7 de septiembre: Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul

El lema elegido para este 2021 es “Aire saludable, planeta saludable”. Se estima que el 92% de la población está expuesta a aire contaminado, lo que causa aproximadamente 7 millones de muertes prematuras cada año.

Día Internacional del Aire Limpio Contaminación del aire
La contaminación del aire es un problema mundial con impactos en la salud humana, la salud planetaria y el cambio climático.

El 19 de diciembre de 2019 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Resolución 74/212 resolvió designar el 7 de septiembre como Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul.

El lema elegido para este 2021 es “Aire saludable, planeta saludable” que hace hincapié en los aspectos relacionados con la salud de la contaminación atmosférica, sobre todo en lo que se refiere a la pandemia por COVID-19.

El Día sirve para hacer un llamamiento a la acción para aúnar esfuerzos y reclamar aire limpio para todas las personas. En redes sociales, el hashtag a usar es #AireLimpioParaTodos.

“La contaminación del aire es un problema mundial con impactos en la salud humana, la salud planetaria y el cambio climático”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

“Debemos asegurarnos de que todas las personas tengan acceso a un aire limpio, independientemente de su situación geográfica o socioeconómica. Para hacer eso, el mundo necesitará tomar medidas decisivas y urgentes", añadió Andersen.

7 millones de muertes prematuras al año

La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud pública mundial y se estima que el 92% de la población está expuesta a aire contaminado, lo que causa aproximadamente 7 millones de muertes prematuras cada año. El aire contaminado afecta particularmente a los niños, las mujeres y los ancianos, y sus efectos han sido vinculados con enfermedades como la demencia, la diabetes, la COVID-19, y las enfermedades cardiovasculares y neurológicas.

Los países desarrollados han mejorado enormemente la calidad del aire en los últimos años, pero muchos países en desarrollo, que todavía dependen de la madera y otros combustibles sólidos para cocinar y calentar, se están quedando atrás. El resultado es que muchas personas vulnerables y marginadas sufren por una peor calidad del aire.

El tema pasó a primer plano durante la pandemia de COVID-19 cuando se encontraron datos que sugieren que la contaminación del aire podría poner a las personas en mayor riesgo de infección. A su vez, la pandemia resultó en una disminución de la contaminación del aire y un aumento en la calidad del aire, ya que los viajes en avión y en automóvil se redujeron durante los confinamientos y bloqueos internacionales.

“A medida que el mundo comienza a reactivarse, tenemos la oportunidad de sentar las bases de una recuperación sostenible e inclusiva para asegurarnos de no perder el progreso ambiental que hemos logrado”, dijo Andersen.