Una noche y nada más: la planta que abre sus flores al caer el sol y regala un espectáculo exclusivo para noctámbulos
Cae el sol y el jardín cambia. El perfume aparece de golpe, dura unas horas y desaparece con la llegada del día. Así vive este arbusto que convirtió el reloj biológico en una de sus principales virtudes.

Primero aparece su perfume dulce, intenso y difícil de ignorar; después, cuando uno busca de dónde viene, descubre que es ella: la dama de noche en plena floración.
Sus flores, discretas durante el día, se abren al anochecer y liberan un aroma que puede sentirse a varios metros de distancia. Unas horas después, cuando llega el amanecer, el espectáculo termina.
Pero hay una precisión importante: no se trata de una planta que florece una sola noche en toda su vida. Lo que dura tan poco es cada flor abierta y perfumada. La planta puede producir nuevas flores y repetir este ciclo durante la temporada favorable. En nuestras latitudes, la floración suele concentrarse durante los meses cálidos, especialmente entre primavera y verano, aunque puede prolongarse según las condiciones de cultivo.
Varias formas de crecer
Su nombre científico es Cestrum nocturnum y pertenece a la familia de las solanáceas. Es originaria de regiones tropicales y subtropicales de América y se cultiva como ornamental en muchas partes del mundo.
Su aspecto puede generar cierta confusión. No es una enredadera propiamente dicha, aunque sus ramas largas y flexibles pueden arquearse, apoyarse sobre otras plantas o adquirir un porte colgante.
En realidad, es un arbusto muy ramificado, de crecimiento rápido, que puede alcanzar varios metros cuando dispone de espacio y buenas condiciones.

Por eso admite distintas formas. En el suelo puede convertirse en un arbusto voluminoso; con poda se puede mantener más compacto y, en determinados espacios, sus ramas pueden dejarse caer por encima de un muro o una estructura.
No existe un plazo único para decir cuánto tarda en alcanzar determinado tamaño: influyen el clima, la cantidad de luz, el agua, el suelo y si crece directamente en tierra o dentro de una maceta. Lo que sí está documentado es su crecimiento vigoroso en condiciones favorables.
Feliz en maceta
Es una buena alternativa para patios, terrazas y balcones porque en maceta se puede controlar mejor el tamaño de un arbusto que, en tierra, puede crecer bastante.
Necesita una maceta amplia, con buen drenaje y un sustrato que no permanezca encharcado. La ubicación ideal es luminosa, con sol o media sombra, aunque en lugares de veranos muy intensos conviene protegerla del sol más fuerte de las horas centrales.

El riego debe ser regular durante el período de crecimiento, especialmente en primavera y verano. La clave está en evitar los dos extremos. En invierno, cuando disminuye su actividad, la demanda de agua también baja.
La poda puede ayudar a conservar una forma compacta y estimular la ramificación. Si se cultiva en maceta, además, permite mantener bajo control el tamaño de una planta naturalmente vigorosa.
Y hay algo que conviene tener en cuenta antes de elegirle un lugar: el perfume puede ser realmente intenso. Una planta ubicada junto a una ventana o cerca de un espacio donde se pasa mucho tiempo por la noche puede llenar todo el ambiente.
El perfume tiene horario
Las flores de la Dama de noche son pequeñas, tubulares y de tonalidades blancas, crema o verdosas. Al acercarse la noche se abren y comienza a liberarse su característico aroma.
Esta precisión tiene que ver con sus polinizadores. Las flores blancuzcas y muy perfumadas resultan especialmente atractivas para insectos nocturnos. La planta concentra así sus señales de atracción en el momento en que esos visitantes pueden encontrarlas.

Por eso, cuando amanece, muchas flores ya dejaron atrás su momento de máxima apertura y fragancia.
Pero hay algo todavía más sorprendente. En 1960, la investigadora Lillian Overland demostró que la apertura de las flores y la emisión del perfume seguían un ritmo interno de aproximadamente 24 horas. Incluso bajo condiciones constantes de luz y temperatura, la planta conservó ese comportamiento cíclico.
Es decir que no necesita simplemente que alguien apague la luz para saber que llegó la noche. Tiene su propio reloj biológico.

Por eso la dama de noche parece tener una cita programada con la oscuridad.
Cómo reproducirla
Puede multiplicarse mediante semillas o esquejes. Para los jardineros que buscan obtener una nueva planta a partir de un ejemplar que ya tienen, los esquejes son la mejor alternativa porque permiten conservar las características de la planta madre. La reproducción por semillas también es posible.
Con luz suficiente, temperaturas cálidas, riego equilibrado y un suelo que drene bien, responde rápido y puede convertirse en poco tiempo en un arbusto de buen tamaño.
Eso sí: conviene ubicarla pensando en su futuro, no solamente en cómo se ve cuando llega del vivero. Una pequeña dama de noche puede parecer inofensiva en una maceta, pero sus ramas crecen y se multiplican con ganas.
Durante el día quizá no ocurra nada extraordinario. Pero cuando baje el sol, las pequeñas flores comenzarán a abrirse, el perfume aparecerá en el aire y el jardín tendrá unas pocas horas de protagonismo absoluto.
Después llegará el amanecer. Y la dama de noche volverá a guardar su secreto hasta la próxima función.