El alivio llegó al AMBA: de los 34 °C a mañanas de 15 °C, cómo sigue el pronóstico

Después de varios días con humedad pegajosa y sensaciones térmicas que cruzaron la barrera de los 34 °C, el área metropolitana de Buenos Aires entra en una etapa más amable.

El verano meteorológico se despide con temperaturas frescas
El verano meteorológico se despide con temperaturas frescas

El martes dejó postales conocidas del verano porteño: aire pesado, algunas tormentas puntuales por la tarde y esa mezcla de calor y humedad. Pero hacia la noche el escenario cambió. El ingreso de viento sur marcó el inicio de una renovación de aire que permitió ventilar casas y departamentos sin necesidad de aire acondicionado a toda potencia.

Gracias a este cambio, el miércoles amaneció con valores que llaman la atención para fines de febrero. En la Ciudad de Buenos Aires el termómetro marcó alrededor de 15 °C, mientras que en sectores del conurbano bajó hasta los 11 °C. No es frío invernal, claro, pero para quienes ya naturalizan madrugadas arriba de los 22 °C, la diferencia se siente. La baja de la humedad también resultó evidente: el aire se percibe más seco y liviano.

Durante la tarde del miércoles el tiempo se mantiene estable, con cielo mayormente despejado y máximas que van a llegar entre 25 y 26 °C. Son registros moderados para la época. Sin embargo, conviene prestar atención al contraste térmico: el aire fresco sigue instalado y, apenas el sol se esconde, la temperatura desciende con rapidez. Si el regreso a casa se extiende hasta la noche, un abrigo liviano suma puntos.

Cómo sigue la semana laboral

El buen tiempo continúa en la región hacia el jueves y el viernes. Un sistema de altas presiones gana protagonismo y favorece la estabilidad atmosférica. Esto significa baja o nula probabilidad de lluvias y cielo con poca nubosidad, aunque con algunos intervalos nubosos que pueden afectar diferentes momentos de cada jornada.

El jueves arrancará con mínimas cercanas a los 18 °C en la Ciudad y un par de grados menos en el Gran Buenos Aires. Por la tarde, las máximas estarán entre 25 y 27 °C. Una leve brisa del este empezará a hacerse notar. Ese detalle no es menor: el viento con componente marítimo tiende a moderar los extremos térmicos y evita que el calor vuelva a dispararse de forma abrupta.

El viernes mantiene una tónica similar. La mañana presentará valores entre 18 y 20 °C, y por la tarde el termómetro asciende hasta los 28 °C. Puede aparecer algo más de nubosidad pasajera y algunas ráfagas moderadas durante la segunda mitad del día, pero sin señales de fenómenos significativos.

Fin de semana: el verano se despide a lo grande

De cara al fin de semana, el verano recupera algo de protagonismo, aunque sin extremos. El viento rotará gradualmente al sector norte y eso se traduce en mañanas más templadas, con mínimas que rondarán los 21 o 22 °C.

Por la tarde el ascenso térmico resultará más marcado. El sábado muestra máximas en torno a los 30 °C y el domingo podría trepar hasta los 31 o 32 °C. No se trata de una ola de calor, pero sí de un regreso a valores típicos de la temporada.

La buena noticia para quienes no disfrutan del calor intenso es que no se observan, por ahora, señales de un repunte más fuerte. El inicio de la próxima semana tendría mayor presencia de nubosidad, un factor que ayuda a contener las máximas dentro de estos rangos.

¿Y las lluvias?

En el corto plazo no aparecen precipitaciones relevantes en el AMBA. La tendencia indica acumulados por debajo de lo habitual para esta altura del verano meteorológico. Esto impacta en el balance hídrico y en el estado de espacios verdes y suelos, un punto a seguir de cerca si la escasez se prolonga.

Para anticipar cualquier cambio y consultar alertas vigentes, conviene seguir las actualizaciones diarias del pronóstico en Meteored Argentina. La atmósfera no firma contratos a largo plazo, y estar informados marca la diferencia.