La tecnología rinde en el campo: el 82 % de los productores que la usa ya obtiene beneficios económicos

La tecnología permite ahorrar insumos y mejorar los resultados del campo. Aprovechar esos beneficios exige inversión y capacitación, en un escenario condicionado por las retenciones.

Los sensores montados en el tractor permiten identificar diferencias en las condiciones del suelo mientras recorren el lote. Esa información ayuda a definir un manejo adaptado a cada ambiente.
Los sensores montados en el tractor permiten identificar diferencias en las condiciones del suelo mientras recorren el lote. Esa información ayuda a definir un manejo adaptado a cada ambiente.

Fertilizar de más un sector del lote o aplicar herbicidas donde no hay malezas implica gastar recursos que podrían aprovecharse mejor. La tecnología digital permite reconocer esas diferencias y ajustar el manejo para que cada intervención tenga una justificación productiva y económica.

La Encuesta de Necesidades del Productor Agropecuario (ENPA) 2025, de la Universidad Austral, muestra que el 82 % de los productores que utilizan herramientas digitales ya obtiene beneficios económicos directos. Son mejoras reportadas en costos, eficiencia o rendimientos, que ayudan a entender por qué estas herramientas ganan lugar en las decisiones del campo.

Usar mejor los recursos cambia el resultado

El relevamiento muestra que la búsqueda de ahorro y eficiencia tiene más peso como motivación que el objetivo de aumentar los rendimientos. Para el productor, cuidar cuánto cuesta obtener cada tonelada también forma parte de una buena campaña.

El asesor técnico gana protagonismo frente a una oferta creciente de herramientas digitales. Su acompañamiento ayuda a evaluar qué soluciones conviene incorporar.
El asesor técnico gana protagonismo frente a una oferta creciente de herramientas digitales. Su acompañamiento ayuda a evaluar qué soluciones conviene incorporar.

Un ejemplo es la fertilización variable: el INTA desarrolló modelos que utilizan imágenes satelitales para detectar diferencias de vigor en trigo y ajustar el aporte de nitrógeno. Esa información permite definir dosis según las necesidades del cultivo, en lugar de aplicar una cantidad uniforme en todo el lote.

La misma lógica aparece en la pulverización selectiva, con sensores que detectan malezas en barbechos y permiten dirigir hacia ellas el tratamiento. El beneficio económico depende de las condiciones del campo, pero el principio es concreto: evitar aplicaciones innecesarias y aprovechar mejor el producto.

Estos ejemplos permiten entender el valor de la información cuando se transforma en manejo. Conocer una diferencia dentro del lote sirve si ayuda a decidir dónde intervenir, con qué intensidad y para obtener qué resultado.

La herramienta tiene que justificar la inversión

El dato de la Universidad Austral expresa la experiencia de quienes ya incorporaron tecnología, sin establecer una ganancia igual para todos. Cada empresa necesita evaluar qué problema busca resolver y cuánto le cuesta hacerlo.

Las plataformas agronómicas pasaron del 22 % de adopción en 2021 al 52 % en 2025. Su crecimiento amplía las posibilidades de organizar y analizar la información productiva.
Las plataformas agronómicas pasaron del 22 % de adopción en 2021 al 52 % en 2025. Su crecimiento amplía las posibilidades de organizar y analizar la información productiva.

Ahorrar insumos o lograr más producción puede mejorar el margen, aunque el balance debe incluir el equipo, el servicio, el financiamiento y la capacitación. Una herramienta resulta económicamente conveniente cuando el beneficio que genera compensa esos costos en un plazo compatible con el negocio.

Por eso, la incorporación necesita diagnóstico y seguimiento: identificar una dificultad, elegir una solución y comprobar sus resultados. Ese proceso permite distinguir una mejora efectiva de una inversión cuyo potencial todavía no se aprovechó.

Las retenciones condicionan el próximo paso

En Argentina, las retenciones reducen el precio recibido por el productor y debilitan los incentivos para invertir. La OCDE advierte que ese efecto puede limitar la adopción de nuevas tecnologías, incluidas las necesarias para adaptarse a los riesgos climáticos.

La inteligencia artificial ya es utilizada por el 16 % de los productores relevados. Otro 29 % manifiesta intención de incorporarla.
La inteligencia artificial ya es utilizada por el 16 % de los productores relevados. Otro 29 % manifiesta intención de incorporarla.

Aunque el Gobierno dispuso reducciones y un cronograma de bajas, los derechos de exportación siguen formando parte de las cuentas del negocio. Para una empresa que debe financiar una incorporación y recuperarla durante varias campañas, las condiciones económicas y su previsibilidad importan tanto como la utilidad de la herramienta.

Capacitación: la clave para aprovechar la tecnología

La encuesta también identifica dificultades de conocimiento, personal capacitado, costos y conectividad para profundizar la adopción. Esas barreras explican por qué ofrecer tecnología requiere acompañamiento para ponerla en funcionamiento y sostener su uso.

Asesores y contratistas cumplen un papel importante en ese recorrido, desde interpretar información hasta ejecutar aplicaciones de precisión. Sus servicios permiten acceder a capacidades que cada establecimiento no necesariamente puede desarrollar o comprar por su cuenta.

Los resultados de la ENPA corresponden a productores agrícolas y agrícola-ganaderos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, dentro de una muestra con requisitos de superficie cultivada. Su experiencia aporta una señal valiosa, aunque no garantiza el mismo resultado en todas las actividades y escalas.