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Despegó James Webb, el telescopio espacial más grande de la historia

Viajará hasta situarse a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, y desde allí ofrecernos una vista inédita del universo. Es tan grande en tamaño que se ha doblado al estilo origami para poder caber en el cohete que lo transportó.

Telescopio James Webb
Una vez en el espacio, el telescopio se desplegará como si fuera un juguete "transformer".

Transportado por el cohete Ariane 5, James Webb, el mayor telescopio jamás enviado al espacio despegó este sábado 25 a las 09.20 hora argentina, desde el puerto espacial europeo de Kurú, en Guayana Francesa.

El lanzamiento se produjo sin ningún contratiempo, pero con un cielo parcialmente nublado en Kurú que no permitió ver de manera continua el ascenso del cohete y las dos largas lenguas de fuego que provocaban sus motores a plena potencia.

Tras el despegue, la NASA destacó en un tweet el comienzo de "una nueva y emocionante década de ciencia", y que el James Webb "cambiará nuestra comprensión del espacio tal y como lo conocemos". La Agencia Espacial Europea (ESA), por su parte, señaló que este despegue "es un impresionante regalo de Navidad", entre otras cosas para la ciencia espacial.

El James Webb, una colaboración entre las agencias espaciales de Estados Unidos (NASA), Europa (ESA) y Canadá (CSA). Viajará hasta situarse a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, unas cuatro veces más lejos que la Luna.

Ofrecerá una vista inédita del universo

Desde allí, ofrecerá una vista inédita del universo a longitudes de onda del infrarrojo cercano y el infrarrojo medio, y permitirá a los científicos estudiar una gran variedad de objetos celestes, siendo capaz de mirar hacia atrás en el tiempo más de 13.500 millones de años para ver las primeras galaxias que nacieron tras el Big Bang.

Para ello, deberá seguir un largo viaje y superar una serie de etapas críticas en el próximo mes. El James Webb es tan grande que se ha doblado al estilo origami para caber en el cohete de Arianespace y una vez en el espacio se desplegará como un juguete "transformer".

Entre otros, deberá abrir su parasol, del tamaño de una cancha de tenis, y luego el espejo primario, de 6,5 metros.

Tres décadas de trabajo

El Webb empezó su viaje después de casi tres décadas de trabajos de desarrollo y construcción, y años de retrasos. La importancia y revolución de esta misión, tanto desde el punto de vista astronómico como tecnológico, ha hecho que las agencias espaciales realicen retransmisiones en varios idiomas.

En su cuenta de Twitter, el director general de la ESA, Josef Aschbacher, dijo: "Ver un lanzamiento de esta magnitud y en este nivel de cooperación internacional es ver una maquinaria increíble en acción (…), estoy orgulloso del trabajo".