El 30 de marzo es el Día Internacional de Desechos Cero, bajo el lema 2026: “El desecho cero comienza en tu plato"
Este 30 de marzo de 2026, el Día Internacional del Desperdicio Cero se centra en los alimentos: lo que comemos, lo que desperdiciamos y cómo podemos avanzar hacia un futuro más cíclico. “El desecho cero comienza en tu plato".

El mundo está desperdiciando alimentos a una escala asombrosa; esto está socavando la seguridad alimentaria y comprometiendo el progreso hacia un futuro circular y sin residuos.
Casi el 19 % de todos los alimentos disponibles para los consumidores se desperdician cada año, lo que acelera las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global y agota recursos valiosos como la tierra, el agua y la energía.
La enorme cantidad de desechos generados por las modalidades de producción y consumo insostenibles de los seres humanos, desemboca en un problema muy grave, que es de larga data, y lleva al planeta hacia su destrucción.
Sin embargo, no hace mucho tiempo, el 14 de diciembre del 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución en su septuagésimo séptimo período de sesiones en la que se decidió proclamar el 30 de marzo como el Día Internacional de Cero Desechos, que se celebrará todos los años.

Este 30 de marzo de 2026 es la quinta edición del Día Internacional de Desechos Cero, y el lema de campaña se centra en los alimentos, "El desecho cero comienza en tu plato".
"El desecho cero comienza en tu plato”
Este 30 de marzo de 2026 es la quinta edición de Desechos Cero, impulsada bajo el lema de campaña: "El desecho cero comienza en tu plato" (“Zero Waste Starts on Your Plate”, en inglés). Este año, la ONU (junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - PNUMA y ONU-Hábitat) ha decidido poner los ojos en la actual crisis alimentaria y ambiental.
La ONU destaca este tema debido al alarmante impacto del desperdicio de comida. Las cifras son realmente críticas. A nivel mundial, se desperdician aproximadamente 1050 millones de toneladas de alimentos al año (casi una quinta parte de todos los alimentos disponibles para los consumidores), mientras cientos de millones de personas padecen hambre.

Además, el impacto climático es brutal, el desperdicio de alimentos es responsable de hasta el 14 % de las emisiones mundiales de metano, un potente gas de efecto invernadero, por lo que estas toneladas repercuten en las personas y en el medio ambiente.
La campaña de 2026 insta a gobiernos, empresas y consumidores a rediseñar los sistemas alimentarios, transitar hacia la circularidad, planificar las compras y apoyar la recuperación y redistribución de alimentos.
Alrededor del 60 % del desperdicio de alimentos se produce en los hogares. El resto proviene principalmente de los servicios y la venta al por menor, como resultado de sistemas alimentarios ineficientes, tanto en la producción, la distribución como el consumo.
Para abordar este problema es necesario rediseñar estos sistemas y realizar una transición hacia un enfoque más sostenible y cíclico basado en la eficiencia, la resiliencia y la sostenibilidad.
Cómo lograr “Desecho cero en tu plato”
Para que esta transición tenga éxito, es necesario que todos pongamos de nuestra parte y la ONU sugiere cambios urgentes:
- Impulsar la prevención del desperdicio de alimentos mediante planes climáticos y de biodiversidad y políticas nacionales sobre circularidad, residuos, sistemas alimentarios, agricultura y desarrollo urbano, y promover la medición y el seguimiento.
- Fortalecer las alianzas público-privadas.
- Demostrar liderazgo y tomar medidas uniéndose a la iniciativa Food Waste Breakthrough.
El sector privado puede:
- Establecer objetivos cuantificables de reducción del desperdicio de alimentos e integrarlos en los compromisos de sostenibilidad existentes.
- Innovar para realizar la transición a sistemas alimentarios circulares y mejorar la eficiencia en todas las cadenas de suministro.
Los consumidores pueden:
- Planifica tus comidas: hacer una lista y revisa tu heladera para evitar compras impulsivas.
- Cocina a medida: calcular bien las porciones para evitar excesos y, si quedan sobras, aprovéchalas para crear nuevas recetas.
- Almacenaje inteligente: guardar cada alimento adecuadamente (herméticos, frío, oscuridad) y consumir siempre primero lo más antiguo.
- Entender las etiquetas: la leyenda "Consumir preferentemente antes de..." indica calidad óptima, no seguridad. Si huele y sabe bien, es seguro comerlo.
- Aceptar la imperfección: comprar frutas y verduras que no tengan la "estética idealizada"; son igual de nutritivas y evitas que se descarten por su aspecto.
- Compartir y donar: regalar la comida extra a vecinos, donalar a bancos de alimentos o aprovechar excedentes en comercios con descuentos.
- Hacer compost: transformar restos inevitables (como cáscaras) en abono. Evitarás que generen metano en vertederos y nutrirás la tierra.
Un futuro sin residuos es posible si trabajamos unidos: podés contribuir consumiendo de forma consciente, recuperando los excedentes de alimentos y trabajando para crear sistemas alimentarios circulares. Asegurémonos de que nuestros alimentos se valoran y no se desperdician.
Mensaje del Secretario General para 2026
En el mundo se desperdicia demasiada comida. Cada día desechamos suficientes alimentos como para preparar mil millones de platos, y al mismo tiempo dejamos que el 9 % de la humanidad pase hambre.
Estamos poniendo en peligro nuestro clima, nuestros ecosistemas y nuestra salud, además de amenazar nuestra capacidad para alimentarnos en el futuro. Por ello, este año el Día Internacional de Cero Desechos pone el foco en el cada vez mayor desperdicio de alimentos y nos exhorta a cada uno de nosotros a actuar frente a esta crisis.

Los consumidores pueden lograr un gran impacto mediante pequeños cambios en sus hábitos de compra y cocina. Los minoristas pueden optimizar sus operaciones y redistribuir los excedentes de alimentos. Las ciudades pueden ampliar la separación de residuos orgánicos y reforzar el suministro para escuelas y hospitales. Y los gobiernos nacionales pueden impulsar un cambio sistémico al hacer frente al desperdicio de alimentos en sus planes de acción climática y biodiversidad y forjar alianzas público-privadas.
A través de iniciativas como Food Waste Breakthrough y No Organic Waste, ambas lanzadas en el 30º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, podemos reducir a la mitad el desperdicio de alimentos de aquí a 2030, lograr una disminución de hasta un 7 % en sus emisiones de metano y construir sistemas alimentarios circulares y resilientes.
Reducir el desperdicio de alimentos fortalece la seguridad alimentaria, protege a las comunidades más vulnerables y contribuye a la estabilidad económica y a sistemas alimentarios más resilientes.
— Programa ONU Medio Ambiente (@unep_espanol) March 28, 2026
Más sobre el #DíaCeroDesechos este lunes, en inglés: https://t.co/aDcCGB3zVq pic.twitter.com/v5kPehTU9s
Además de proteger nuestro planeta, estas medidas crearán empleos verdes, reducirán la inseguridad alimentaria y el impacto climático y evitarán pérdidas económicas de hasta un billón de dólares al año. Porque no podemos dar por sentados los alimentos. Juntos, construyamos los sistemas alimentarios sin desechos que precisamos para sustentar a las personas y al planeta.
Referencia de la noticia
"Día Internacional del Desechos Cero: "El desecho cero comienza en tu plato". ONU. 30 de marzo de 2026.