, hacer la poda antes de ese reinicio del crecimiento permite eliminar las partes envejecidas o enfermas sin afectar el desarrollo de la nueva temporada. Y, al reducir la cantidad de ramas, la planta puede destinar más recursos a los brotes que producirán hojas y flores.

Hay un detalle fundamental, y es que no todas las especies se podan igual. Algunas necesitan una intervención más intensa, mientras que otras solo requieren una limpieza liviana.

Rosales, las estrellas de agosto

Una de las plantas que más se beneficia de la poda invernal es el rosal. Después de varios meses de descanso, conviene retirar todas las ramas secas, débiles o que crecen hacia el interior de la planta. Porque todo ello dificulta la ventilación.

En el caso de los rosales, se recomienda retirar las ramas secas, débiles o que crecen hacia el interior de la planta.
En el caso de los rosales, se recomienda retirar las ramas secas, débiles o que crecen hacia el interior de la planta.

No solo la problemática está en la abundancia de ramas de los rosales, sino también en la altura. De hecho, especialistas recomiendan reducir un tercio de la altura de las ramas principales.

Además de controlar la abundancia de ramas de los rosales, se recomienda reducir un tercio la altura de las principales.
Además de controlar la abundancia de ramas de los rosales, se recomienda reducir un tercio la altura de las principales.

Los cortes, en tanto, deben ser limpios y en diagonal, siempre unos centímetros por encima de una yema de dedo, orientada hacia el exterior. De esta manera, los nuevos brotes crecerán hacia afuera.

El jazmín y su poda "más suave"

El jazmín chino es otra de las plantas que comienza a prepararse para la floración a fines del invierno. Sus flores aparecen sobre los brotes nuevos, por lo que una poda ligera ayuda a estimular ese crecimiento.

En el jazmín chino hay que retirar las ramas secas y desenredar los tallos que se cruzan. Además, hay que despuntar las ramas demasiado largas.
En el jazmín chino hay que retirar las ramas secas y desenredar los tallos que se cruzan. Además, hay que despuntar las ramas demasiado largas.

Para podar el jazmín chino tampoco es recomendable recurrir a cortes drásticos. De hecho, es clave retirar las ramas secas, desenredar los tallos que se cruzan y despuntar las ramas demasiado largas para mantener una forma ordenada sin afectar la floración.

Hortensias, el "terror" de los jardineros

Entre las plantas más "mañosas" de cualquier jardín se destacan las hortensias. De hecho, muchas personas evitan podarlas por temor a quedarse sin flores. No obstante, agosto es un buen momento para realizar una limpieza.

Aunque muchos suelen tener miedo a la poda de las hortensias, un trabajo bien hecho garantiza nuevas y radiantes flores en primavera.
Aunque muchos suelen tener miedo a la poda de las hortensias, un trabajo bien hecho garantiza nuevas y radiantes flores en primavera.

Eso sí, hay que ser extremadamente cuidadoso al momento de eliminar las flores secas que quedaron del año anterior. El corte, en tanto, debe hacerse justo por encima del primer par de yemas sanas.

También se recomienda retirar desde la base los tallos más viejos o leñosos para favorecer el desarrollo de ramas jóvenes y responsables de una floración más vigorosa.

Las herramientas son claves

Casi tan importante como la técnica de la poca -o, incluso más- es el estado de las herramientas. En gran medida, el éxito de la poda dependerá de estos elementos.

Es fundamental que las tijeras de poda se encuentren afiladas y desinfectadas para evitar lesiones o infecciones en los forestales.
Es fundamental que las tijeras de poda se encuentren afiladas y desinfectadas para evitar lesiones o infecciones en los forestales.

Las tijeras deben estar bien afiladas para producir cortes limpios y desinfectadas antes de comenzar el trabajo. Así se reduce el riesgo de transmitir enfermedades entre plantas y facilita una cicatrización rápida de las heridas.