¡Llegaron las primeras ballenas a Puerto Madryn! Las impactantes imágenes que anticipan una gran temporada

Las primeras ballenas francas australes ya aparecieron frente a Puerto Madryn y anticipan una temporada de avistajes inolvidable en uno de los destinos naturales más impactantes de Argentina.

Las primeras balllenas comenzaron a llegar a las costas de Puerto Madryn e inicia uno de los espectáculos naturales más asombrosos de Argentina: su avistaje. Foto: Gentileza Maxi Jonas
Las primeras balllenas comenzaron a llegar a las costas de Puerto Madryn e inicia uno de los espectáculos naturales más asombrosos de Argentina: su avistaje. Foto: Gentileza Maxi Jonas

Puerto Madryn es, entre otras cosas, sinónimo de avistaje de ballenas. Por esto mismo es que los primeros ejemplares que ya comenzaron a acercarse a la zona han entusiasmado a ciudadanos locales, turistas, especialistas y amantes de la naturaleza.

Si bien aún restan algunos días para el inicio oficial de la temporada de avistajes (suele comenzar cerca del 9 o 10 de junio), varios ejemplares de ballena franca austral ya fueron registrados en las aguas del Golfo Nuevo, marcando el inicio de uno de los espectáculos naturales más impactantes de la Argentina.

Cada año, entre mayo y diciembre, cientos de estos gigantes marinos llegan a las costas de Chubut para reproducirse y criar a sus ballenatos en aguas más calmas y protegidas.

Uno de los mejores lugares del mundo para ver ballenas desde la costa

Si algo hay que reconocerle a esta zona de la Patagonia argentina es que cuenta con uno de los sitios más sorprendentes para observar ballenas desde la costa. Estamos hablando del Área Natural Protegida El Doradillo, ubicada a pocos kilómetros de Puerto Madryn.

Si bien la temporada oficial de avistaje de ballenas comienza entre el 9 y el 10 de junio, los primeros cetáceos ya llegaron al lugar. Foto: Gentileza Frank Wirth
Si bien la temporada oficial de avistaje de ballenas comienza entre el 9 y el 10 de junio, los primeros cetáceos ya llegaron al lugar. Foto: Gentileza Frank Wirth

En este punto, las ballenas se acercan a escasos metros de la orilla, permitiendo disfrutar del espectáculo sin necesidad de embarcarse y convirtiéndose en un fenómeno prácticamente único en el mundo.

La particular geografía del lugar, con playas de canto rodado y una pendiente pronunciada bajo el agua, favorece la cercanía de las madres con sus crías. Incluso, los visitantes pueden observar hasta soplidos, coletazos y saltos desde la costa, en un entorno completamente natural y desde tierra firme.

Durante los meses de invierno y primavera, especialmente entre junio y septiembre, El Doradillo se transforma en uno de los puntos más buscados por turistas nacionales e internacionales que desean vivir una experiencia de contacto directo con la fauna marina.

En el Área Natural Protegida El Doradillo las ballenas pueden verse cerca desde la costa y sin necesidad de embarcar. Foto: Gentileza Frank Wirth
En el Área Natural Protegida El Doradillo las ballenas pueden verse cerca desde la costa y sin necesidad de embarcar. Foto: Gentileza Frank Wirth

De hecho, las primeras fotografías de esta temporada muestran ballenas nadando muy cerca de la costa, anticipando un año con excelente presencia de cetáceos en la región.

Puerto Pirámides, el sitio indicado para embarcar

Además de los avistajes costeros, la experiencia embarcada tiene su epicentro en Puerto Pirámides, dentro del Área Protegida Península Valdés. Desde allí parten excursiones de aproximadamente 90 minutos que permiten observar a las ballenas francas australes en su hábitat natural.

La posibilidad de encuentro es altísima y convierte a esta región en uno de los pocos lugares del planeta donde el avistaje de ballenas posee prácticamente garantía de observación.

Desde Puerto Pirámides, los visitantes pueden embarcar y, a pocos metros de la costa, navegar entre ballenas y sus crías; así como también entre sus colas y saltos. Foto: Gentileza Frank Wirth
Desde Puerto Pirámides, los visitantes pueden embarcar y, a pocos metros de la costa, navegar entre ballenas y sus crías; así como también entre sus colas y saltos. Foto: Gentileza Frank Wirth

En la mayoría de las ocasiones, los animales se acercan espontáneamente a las embarcaciones, generando momentos inolvidables. Los visitantes suelen ser testigos de comportamientos naturales como saltos, movimientos de cola y juegos entre madres y crías.

Así es el avistaje responsable, el modelo que protege a las ballenas

El desarrollo del turismo sustentable en la Patagonia fue clave para la conservación de la ballena franca austral. A diferencia de antiguas prácticas extractivas, hoy el avistaje representa una actividad económica basada en la protección de la biodiversidad y el respeto por el ambiente.

Chubut impulsa protocolos especiales para que el turismo no sea invasivo y no se altere el ecosistema ni el hábitat de las ballenas. Foto: Gentileza Frank Wirth
Chubut impulsa protocolos especiales para que el turismo no sea invasivo y no se altere el ecosistema ni el hábitat de las ballenas. Foto: Gentileza Frank Wirth

En Chubut, la actividad está regulada por estrictas normativas provinciales que establecen protocolos específicos para minimizar el impacto sobre los animales. Desde 2005 se aplica la denominada “técnica patagónica”, un sistema que fija límites de distancia, tiempos de permanencia y cantidad de embarcaciones habilitadas cerca de los cetáceos.

En ese sentido, guardafaunas y personal de Prefectura Naval realizan controles permanentes para garantizar el cumplimiento de estas medidas indispensables para preservar el bienestar de las especies.

Por temporada se registran unas 2.200 ballenas en el Golfo Nuevo. Para no alterarlas demasiado, entre otras cosas, hay un cupo de embarcaciones en simultáneo permitidas. Foto: Gentileza Frank Wirth
Por temporada se registran unas 2.200 ballenas en el Golfo Nuevo. Para no alterarlas demasiado, entre otras cosas, hay un cupo de embarcaciones en simultáneo permitidas. Foto: Gentileza Frank Wirth

Actualmente, el Golfo Nuevo registra más de 2.200 ejemplares por temporada, cifra que refleja la recuperación y estabilidad de la población en la región.

No todo son ballenas: un ecosistema único en la Patagonia

La experiencia ecoturística en Puerto Madryn no se limita únicamente al avistaje de ballenas. Toda la región ofrece un ecosistema privilegiado donde conviven lobos marinos, pingüinos, aves costeras y una enorme diversidad de fauna terrestre y marina.

Una de las experiencias más recomendadas e indescriptibles es la de navegar entre soplidos, saltos y coletazos de ballenas. Foto: Gentileza Maxi Jonas
Una de las experiencias más recomendadas e indescriptibles es la de navegar entre soplidos, saltos y coletazos de ballenas. Foto: Gentileza Maxi Jonas

Por esto mismo es que la combinación de paisajes patagónicos, biodiversidad y turismo responsable convierte a esta zona de Chubut en uno de los destinos naturales más impactantes del continente.

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