La misteriosa desaparición de un submarino en la Antártida revela secretos del fondo del mar
El robot submarino Ran desapareció debajo de las plataformas de hielo de la Antártida. Pero, antes de hacerlo, aportó información clave sobre el comportamiento de los glaciares y su deshielo.

Las profundidades de los océanos son todo un mundo misterioso por descubrir. Y dentro de ese atrapante misterio submarino, más intrigante se convierten aún las remotas y prácticamente inexploradas profundidades marinas bajo el hielo antártico.
En un mundo oscuro y distante, donde el ser humano jamás ha puesto siquiera un pie y donde un manto de misterio se posa sobre todo lo allí existente, un submarino científico desapareció, aunque no sin antes ser artífice de un descubrimiento sorprendente. Y es que, antes de perderse, el robot logró registrar estructuras nunca vistas bajo una gigantesca plataforma de hielo.
Se trata de un hallazgo que podría cambiar todo lo que sabemos -y más- sobre el comportamiento de los glaciares y el futuro del clima global.
SOS, submarino desaparecido bajo el hielo
El protagonista de esta misteriosa historia es Ran, un vehículo submarino autónomo diseñado para explorar cavidades bajo el hielo polar. Cuenta -o contaba- con 6 metros de largo y forma -o formaba- parte de un proyecto internacional que investiga -o investigaba- el deshielo de la Antártida y sus posibles efectos en el aumento del nivel del mar.
Su misteriosa desaparición y la falta de rastros por el momento de este submarino robot es lo que nos lleva a intercalar entre el presente y el pasado en los tiempos verbales. Y es que el Ran tenía como misión adentrarse en la cavidad que existe bajo la plataforma de hielo Dotson (Antártida Occidental).

Se trata de una zona prácticamente inaccesible que, hasta ahora, solo podía estudiarse mediante datos indirectos, entre las que se destacaban imágenes satelitales o núcleos de hielo, entre otros.
Por esto mismo es que Ran fue desplegado por científicos de la International Thwaites Glacier Collaboration (ITGC), un programa internacional que investiga el comportamiento de los grandes glaciares antárticos.
Mientras estuvo activo, el robot submarino logró recorrer largas distancias bajo el hielo para generar mapas en detalle del terreno submarino y sus características. Para ello iba equipado con sistemas de sonar de alta resolución y sensores oceanográficos.
Así fue que, durante sus primeras expediciones, se internó hasta 17 kilómetros dentro de una cavidad situada bajo la plataforma de hielo y recorrió más de 1.000 kilómetros en 27 días. Ello permitió que, por primera vez en la historia, se lograra cartografiar una amplia superficie del fondo helado.
Fue casi como descubrir un nuevo continente para los científicos investigadores.
El fascinante y misterioso "mundo" bajo el hielo
De acuerdo a los mapas generados por el submarino Ran, bajo la superficie del hielo reposan estructuras con formas irregulares entre las que se destacan mesetas heladas, terrazas escalonadas, depresiones y curiosas formaciones similares a gotas.

Lo llamativo es que estas figuras parecen haber sido esculpidas por el agua que circula bajo el glaciar y que erosiona su base desde abajo (lo que se conoce como "derretimiento basal").
Lo novedoso que aporta este hallazgo a la ciencia es que estas estructuras podrían revelar nuevos mecanismos de fusión del hielo que hasta ahora no habían sido considerados. Y comprender estos procesos es fundamental para anticipar cómo evolucionarán los glaciares en las próximas décadas.
Una pista clave sobre el aumento del nivel del mar
Científicamente hablando, la plataforma antártica de hielo Dotson es fundamental dada su proximidad al glaciar Thwaites. Se trata de una enorme masa de hielo y está considerada uno de los puntos más sensibles del planeta frente al cambio climático.
A nivel geográfico, las plataformas de hielo funcionan como barreras naturales que frenan el avance de los glaciares hacia el océano. Si estas estructuras se debilitan o colapsan, el flujo de hielo hacia el mar podría acelerarse y provocar un aumento significativo del nivel del mar a nivel mundial.
Los datos recopilados por el submarino robot Ran muestran que el deshielo no ocurre de manera uniforme. En la zona occidental (oeste) de la plataforma, las corrientes de agua relativamente cálidas erosionan con mayor intensidad la base del hielo, mientras que otras áreas permanecen más protegidas.
Estos hallazgos obligan a rever algunos de los modelos científicos a los que se recurren para predecir el comportamiento de los glaciares.
El misterio de la desaparición del submarino
Tras completar varias misiones exitosas, los investigadores regresaron con el robot submarino Ran a la región a comienzos de 2024 con el objetivo de continuar con las exploraciones.

Pero, de manera abrupta, la expedición tomó un giro inesperado. Y es que Ran realizó una primera y única inmersión bajo la plataforma de hielo, de la que nunca volvió regresó. Y aunque habían fijado un punto de retorno para el vehículo, directamente dejó de emitir señales y desapareció sin dejar rastro. Todo esto, vale recordar, en una de las regiones más inaccesibles del planeta.
Y aunque las causas son aún un misterio, las teorías de los científicos son diversas; y van desde un fallo técnico, a un posible encallamiento en el relieve submarino, sin deja de considerar una posible interacción con el entorno marino.
Recuperar el submarino se convierte en una utopía, puesto que sería se encuentra bajo cientos de metros de hielo y en sitios donde no funcionan los sistemas de navegación convencionales.
Una pérdida que deja un gran hallazgo
Pese a la pérdida del robot submarino, los datos que Ran logró transmitir antes de desaparecer son un invaluable aporte de información referida al funcionamiento de los glaciares antárticos.

Y es que los mapas obtenidos revelan que la base de las plataformas de hielo es mucho más compleja de lo que se pensaba y que existen procesos de erosión y circulación oceánica que todavía no se terminan de comprender.
El equipo internacional que lidera el proyecto -con ese saber agridulce de lo que dejó como hallazgo la pérdida del submarino- ya planea reemplazar al Ran para dar continuidad las investigaciones. Porque, sin lugar a dudas, bajo el hielo antártico todavía quedan muchos secretos por descubrir.