El frío no cede en Buenos Aires: Meteored anticipa bajas temperaturas persistentes en al menos los próximos 10 días
El inicio del invierno está marcado por mañanas muy frías y tardes muy frescas en Buenos Aires, sensación que se irá intensificando hacia este miércoles. ¿Cuándo volverá a llover?

El invierno comenzó con fuerza en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, y todo indica que el frío seguirá siendo protagonista durante no solamente esta semana, sino también la próxima, al menos.
Según el pronóstico extendido analizado por el equipo de Meteored Argentina, la región del AMBA atravesará un período caracterizado por temperaturas inferiores a los valores habituales para la época, escasas precipitaciones y varias jornadas con condiciones estables.
La climatología de la Ciudad de Buenos Aires indica que, según datos de referencia entre 1991 y 2020, en junio es esperable encontrar una temperatura mínima promedio de 8,4 °C y una temperatura máxima promedio de 16,4 °C.
La semana arrancó este lunes con una mínima de 7,2 °C en la Ciudad de Buenos Aires, aunque en sectores suburbanos hubo registros de hasta 1,4 °C (El Palomar). La máxima apenas alcanzará hoy los 13 °C, bajo un cielo que se mantendrá entre parcial y mayormente nublado, pero sin probabilidades de lluvia.
Sin embargo, el descenso térmico más marcado llegará entre el martes y el miércoles. Para mañana se prevé una mínima de 5 °C en la ciudad y una sensación térmica que podría tocar los 3 °C, por efecto del viento moderado del sudoeste. Por la tarde, la máxima alcanzará solo 12 °C. El miércoles, en tanto, se perfila como la jornada más fría de esta semana: los termómetros podrían descender hasta 4 °C en la Capital Federal (y sensación térmica de 2 °C), en tanto que la máxima no iría más allá de los 11 °C.
La mañana más fría podría registrarse la próxima semana
Aunque el frío será persistente durante toda la semana, el pronóstico muestra que el período más riguroso podría producirse a comienzos de la próxima. El lunes 29 aparece como la jornada más fría del pronóstico a 10 días, con una temperatura mínima estimada de apenas 3 °C en la Ciudad de Buenos Aires y probables heladas en el conurbano.

Este comportamiento responde no solo a la continuidad de una masa de aire frío que se mantendrá instalada sobre el centro del país, sino también a sucesivos refuerzos de aire con características polares que irán transcurriendo en la región en los próximos días, inhibiendo la recuperación de temperaturas.
Las tardes, en cambio, mostrarán una recuperación moderada. Las máximas oscilarán generalmente entre 11 °C y 16 °C, valores que permitirán un leve alivio respecto de las primeras horas de cada jornada. El registro más elevado se espera para el sábado 27, cuando la temperatura podría alcanzar los 16 °C en la ciudad de Buenos Aires.
Lluvias escasas y predominio de condiciones estables
Uno de los aspectos más destacados del pronóstico es la ausencia de precipitaciones significativas. Durante los próximos diez días predominan las jornadas secas, con probabilidades de lluvia prácticamente nulas o muy bajas.
Solo aparecen en el horizonte a mediano plazo algunos períodos ligeramente inestables, generalmente asociados a nubarrones por ingresos de refuerzos de aire frío y rotación de vientos, como por ejemplo este martes 23 por la tarde-noche y el jueves 25 en las primeras horas.
La nubosidad tendrá un comportamiento variable. Habrá momentos de cielo parcialmente nublado alternados con intervalos de mayor cobertura, especialmente durante el próximo fin de semana y el inicio de julio. Sin embargo, el sol también tendrá presencia frecuente esta semana y especialmente hacia el próximo lunes 29, favoreciendo una leve recuperación térmica durante las tardes.
El viento también influirá en la sensación térmica
Los vientos predominantes soplarán del sector sur, sudoeste y oeste durante buena parte del período de 10 días bajo análisis, reforzando la persistencia del ambiente frío. Las velocidades oscilarán generalmente entre 10 y 25 km/h, aunque algunas ráfagas podrían alcanzar entre 35 y 45 km/h a partir del domingo.

Estas condiciones podrían generar sensaciones térmicas inferiores a las temperaturas medidas, especialmente durante las mañanas y noches más frías. Por ese motivo, se recomienda prestar atención a la exposición prolongada al aire libre y reforzar los cuidados habituales ante las bajas temperaturas.
Con este panorama, Buenos Aires transitará un comienzo de invierno típicamente frío, con mañanas heladas, tardes frescas y muy pocas lluvias a la vista. Al menos por ahora, los modelos meteorológicos no muestran señales de un cambio significativo que permita una recuperación térmica sostenida en la región.