Desconectan a primer satélite meteorológico europeo en órbita polar

Metop-A entregó información durante 3 veces el tiempo que se había estimado originalmente. Su proceso de apagado definitivo comenzó el pasado 15 de noviembre. La información que proporcionó durante 15 años fue vital para la meteorología.

Metop-A
El servicio de satélites polares europeos se complementa con Metop-B y Metop-C.

Para los que llevamos ya varias décadas en el trabajo de hacer pronósticos meteorológicos casi a diario, el Metop-A ha sido uno de los satélites que nos aportó información en los últimos 15 años. Lo cierto es que su tiempo de servicio superó con creces el período esperado cuando se lo puso en órbita: brindó datos meteorológicos durante 3 veces el tiempo estimado.

Según informó la European Organisation for the Exploitation of Meteorological Satellites (EUMETSAT), el pasado 15 de noviembre comenzó el proceso de retirada de Metop-A, el primer satélite meteorológico de órbita polar de Europa. Fue lanzado el 19 de octubre de 2006, y vuela en una órbita sincrónica al Sol, un tipo de órbita polar en la que el satélite pasa por cada punto de su ruta a la misma hora local cada día.

Metop-A trabaja conjuntamente con Metop-B y Metop-C para formar el Sistema Polar de EUMETSAT. Juntos, estos tres satélites proporcionan a los usuarios mundiales datos meteorológicos sustanciales que reducen significativamente los errores de previsión, así como datos climáticos que se utilizan para el seguimiento del cambio climático.

15 años aportando datos

Durante 15 años Metop-A ha llevado doce instrumentos que recogen la radiación que se refleja en la Tierra y que los expertos en teledetección analizan para inferir información sobre diversas características de la atmósfera, como la temperatura, la humedad y los gases, así como la velocidad y la dirección de los vientos oceánicos, entre otras.

Stefania Tarquini, ingeniera de operaciones de naves espaciales en órbita baja y directora del proyecto de fin de vida de Metop-A, señaló que “Metop A ha proporcionado información científica de la más alta calidad desde su lanzamiento y, desde entonces, su contribución a la previsión meteorológica y a la vigilancia del clima ha sido inestimable".

Este satélite ha sido el primer satélite sujeto a un acuerdo entre Estados Unidos y Europa que incluía instrumentos estadounidenses, proporcionados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que volaban en un satélite europeo, operado por EUMETSAT.

Proceso final

Según consigna EUMETSAT en su web oficial, el proceso de retirada del satélite de su órbita, conocido como deorbiting, comienza con una serie de maniobras que se llevarán a cabo durante los próximos diez días contados desde el 15 de noviembre. El satélite se bajará de manera que su punto de órbita más cercano a la Tierra disminuya de 817 km a 580 km.

Luego, mientras el satélite se desplaza hacia el norte desde el Polo Sur, realizará una maniobra de retroceso, que supone un giro de 360 grados realizado en el transcurso de los cincuenta minutos que tarda en llegar a Svalbard (Noruega). Esta maniobra, pionera en EUMETSAT, permitirá a los instrumentos, que normalmente escanean la Tierra, escudriñar el espacio profundo, algo innovador ya que no había sido diseñado para hacer eso. Esta información ayudará a mejorar el funcionamiento de sensores de temperatura y humedad atmosférica en el futuro.

Después de que Metop-A transmita a la estación terrestre de Svalbard la información recogida en la maniobra de retroceso, el combustible restante se agotará mediante una serie de maniobras adicionales antes de desconectar las baterías y los transpondedores. A continuación, se dejará que el satélite descienda en espiral en órbitas progresivamente más bajas hasta que se desintegre al volver a entrar en la atmósfera terrestre. Se espera que este proceso termine en los próximos veinticinco años, de acuerdo con las normas internacionales sobre la reducción de la basura espacial.