Moscardón patagónico: el abejorro gigante que lucha por no desaparecer y pone en grave peligro el ecosistema

Conocido como el “panda de los insectos”, el moscardón patagónico enfrenta un declive crítico en los bosques del sur. Te contamos su fascinante biología, la importancia en el ecosistema de la Patagonia, y su lucha por la supervivencia.

Moscardón patagónico: el abejorro gigante que lucha por no desaparecer y pone en grave peligro el ecosistema. Imagen: definición ajustada con IA.
Moscardón patagónico: el abejorro gigante que lucha por no desaparecer y pone en grave peligro el ecosistema. Imagen: definición ajustada con IA.

Se trata de un “gigante” amenazado. El moscardón patagónico (Bombus dahlbomii) es considerado por la comunidad científica como el “panda del mundo de los insectos”. Esta denominación responde no solo a su majestuoso aspecto afelpado y su carisma, sino también a su rol emblemático como especie bandera para la conservación de la biodiversidad, en este caso sobre el sur de Sudamérica.

Habitante exclusivo de las cadenas montañosas y bosques templados de la Patagonia, en el sur de Argentina y Chile, este abejorro destaca por sus dimensiones extraordinarias. Sin embargo, en la actualidad, observar un ejemplar en su hábitat natural se ha convertido, lamentablemente, en un hecho insólito para los investigadores de campo.

El moscardón patagónico (Bombus dahlbomii), un gigante amenazado. Imagen: composición con IA
El moscardón patagónico (Bombus dahlbomii), un gigante amenazado. Imagen: composición con IA

La especie enfrenta hoy un riesgo inminente de desaparición debido al impacto directo de actividades humanas. La introducción deliberada de abejorros comerciales exóticos desencadenó una crisis biológica que amenaza con erradicar a este polinizador clave y alterar irreversiblemente el equilibrio de los ecosistemas patagónicos.

Un gigante polinizador

El Bombus dahlbomii es la especie de abejorro más grande del planeta. Las hembras pueden alcanzar hasta cuatro centímetros de largo y pesar un gramo y medio, dimensiones asombrosas para un insecto, que le han valido el apodo afectuoso también de “ratón volador”. Su cuerpo denso está cubierto por largas cerdas de un brillante color anaranjado dorado.

Como especie endémica de la Patagonia, este abejorro es un importante polinizador de plantas nativas, y en particular también puede hacerlo con las de color rojo (que la mayoría de las abejas no pueden ver), este moscardón lo hace gracias a su sistema de receptores especiales.

Como especie endémica cumple una función ecológica insustituible en la polinización de la flora nativa, incluyendo la flor lirio del Perú (Alstroemeria aurea) y el copihue (Lapageria rosea). Esta última presenta floración roja, un color que la mayoría de las abejas no logra distinguir en el espectro visible.

Para superar esta limitación, el moscardón patagónico evolucionó un sistema de receptores oculares especializados que le permite detectar y discriminar matices rojos. Gracias a esta adaptación visual única, garantiza la reproducción de especies vegetales autóctonas que dependen primordialmente de su visita.

La invasión exótica y la devastación por patógenos

El colapso poblacional de este destacado insecto se aceleró tras la introducción en Chile, desde la década de 1980, de dos abejorros europeos: Bombus ruderatus y Bombus terrestris. Importados para potenciar la polinización en la agricultura comercial pero sin control, tal es así que ambos se terminaron expandiendo, lamentablemente, también hacia Argentina.

Estas especies invasoras compiten agresivamente por los recursos florales y, de manera más destructiva, actuaron como vectores de patógenos y enfermedades exóticas. El sistema inmunitario del abejorro gigante patagónico carecía de defensas ante estos agentes infecciosos importados de la especie europea, lo que causó mortalidad masiva.

La alteración ambiental trasciende al abejorro, las especies invasoras facilitan la dispersión de plantas exóticas perjudiciales como la retama (un tipo de arbusto perteneciente a la familia de las fabáceas). Asimismo, organismos asociados exclusivamente al moscardón, como ácaros endémicos, ven comprometida su supervivencia, desarticulando la intrincada red trófica regional.

Monitoreo bioacústico y el desafío de la conservación

Frente a este escenario crítico, proyectos académicos internacionales liderados por investigadores como Anton Gradišek emplean tecnologías avanzadas de bioacústica. Mediante el análisis de grabaciones de audio en el terreno, los científicos rastrean la escasa presencia residual del abejorro en parajes remotos.

Las exploraciones de campo recientes han confirmado resultados alarmantes, hallando apenas unos pocos ejemplares. Dado que las poblaciones de abejorros europeos invasores están profundamente asentadas y resultan imposibles de erradicar, el margen de acción para salvaguardar a la especie nativa se reduce drásticamente.

Votá por tu “Invertebrado del año 2026” favorito. Ahora que sabés los motivos por los cuales este insecto necesita de manera urgente ser preservado, te dejamos aquí la votación para que lo puedas elegir como favorito del año.

La nominación de Bombus dahlbomii como “Invertebrado del Año 2026” busca visibilizar una emergencia ambiental silenciada. Su protección no solo representa proteger a una maravilla evolutiva, sino también la defensa activa de la integridad ecológica de los bosques patagónicos.

Referencia de la noticia

The Guardian. (2026). "Panda of the insect world": the moscardón bumblebee creates buzz for invertebrate of the year.