El humo de incendios en Australia llegó a Argentina

Los incendios en Australia son los peores en su historia. La cantidad de humo generada es tan grande como para dar la vuelta el mundo y llegar a Sudamérica.

Enzo Campetella Enzo Campetella 15 Nov 2019 - 21:21 UTC
Incendios Australia
La masa de humo generada por los incendios en Australia son claramente observables desde el espacio. Imagen: satélite Suomi NPP

Nueva Gales del Sur, en el sureste de Australia, está viviendo los peores incendios de su historia este mes de noviembre. Una conjunción de parámetros meteorológicos han dado lugar a un verdadero desastre: altas temperaturas con bajísimo contenido de humedad en el ambiente y viento intenso. Así, está servido el cóctel perfecto para el desarrollo de incendios en esta zona australiana, que generalmente es afectada por este tipo de siniestros, pero no tan extraordinarios.

El humo llegó a Argentina

El pasado jueves 14 de noviembre, el Servicio Meteorológico de Argentina informó que, después de varios días con incendios devastadores en Australia, el humo fue transportado por el viento sobre el océano Pacífico hasta alcanzar Sudamérica. Después de 12.000 kilómetros, la pluma de humo tocó territorio argentino.

La autoridad meteorológica de Argentina ha alertado que, mientras continúen los focos en Australia, nuevas irrupciones de humo virtualmente podrán dar la vuelta al mundo hasta alcanzar otra vez el país.

Si bien muchos focos van siendo controlados, el panorama no es el mejor ya que todavía queda por delante un largo verano con pronósticos de sequías prolongadas. Apagar este tipo de incendios puede llevar meses de trabajo. Hace 10 años la zona vivió una gran tragedia con más de 370 muertos en lo que se conoce como Black Saturday por la suma de incendios y altas temperaturas. La ola de calor de 2014 se catalogó como “extrema”, es posible que este año haya que inventar una nueva definición: “muy extrema”.

Lo peor puede estar por venir

Por regla general, la temporada de incendios en Australia se extiende entre octubre y marzo. La costa este del país generalmente es alcanzada durante el verano por vientos secos y masas de aire muy calurosas que se desarrollan en el desierto central. En esta situación, algo notable es que aproximadamente 600 escuelas en Sydney y otras ciudades fueron cerradas debido a la amenaza de incendio, de acuerdo a lo indicado por Earth Observatory.

El Bureau de Meteorología de Australia reportó la falta de lluvias a gran parte de Nueva Gales del Sur, Queensland y Australia del Sur desde principios de 2017. Mientras esta situación se desarrolla, el gobierno australiano tiene que maximizar los esfuerzos no solo para contener estos incendios, sino además sabiendo que las peores olas de calor del verano están por llegar con pronósticos nada alentadores.

Las cosas fueron a peor cuando el viceprimer ministro, Michael McCormack, un 'negacionista' del cambio climático dijo el lunes pasado que “los que se preocupan por el cambio climático son unos locos delirantes de la ciudad. Hemos tenido incendios en Australia desde el comienzo de los tiempos. Lo que la gente necesita ahora es un poco de simpatía, comprensión y asistencia real: necesitan ayuda, necesitan refugio”. No todos piensan lo mismo.

Publicidad