¿Es cierto que los árboles están “explotando” en Minnesota? Esto es lo que pasa en realidad
En Minnesota, el frío extremo empuja a los árboles a un límite inesperado: la madera estalla en un chasquido seco y potente. ¿Por qué ocurre?

Si estuviste scrolleando redes sociales en los últimos días, probablemente te cruzaste con posteos alarmistas que advierten a los habitantes de Minnesota sobre árboles que “explotan” mientras el frío extremo se instala en la región. Algunos videos y comentarios pintan la escena como si los troncos estallaran de golpe, cual fuegos artificiales, y en medio de una ola de frío despiadada eso alcanza para levantar más de una ceja.
Entonces, ¿hay un peligro real? Más o menos, pero no de la manera en que internet lo cuenta.
Por qué la gente escucha fuertes “estallidos”
Lo que muchos describen como “árboles que explotan” en realidad responde a un fenómeno conocido del invierno llamado frost cracking o cold splitting (agrietamiento por frío). No es algo nuevo ni exclusivo de Minnesota: simplemente ocurre pocas veces, y cuando aparece lo hace con un ruido tan seco y potente que resulta imposible no sobresaltarse.
Dicho de forma simple: los árboles tienen agua y savia en el interior de sus troncos. Cuando la temperatura cae muy rápido -sobre todo durante la noche- esa humedad se congela y se expande. Al mismo tiempo, la corteza externa se contrae por el frío. Esa combinación genera una tensión interna enorme y, en algunos casos, la madera cede.
EXPLODING TREES are possible in the Midwest and Northern Plains on Friday and Saturday, as temperatures are forecasted to fall 20 degrees BELOW zero! pic.twitter.com/nqnoqsbHNU
— Max Velocity (@MaxVelocityWX) January 21, 2026
Cuando eso ocurre, la grieta aparece de manera repentina y con un estruendo notable. Muchos describen el sonido como un disparo, un petardo o un golpe seco que retumba en todo el barrio. En el silencio de una noche gélida, la experiencia puede resultar francamente inquietante.
¿Los árboles realmente están explotando?
No, al menos no en el sentido dramático de la palabra. Los árboles no estallan ni salen despedidos pedazos de madera por el aire. Lo que ocurre es una rajadura en el tronco o en la corteza, muchas veces a lo largo de una zona que ya presentaba una debilidad previa. El ruido aparece por la liberación súbita de la tensión acumulada, no por una explosión.
"Exploding Trees" are Possible in the Midwest. No, they don't actually explode but the expected extreme temperature drops can cause sap inside trees to freeze rapidly. This causes pressure to build causing a sudden fracture called a "Frost Crack". pic.twitter.com/jJG2NGyKl6
— Ben Olson (@radiobenolson) January 22, 2026
La mayor parte del tiempo, el daño queda limitado al propio árbol. Muchos incluso sobreviven a estas grietas por frío, aunque si el proceso se repite durante varios inviernos seguidos, la estructura puede debilitarse.
Por qué el tema aparece ahora en los titulares
Los árboles de Minnesota están acostumbrados a inviernos duros, pero este pulso de aire ártico trae temperaturas extremas y descensos muy rápidos, una combinación que aumenta las chances de agrietamiento por frío.
Si a eso se le suma el efecto amplificador de las redes sociales, un fenómeno natural poco frecuente puede escalar rápido hasta el pánico viral. El término “árboles que explotan” llama la atención, aunque también exagera el riesgo.
¿Hay que preocuparse?
Para la mayoría de las personas, el riesgo es bajo. En episodios de frío extremo, las preocupaciones reales siguen siendo las de siempre: sensaciones térmicas peligrosas, riesgo de congelamiento de la piel, mayor exigencia para los sistemas de calefacción y calles y veredas resbaladizas.
Not many places on Earth will be colder than the United States.
— Meteored (@meteoredcom) January 22, 2026
A cold entrance will move across the country over the weekend, dropping temperatures as much as 27°C (80°F) below normal️
️ Predicted anomalies map. pic.twitter.com/DO7VOcbDMt
Puede existir un riesgo menor de caída de ramas si el árbol ya estaba debilitado, pero no se trata de algo distinto a otros peligros típicos del invierno. Si escuchás un estallido fuerte afuera, lo más probable es que resulte más impactante para los oídos que realmente peligroso.