Estática: ¿Por qué todo nos da “una patadita”?

Desde hace unos días tocar un picaporte, la puerta del auto o incluso el saludo a otra persona produce una descarga eléctrica que nos sobresalta. ¿Por qué sucede? Aunque no lo creas la meteorología tiene mucho que ver con esto.

Cindy Fernández Cindy Fernández 22 Sep 2019 - 23:32 UTC
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Si el aire es seco las cargas se acumulan en nuestro cuerpo porque no encuentran un camino para descargarse.

Las actividades de la vida cotidiana ya no son lo que eran. Se desconfía de cualquier superficie metálica, porque cuando te descuidaste y te acercaste lo suficiente..¡chas! una patada. Estas descargas eléctricas no son un fenómeno nuevo pero en estos días se volvieron tan constantes que no pasan desapercibidas.

A lo largo del día rozamos distintas superficies, y como consecuencia de esta fricción, uno de los objetos pierde electrones (carga positiva) mientras que el otro los acumula (carga negativa). Ambas cargas tienden a equilibrarse nuevamente y aprovechan el contacto con una superficie conductora, como el marco de la puerta o el picaporte, para soltar el chispazo.

Si las suelas de los zapatos que tenés puestos son de goma, si no tocás objetos de forma continua o si traes ropa de lana es muy probable que comiences a acumular energía estática, y que se libere la próxima vez que roces o acerques tu dedo a algo metálico. Incluso, a veces, es posible ver el chispazo o escuchar el ruido.

El rol de la meteorología

El aire es un aislante eléctrico pero el agua es muy buena conductora de la electricidad. Si el aire que nos rodea está húmedo, a lo largo del día nos iremos descargando al entrar en contacto con las minúsculas partículas de agua presentes en nuestro alrededor. Pero si el aire es seco, las cargas seguirán acumulándose en nuestro cuerpo porque no encuentran un camino para descargarse.

Las “pataditas” de la estática también son frecuentes durante el invierno ya que el aire frío contiene menos vapor de agua que cuando las temperaturas son más elevadas. Y a esto se le suma que en esa época del año es cuando tendemos a utilizar ropa de abrigo mucho más sensible a las acciones electrostáticas, como la lana.

¿Soluciones?

Podemos incorporar algunos hábitos para reducir la carga y sentir menos chispazos en estos días secos. Una solución sencilla es humidificar la casa o la oficina para tener más agua en el aire y perder cargas fácilmente.

Otra opción es caminar descalzo o con un calzado más adecuado. Hay que evitar las suelas de goma ya que te aíslan del suelo y no permite que te descargues. También ayuda caminar sin arrastrar los pies y esquivar las alfombras. En cuanto a la ropa, lo mejor es que sea de algodón ya que es menos propensa adquirir cargas.

Y si ninguna de estas soluciones te convence, lo mejor será que la próxima vez que decidas tocar una superficie conductora lo hagas con decisión, apoyando toda la mano a la vez. Así evitas el efecto punta en el dedo y la electricidad se distribuye en una superficie más grande. De esta forma la “patadita” será menos dolorosa.

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