A una hora del Obelisco vive el ciervo más grande de Sudamérica: el parque nacional escondido entre fábricas y rutas

A menos de 70 kilómetros de Buenos Aires, el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos protege humedales, pastizales y bosques. Su historia combina abandono, recuperación ambiental y biodiversidad.

El ciervo de los pantanos, la especie "vedete" del parque nacional y que le da su nombre. Foto: Argentina.gob.ar
El ciervo de los pantanos, la especie "vedete" del parque nacional y que le da su nombre. Foto: Argentina.gob.ar

Solo 70 kilómetros separan al emblemático, concurrido y siempre "ruidoso" Obelisco porteño del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos. Esta área protegida, situada entre rutas, fábricas y urbanizaciones alberga lagunas, pastizales, bosques y extensos bañados. Además, es el hogar del ciervo de los pantanos, el más grande de Sudamérica.

Ubicada en el partido bonaerense de Campana, actualmente el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos es un área protegida de gran importancia para la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, durante décadas sus tierras estuvieron vinculadas a actividades rurales, al ferrocarril y a la fabricación de ladrillos.

Ubicado a 70 kilómetros de CABA, el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos es un oasis natural en medio de la urbanización. Foto: Argentina.gob.ar
Ubicado a 70 kilómetros de CABA, el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos es un oasis natural en medio de la urbanización. Foto: Argentina.gob.ar

Fue en 1990 que llegó la protección del área como reserva natural. Y en 2018 ya obtuvo la categoría de parque nacional. Todo ello fue clave para que la zona se convirtiera en uno de los refugios naturales más importantes del norte de la Provincia de Buenos Aires.

La transformación: de tierras productivas a un área protegida

El ingeniero Rómulo Otamendi es un protagonista fundamental en la historia del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos. Sus aportes y trabajos vinculados con los trazados ferroviarios a fines del S XIX le valieron ser reconocido con la entrega de esas tierras. Parte de ellas son parte en la actualidad del espacio protegido.

Los humedales son hogar y cuna de la biodiversidad en esta área natural protegida de la Provincia de Buenos Aires. Foto: Argentina.gob.ar
Los humedales son hogar y cuna de la biodiversidad en esta área natural protegida de la Provincia de Buenos Aires. Foto: Argentina.gob.ar

En aquella época, el ferrocarril era un actor fundamental en la economía, ya que permitía transportar productos agrícolas, ganado y materiales de construcción. Por esto mismo es que los terrenos y suelos arcillosos que actualmente integran el área protegida estaban muy relacionados con la fabricación de ladrillos.

Luego de la muerte de Otamendi, en 1934, los terrenos atravesaron distintas administraciones hasta que un área quedó bajo la órbita estatal. Ya promediando la década de 1980, buena parte del predio estaba abandonado.

Fue entonces que algunos ambientes comenzaron a recuperarse y la vegetación volvió a ser una actriz protagónica y fundamental. El 10 de octubre de 1990, en tanto, se creó la Reserva Natural Otamendi, lo que permitió proteger todo este territorio de gran valor ambiental.

En tanto, el 10 de octubre de 2018 -exactamente 28 años después de la creación de la reserva-, se estableció la creación del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos.

La nueva área protegida integró los terrenos de Otamendi con sectores de la Reserva Natural Río Luján. De esa manera, se amplió la superficie destinada a la conservación y se fortaleció la protección de ambientes asociados con la cuenca baja del río.

Humedales, refugio de biodiversidad

El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos conserva ambientes que cumplen funciones claves para el equilibrio natural.

En 2018 se creó el Parque Nacional, lo que le otorgó a estas tierras una protección indispensable para su preservación. Foto: Argentina.gob.ar
En 2018 se creó el Parque Nacional, lo que le otorgó a estas tierras una protección indispensable para su preservación. Foto: Argentina.gob.ar

Entre ellos se destacan los humedales, que almacenan agua, ayudan a amortiguar inundaciones y ofrecen refugio y alimento a numerosas especies.

El área reúne el Delta e Islas del Paraná, la Pampa y el Espinal, tres ambientes vinculados con regiones naturales. Es precisamente esta combinación la que explica la variedad de paisajes del parque.

Ese mosaico de ambientes permite la presencia de una fauna diversa. Entre los animales que habitan el área se encuentran carpinchos, gatos monteses, comadrejas overas y numerosas especies de aves acuáticas.

Hogar del ciervo más grande de Sudamérica

En esta área protegida, el actor protagónico es el ciervo de los pantanos. Se trata de la especie que le da nombre al parque y concentra buena parte de la atención

El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos alberga una amplia varidad de flora y fauna protegida. Foto: Argentina.gob.ar
El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos alberga una amplia varidad de flora y fauna protegida. Foto: Argentina.gob.ar

Se trata del cérvido de mayor tamaño de Sudamérica y una de las especies emblemáticas de los humedales de la región. Su cuerpo y sus largas patas -con pezuñas incluidas- están adaptados a desplazarse por terrenos blandos y anegados.

Un parque nacional en medio de ciudades

Entre los datos más sorprendentes del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos sobresale su ubicación. Se encuentra en Campana, a menos de 70 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en una región donde conviven industrias, rutas, barrios y actividades productivas.

Entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, los terrenos donde hoy está el parque nacional eran una zona productiva y clave en el ferrocarril. Foto: Argentina.gob.ar
Entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, los terrenos donde hoy está el parque nacional eran una zona productiva y clave en el ferrocarril. Foto: Argentina.gob.ar

Pese a esa cercanía con los grandes centros urbanos, el parque conserva paisajes de agua, vegetación nativa y fauna silvestre.