El planeta pierde agua dulce a un ritmo alarmante y amenaza al menos a 280 millones de personas

Cada año los continentes pierden suficiente agua dulce como para abastecer a cientos de millones de personas. La ciencia advierte que este proceso silencioso ya está en marcha y que sus consecuencias pueden redefinir la seguridad hídrica global.

agua dulce perdida
La pérdida de agua dulce a nivel global no solo está relacionada con un cambio en el régimen de lluvias y un aumento en las temperatura promedio, sino en el uso que se hace del recurso.

La pérdida de agua dulce continental se ha convertido en uno de los grandes problemas ambientales del siglo XXI. Estudios recientes indican que, año tras año, la cantidad de agua que desaparece de suelos, ríos, lagos y acuíferos es equivalente al consumo anual de unos 280 millones de personas. Este fenómeno no responde a una sola causa, sino a la combinación de cambio climático, sobreexplotación y alteraciones profundas en el ciclo hidrológico.

El comercio virtual de agua puede ahorrar enormes cantidades de agua al reubicar algunos de estos cultivos en países que no sufren sequías extremas. Por ejemplo, entre 1996 y 2005, Jordania ahorró 7000 millones de metros cúbicos de agua importando trigo de Estados Unidos y maíz de Argentina.

La investigación publicada por Live Science, basada en datos científicos globales, muestra que amplias regiones del planeta están perdiendo humedad de forma sostenida. No se trata solo de sequías puntuales, sino de una tendencia estructural conocida como secado continental. En muchas zonas, la evaporación supera sistemáticamente a las precipitaciones, reduciendo la disponibilidad de agua superficial y subterránea.


Este proceso afecta de manera directa a la agricultura, al abastecimiento urbano y a los ecosistemas
. Grandes cuencas fluviales muestran descensos persistentes en sus niveles, mientras que los acuíferos, que actúan como reservas estratégicas, se recargan cada vez menos. El resultado es una presión creciente sobre un recurso esencial para la vida y la estabilidad social.

El secado continental y sus causas profundas

El concepto de secado continental ha sido analizado en profundidad por el Banco Mundial en su informe sobre la amenaza que representa para el futuro común de la humanidad. Según este organismo, el aumento de las temperaturas intensifica la evaporación y modifica los patrones de precipitación, haciendo que regiones tradicionalmente húmedas comiencen a perder agua de forma sostenida.

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A este factor climático se suma la acción humana
. La extracción masiva de agua subterránea para riego, industria y consumo urbano supera en muchos casos la capacidad natural de recarga. El estudio publicado en la revista científica Water, de MDPI, demuestra que numerosos acuíferos del mundo están en declive continuo, lo que agrava la vulnerabilidad frente a sequías prolongadas.

La deforestación y los cambios en el uso del suelo también juegan un papel clave. Al eliminar la vegetación natural, se reduce la capacidad del terreno para retener humedad y regular el escurrimiento. Esto provoca que el agua de lluvia se pierda más rápidamente, disminuyendo la infiltración y acelerando el secado de los continentes.

Cómo enfrentar una crisis hídrica global

Los expertos coinciden en que aún es posible mitigar esta tendencia si se actúa de manera coordinada. La mejora en la eficiencia del uso del agua, especialmente en la agricultura, puede reducir de forma significativa la presión sobre ríos y acuíferos. Tecnologías de riego más precisas y una mejor gestión de cultivos son herramientas clave.


Otra estrategia fundamental es la protección y restauración de ecosistemas que regulan el ciclo del agua
. Humedales, bosques y suelos saludables funcionan como esponjas naturales que almacenan y liberan agua de manera gradual. El Banco Mundial destaca que invertir en soluciones basadas en la naturaleza no solo es eficaz, sino también económicamente rentable.

Finalmente, la ciencia subraya la necesidad de políticas públicas sólidas y cooperación internacional. La pérdida de agua dulce continental es un problema global que no reconoce fronteras. Tal como señalan las investigaciones citadas por Live Science y MDPI, enfrentar el secado continental será decisivo para garantizar agua, alimentos y estabilidad para las próximas generaciones.

Referencia de la noticia

Schyns, J.F.; Hamaideh, A.; Hoekstra, A.Y.; Mekonnen, M.M.; Schyns, M. Mitigating the Risk of Extreme Water Scarcity and Dependency: The Case of Jordan. Water 2015, 7, 5705-5730. https://doi.org/10.3390/w7105705