Invasión de sargazo jaquea al turismo en el caribe mexicano

La llegada masiva de estas algas aumentó exponencialmente desde 2014. Su color marrón y fuerte olor pone contra las cuerdas a una de las joyas turísticas mexicanas.

Enzo Campetella Enzo Campetella 25 Jun 2019 - 10:34 UTC
Sargazo
El sargazo invade playas y pega fuertemente a la economía de la región

Hace algunas décadas, cuando se empezó a debatir públicamente sobre el cambio climático y el aumento de las temperaturas, muchos creyeron que se trataba de algo teórico y lejano. Pero los tiempos se aceleraron, y los impactos económicos son cada vez más palpables y de mayor envergadura.

El complicado momento económico que está viviendo el caribe parece no tener solución en el corto plazo. Más bien todo indica que va a empeorar. Estamos refiriéndonos al sargazo, un alga que ha invadido toda la región, ha borrado el turquesa de sus aguas, y como si eso fuera poco, invadió la zona con un fuerte olor a podrido.

La mayoría de los investigadores asocian este drástico cambio al aumento de la temperatura que hace posible que el sargazo se multiplique, y avance hacia zonas donde su presencia era casi excepcional. En diálogo con El País, la investigadora de la Universidad de México, Rosa Elisa Rodríguez, ha dicho que “el sargazo es un ejemplo de lo que el cambio climático puede hacer al planeta al no tener cuidado del tratamiento de aguas residuales, inyectar tantos contaminantes al mar y emitir tantos gases invernadero”. La especialista lleva más de 2 décadas trabajando en los arrecifes frente a las costas de Puerto Morelos, en Quintana Roo, México.

¿Qué es el sargazo?

El sargazo es un alga de color marrón. Los navegantes portugueses lo compararon con un arbusto que tiene ese nombre, y desde allí se los conoce de esta manera. Su mayor concentración se observa en el océano Atlántico al este de las islas Bahamas, concentradas por la circulación de alta presión que generalmente domina la región. Su presencia siempre ha sido un problema para los navegantes, y es una zona de un gran número de naufragios.

Cuando el sargazo se desplaza hacia la costa, esta masa de algas se descompone y el aroma que emite es parecido a una cloaca que se destapa. Y convierte a playas paradisíacas en lugares donde el turismo no quiere ir. Desde 2014 su llegada a las playas del caribe mexicano comenzó a ser masiva.

En los años posteriores las toneladas que llegaban hasta ese paraíso turístico fueron en aumento, al tiempo que la industria turística ve que las bajas en las reservas siguen esa tendencia. Pero con el correr de los años, otros destinos turísticos del Caribe están amenazados. En el caso de Barbados, el sargazo está afectando a una especie autóctona como es el pez volador.

Un problema de difícil solución

La comunidad científica parece apuntar su diagnóstico hacia el aumento de las temperaturas por el cambio climático. Es el caso de Roberto Parra del Instituto Tecnológico de Monterrey quien considera que el calentamiento está modificando el comportamiento de las corrientes marinas.

Parra explica que “los polos congelados son los responsables de inyectar oxígeno a los océanos. Con menos cobertura de hielo, los océanos están perdiendo oxígeno. Esto atenta contra toda la vida marina”. El aumento del sargazo nos demuestra lo que ocurre cuando los ecosistemas pierden su balance.

El problema se profundiza con el volcado de aguas residuales al océano. El 38% de las aguas residuales del Estado mexicano de Quintana Roo no son tratadas según datos de la Comisión Nacional del Agua. Se espera que este 2019 la cantidad de sargazo que alcance esa zona triplique a la de 2018.

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