Las nubes se adueñan de Buenos Aires: al menos 10 días grises, frescos e inestables anticipa Christian Garavaglia

El AMBA se encamina a una extensa seguidilla de jornadas frescas y con muy poco sol. La nubosidad será protagonista durante al menos 10 días, con lloviznas y lluvias débiles frecuentes.
Después del comienzo primaveral de semana con hasta 25 °C, y las lluvias y tormentas destacadas del día miércoles, el panorama meteorológico para Buenos Aires muestra una característica muy marcada: la persistencia de la nubosidad.
La situación se siente con fuerza ya desde este jueves 8, con la presencia de un manto espeso de nubosidad baja que da lugar a la ocurrencia de neblinas y tenues lloviznas aisladas en la ciudad y los alrededores. Por la tarde, la temperatura aumentará poco y nada prácticamente, hasta alcanzar los 18 °C, en tanto que el viento del sector sur se irá intensificando.
El viernes 9 continuará prácticamente con el mismo aspecto, aunque algo más fresco y sobre todo más ventoso del sur, con una mínima estimada en 13 °C, máxima de apenas 17 °C, y probables ráfagas máximas de 40 a 45 km/h en el ámbito metropolitano.
Fin de semana gris y una primavera que no termina de afirmarse
El sábado 10 será probablemente uno de los momentos más inestables de los próximos días, debido al paso de una perturbación en altura que fomentaría precipitaciones más probables y algo más contundentes.
La previsión contempla ya no lloviznas, sino lluvias, de manera aislada con acumulaciones que podrían alcanzar hasta 5 o eventualmente 10 mm en la región del AMBA. La temperatura se mantendrá baja para esta época, con registros de 12 a 16 °C.

El domingo 11 habrá una leve disminución de la señal de precipitaciones, pero eso no significa el regreso del buen tiempo. El cielo permanecerá cubierto o mayormente nublado y podrían registrarse algunos períodos de inestabilidad, mientras la temperatura oscilará entre 11 y 18 °C.
El lunes 12 tampoco aparece como una jornada plenamente primaveral. El pronóstico mantiene condiciones inestables, nubosidad abundante y una amplitud térmica acotada, repitiendo valores extremos de 11 °C y 18 °C en la ciudad.
Más nubes y humedad durante la segunda semana
Y lo más llamativo es que la situación no terminaría allí. Entre el martes 13 y el domingo 18, el escenario proyectado, según el análisis de distintos modelos meteorológicos, mantiene una notable persistencia de cielos mayormente nublados o nublados sobre Buenos Aires, con condiciones inestables, húmedas y frescas para la época, como denominadores comunes.
La inestabilidad y la humedad se traducirán en nubosidad baja, cielo amenazante y ocasionalmente precipitaciones muy débiles o intermitentes, aun cuando no se produzcan lluvias significativas.

Las temperaturas tampoco mostrarían grandes extremos. Las mínimas se moverán generalmente entre 13 y 15 °C, mientras que las máximas rondarán entre 18 y 20 °C en la Capital Federal. El viernes 16 podría aparecer como uno de los momentos algo más templados según nuestro modelo de referencia, con hasta 20 °C.
El Niño empieza a dar sus señales
El panorama general es, entonces, bastante claro (u oscuro): Buenos Aires tendrá por delante un período prolongado de escasa luminosidad, temperaturas frescas para octubre y frecuentes episodios de lloviznas o lluvias débiles.
No se observan, en este escenario, irrupciones destacadas de aire frío ni tampoco una entrada de calor importante. Tampoco aparecen señales de fenómenos fuertes o severos generalizados: las precipitaciones previstas serán mayormente débiles y los acumulados, bajos.
Lo que sí podría resultar llamativo para los habitantes del AMBA será la persistencia. Después de jornadas más propias de la primavera, el sol parece dispuesto a tomarse una pausa prolongada, probablemente fomentada por el intenso fenómeno El Niño que se está gestando muy lejos de aquí, pero que poco a poco empieza a condicionar el tiempo de cara al próximo verano sobre la región.